ARGUMENTO: "Los humanos son omnívoros, por tanto deben comer carne"

RESUMEN: ¿Los humanos son animales omnívoros? ¿ser omnívoro significa que se deben consumir productos de origen animal? ¿qué diferencia hay entre un deber y un deber ético? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí vamos a responder.

El argumento ético omnívoro utiliza la falacia de apelación a la naturaleza de la siguiente manera: «Los humanos son omnívoros "por naturaleza" (o por obra de un dios), por lo tanto es "natural" ("bueno") que los humanos maten a otros animales para alimentarse de sus cuerpos muertos». Sin embargo, de la condición biológica de alguien no se infiere lógicamente ningún deber ético. En cambio, otras veces nos encontramos con un argumento nutricional omnívoro según el cual «los humanos son omnívoros, por lo tanto deben comer carne para estar sanos»; este argumento choca contra la Realidad porque la ciencia de la nutrición humana avala la alimentación vegetariana equilibrada para todas las etapas de la vida. Son dos argumentos que están rebatidos en dos artículos previos.

Palabras clave: apelación a la naturaleza, carnívoro, falacia, frugívoro, herbívoro, omnívoro

Algunas personas no conocen la diferencia entre la condición biológica y el tipo de alimentación. La condición biológica es cómo somos cuando nacemos, y eso no lo elegimos. En cambio, el tipo de alimentación es una elección que puede cubrir las necesidades nutricionales o no. Por ejemplo, los humanos son biológicamente omnívoros, pero pueden elegir una alimentación vegetariana estricta y siguen siendo omnívoros. Por lo tanto, todos los humanos son omnívoros, independientemente del tipo de alimentación que elijan.

Algunas personas dicen que «los humanos no son omnívoros, por lo tanto comer productos de origen animal es antinatural, es contranatura». Por ejemplo, Gary Yourofsky dice que «los humanos son herbívoros». Estas personas suelen ser vegetarianas o veganas que creen que la condición biológica determina el deber ético: creen que lo que somos es lo que éticamente debemos ser. Podemos llamar a este argumento «el argumento ético herbívoro». Esta idea tiene un origen religioso según la cual un supuesto «dios» creó a todos los animales de una determinada manera a la que llaman «naturaleza del ser» o «naturaleza»[1], y añaden que «por obediencia a dios debemos respetar la naturaleza con la cual éste creó a los humanos»[2] (y a otros animales[3]), es decir, dicen que «no debemos cambiar nuestras costumbres y tradiciones»[4]. Por eso rechazan la idea de la evolución biológica según la cual el origen de los seres vivos fue una célula que se reprodujo y cambió hasta diferenciarse en todas las especies actuales.[5] Como estas personas quieren que las personas se hagan vegetarianas o veganas entonces dicen que «los humanos son herbívoros o frugívoros por naturaleza, por eso comer productos de origen animal es antinatural y eso está mal». Si bien es cierto que en este sentido los humanos están más cerca de los animales herbívoros y de los animales frugívoros que de los carnívoros, la Realidad es que los humanos pueden digerir pequeñas cantidades de carne sin problemas para su propia salud (no así para la salud de sus víctimas), aunque también es Realidad que los humanos no necesitan comer carne para estar sanos[6] y fuertes[7], pues pueden obtener todos los nutrientes que necesitan sin recurrir a los cuerpos de otros animales. Incluso aunque los humanos fueran carnívoros estrictos, seguirían teniendo el deber ético de respetar a los demás seres sintientes.

Algunas personas dicen que «los humanos son omnívoros, por lo tanto deben comer productos de origen animal porque no comerlos es antinatural, es contranatura». Estas personas creen que la condición biológica determina el deber ético: creen que lo que somos es lo que éticamente debemos ser. Podemos llamar a este argumento «el argumento ético omnívoro». Esta idea tiene un origen religioso según la cual un supuesto «dios» creó a todos los animales de una determinada manera a la que llaman «naturaleza del ser» o «naturaleza»[1], y añaden que «por obediencia a dios debemos respetar la naturaleza con la cual éste creó a los humanos »[2] (y a otros animales[3]), es decir, dicen que «no debemos cambiar nuestras costumbres y tradiciones»[4]. Por eso rechazan la idea de la evolución biológica según la cual el origen de los seres vivos fue una célula que se reprodujo y cambió hasta diferenciarse en todas las especies actuales.[5] Como estas personas no quieren que los humanos dejen de comer carne entonces dicen que «los humanos son omnívoros por naturaleza, no comer productos de origen animal es antinatural y eso está mal». El error de estas personas es creer que ser omnívoro o generalista obliga éticamente a consumir productos de origen animal. Sin embargo, el hecho de que los humanos sean biológicamente frugívoros, herbívoros, omnívoros, carnívoros o caníbales, es nutricionalmente relevante, pero éticamente irrelevante: la condición biológica facilita o dificulta una alimentación ética, no la determina.

Algunas personas dicen que «la alimentación vegetariana no es omnívora». Estas personas confunden la condición biológica con el tipo de alimentación elegida, por eso dicen que ellos siguen una «alimentación omnívora», dando a entender que su alimentación no es una elección, sino la manera «normal» o «natural» como «debemos» alimentarnos, por lo que esta idea tiene su origen en el «argumento ético omnívoro» que rebatí en el párrafo anterior. La realidad es que la alimentación vegetariana estricta es tan omnívora como la alimentación no vegetariana: ambas son elecciones alimenticias realizadas por animales omnívoros.

Algunas personas dicen que «los humanos son omnívoros, por lo tanto para estar sanos deben comer productos de origen animal». Podemos llamar a este argumento «el argumento nutricional omnívoro». La ciencia de la nutrición humana afirma que la alimentación vegetariana estricta equilibrada es sana para todas las etapas de la vida[1], por lo tanto el «argumento nutricional omnívoro» queda rebatido. Es oportuno aclarar que las categorías «herbívoro», «omnívoro», «carnívoro», etc. son simplificaciones rígidas en base a factores morfológicos y fisiológicos, pero no todo es blanco o negro en lo que respecta a la alimentación de los animales. Se llama «carnívoros» a los animales que generalmente comen carne, pero en ocasiones pueden comer vegetales. Y se llama «herbívoros» a animales que generalmente comen vegetales, pero en ocasiones pueden comer insectos e incluso pequeños mamíferos. La necesidad de adaptación puede hacer que un animal que es biológicamente carnívoro se pueda volver «herbívoro», como ocurre con los osos panda; o que un animal herbívoro comience a dar más importancia a comer carne, huevos, etc. En eso consiste la evolución biológica. Por eso es más adecuado usar las categorías «generalista» (u oportunista) y «especialista» dependiendo, respectivamente, de si el animal tiene capacidad de cambiar su tipo de alimentación para adaptarse a cambios del entorno, o si por el contrario está especializado en un determinado alimento; éstas son categorías menos rígidas, pues también tienen en cuenta factores etológicos y ecológicos. Si un animal es omnívoro o generalista entonces eso quiere decir que PUEDE obtener nutrientes de fuentes muy diversas para adaptarse y sobrevivir, no quiere decir que DEBA obtener nutrientes de una determinada fuente para sobrevivir. Es cierto que la ciencia de la anatomía parece mostrar que los humanos son animales omnívoros, es decir, generalistas: los humanos se pueden adaptar para obtener nutrientes de una amplia variedad de fuentes, sin llegar a comer «de todo»[6].



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