NORMAS SOBRE COMENTARIOS: Los comentarios de infraseres no se publican, no pierdas tu tiempo...........................................

6 jun. 2012

ARGUMENTO
“Las células también sienten, tienen conciencia”

RESUMEN: ¿A qué nos referimos cuando decimos «sentir»? ¿las células sienten? ¿en qué estructura física aparece el individuo mental diferenciado del resto de individuos?

Es absurdo decir que cada célula de nuestro cuerpo siente, entendiendo «sentir», como tener experiencias en una conciencia, pues eso contradice la existencia de nuestra personalidad, que siente por sí misma. La ciencia, en nombre de Llinás, simplemente ha llegado a suponer una "subjetividad primitiva" a las células como base del «sí mismo» que se origina en los circuitos neuronales, entendido éste «sí mismo» como subjetividad y conciencia.

Palabras clave: célula, conciencia

En esta entrada partimos aceptando que la principal característica moralmente relevante para considerar éticamente a otros individuos es que tengan capacidad para sentir[1], no la especie a la que pertenecen[2], ni su capacidad de razonamiento[3], etc. A dicho posicionamiento ético se le conoce como sensocentrismo.

Podemos clasificar a las células en dos grandes grupos: las células procariotas y células eucariotas.

Las células procariotas comprenden las células de arqueas y bacterias. Se cree que las primeras formas de vida simples corresponden a bacterias de una sola célula que se formaron con la unión armónica de los aminoácidos y otros elementos que permiten absorber la energía solar y mantenerla capturada.

Las células eucariotas se dividen a su vez en células animales y células vegetales. También se incluyen los hongos y las protistas, que tienen propiedades características.

Las neuronas son un tipo de células del sistema nervioso cuya principal característica es la excitabilidad eléctrica de su membrana plasmática; están especializadas en la recepción de estímulos y conducción del impulso nervioso (en forma de potencial de acción) entre ellas o con otros tipos celulares, como por ejemplo las fibras musculares de la placa motora. Se estima que cada cerebro humano posee en torno a unos cien mil millones de neuronas. Cada neurona se comunica, al menos, con otras mil y puede recibir, simultáneamente, hasta diez veces más conexiones de otras. Se estima que en el cerebro humano adulto hay por lo menos entre 100 y 500 billones de conexiones sinápticas; llegando a 1000 billones de conexiones en el cerebro de un niño humano. Es por ello que el cerebro de los niños tiene más capacidad para el aprendizaje, es más moldeable y adaptable, en cambio un cerebro viejo tiende a conservar lo aprendido y a rechazar el cambio.

Célula animal / célula nerviosa (neurona)


Algunas personas afirman que «las neuronas también sienten» por sí mismas, refiriéndose con «sentir» a «tener experiencias (dolor, placer, miedo, enfado, etc.)». Dicen que ello se debe a que cada neurona tiene actividad eléctrica intrínseca y específica. Por lo tanto, según estas personas, cada célula es un individuo con sus propios pensamientos y sentimientos. Dicen que llegan a estas conclusiones tras leer el libro El cerebro y el mito del yo. El papel de las neuronas en el pensamiento y el comportamiento humanos (2003), de Rodolfo Llinás.

Y aún van más lejos. Estas personas no sólo afirman que cada neurona siente por sí misma, además, de ello deducen que como las neuronas son células, y como no hay razón para suponer que sean células especiales, entonces «cualquier célula siente por sí misma».

Formulamos de forma más clara el argumento que utilizan dichas personas. Las premisas y la conclusión serían las siguientes:

ARGUMENTO: Una célula tiene una conciencia

(P1) «Sentir» es reaccionar a estímulos.
(P2) Las células tienen conciencia.
(C) Es éticamente incorrecto no respetar a las células.

A continuación vamos a mostrar cómo puede rebatirse este argumento.


PREMISA (P1): «Sentir» es reaccionar a estímulos

A veces, al término «sentir» se le suele asociar a la capacidad que posee toda la materia para reaccionar a estímulos ambientales: a la luz, a la humedad, a la temperatura, a la presión, etc. Según dicha definición toda la materia sentiría. Por ejemplo, el mercurio que hay en el interior de un termómetro reacciona a los cambios de temperatura ambiental cambiando su volumen, razón por la cual alguien podría decir que «el mercurio siente». Lo que ocurre aquí es que dichas personas utilizan un significado erróneo de la palabra «sentir» cuando equiparan su significado a «reaccionar». A lo que nos estamos refiriendo aquí cuando decimos «sentir» es a la definición que da la Real Academia Española (RAE) que define «sentir» como «experiencia». Una experiencia es cada uno de los estados que pueden darse en una conciencia. Cuando decimos que una cosa «siente» no nos referimos simplemente a que reacciona a estímulos, sino que nos referimos a que dicha cosa tiene experiencias en una conciencia. Por lo tanto la premisa (P1) es falsa.

PREMISA (P2): Las células tienen conciencia

La comunidad científica no considera que una célula tenga una conciencia por sí misma, sino que la conciencia es un fenómeno que emerge al interactuar las células nerviosas del cerebro como un todo, no de manera individual en cada célula. A continuación la opinión de algunos reconocidos neurocientíficos.

Rodolfo Llinás

Humberto Maturana

Si cada célula nerviosa pensase por sí misma entonces los humanos estaríamos compuestos por millones de subjetividades diferentes, cada una con su propia personalidad, es decir, algo similar a lo que les ocurre a los siameses pero a nivel celular. Pero entonces ¿qué neurona de todo mi cuerpo está ahora defendiendo el veganismo por escrito? ¿por qué escribe esa célula y no una célula que se oponga a él? ¿por qué siempre escribe la misma célula? No tiene ningún sentido. Cada individuo con un sistema nervioso central somos una individualidad psíquica.

CONCLUSIÓN (C): Es éticamente incorrecto no respetar a las células

No podemos llegar a la conclusión de que una célula tenga conciencia porque la comunidad científica no reconoce eso en base a los estudios realizados en el campo de las neurociencias.