Última actualización: 29/12/2011

Argumento: "Todos los individuos sintientes son igual de valiosos"

(Volver a "La principal característica moralmente relevante para mostrar respeto por los demás no es la sintiencia")

PROLEGÓMENO: En esta entrada partimos aceptando que la principal característica moralmente relevante para mostrar consideracón y respeto hacia otros individuos es la existencia de capacidad para sentir (sintiencia)[1], por tanto, todos los animales sintientes merecen consideración y respeto moral. A quienes consideran que la principal característica moralmente relevante para respetar a los demás es la sintiencia se les llama sensocentristas. Quienes son sensocentristas rechazan todas las discriminaciones injustas hacia individuos sintientes, entre ellas el especismo[2], y por ello viven de manera vegana.

La axiología es la rama de la Filosofía que se encarga de estudiar el valor (lo bueno y su mejor reparto). La mayoría de las teorías éticas descansan en una teoría del valor. En esta entrada vamos a responder a quienes dicen que, objetivamente, todas las vidas sintientes son igual de valiosas.


Algunas personas acusan a los veganos de dar el mismo valor a la vida de todos los animales sintientes. Es cierto que algunos veganos piensan así, pero otros veganos no pensamos igual.

José Ortega y Gasset (1883-1955) nos habla sobre la realidad de la valoración:

"La conciencia del valor es tan general y primitiva como la conciencia de los objetos. Difícil es que ante cosa alguna nos limitemos a aprehender su constitución real, sus cualidades entitativas, sus causas, sus efectos. Junto a todo esto, junto a lo que una cosa es o no es, fue o puede ser, hallamos en ella un raro, sutil carácter en vista del cual nos parece valioso o despreciable". José Ortega y Gasset

En cuanto a la valoración que los veganos hacemos de los individuos sintientes podemos diferenciar dos tipos de sensocentrismo:

- Sensocentrismo gradualista(1): lo siguen quienes sostienen que todos los individuos sintientes poseen valor intrínseco y que, por lo tanto, todos merecen respeto y consideración moral, pero añaden que objetivamente no todos los individuos sintientes poseen el mismo valor moral. Consideran que el valor del individuo se obtiene según se adecúan su capacidad cognitiva y su comportamiento a la Ética Universal. Esta valoración no sigue un criterio subjetivo, por ejemplo, el amor que sentimos hacia alguien, sino que es una valoración de acuerdo a un criterio objetivo y prioritario como es la Ética Universal.

Ejemplo: una hormiga y un perro sienten, por lo tanto, ambos individuos sintientes merecen respeto y consideración moral pero, según el sensocentrismo gradualista, el perro es objetivamente más valioso porque cognitivamente es más fácil que aprenda Ética Universal mediante su capacidad de empatía y compasión, y mediante educación adecuada. Por ello, la muerte o el asesinato de una hormiga sería un hecho de menos gravedad que la muerte o el asesinato de un perro.

Otro ejemplo más intuitivo: tanto un humano asesino como un humano éticamente ejemplar sienten, ambos tienen intereses fundamentales, por lo tanto, ambos individuos merecen respeto y consideración moral pero, según el sensocentrismo gradualista, el humano asesino objetivamente es menos valioso que el humano éticamente ejemplar.

- Sensocentrismo igualitarista(1): lo siguen quienes sostienen que todos los individuos sintientes poseen valor intrínseco y que, por lo tanto, todos merecen respeto y consideración moral, pero añaden que objetivamente todos los individuos sintientes poseen el mismo valor moral independientemente de cómo sean o de lo que hagan, es decir, independientemente de su complejidad cognitiva y de su comportamiento.

Ejemplo: una hormiga y un perro sienten, por lo tanto, ambos merecen respeto y consideración moral y, según el sensocentrismo igualitarista, objetivamente ambos tienen el mismo valor moral; la muerte o el asesinato de una hormiga sería igual de grave que la muerte o el asesinato de un perro.

Según Thomas Regan, todos los seres que tienen un valor inherente lo tienen por igual. El valor inherente no puede ganarse obrando de manera virtuosa ni perderse obrando perversamente. Florence Nightingale y Adolf Hitler, en virtud del hecho de que eran titulares de una vida, y sólo de este hecho, tenían igual valor inherente. El valor inherente no es algo que pueda aumentar o disminuir.

Según el sensocentrismo, todos los animales sintientes merecen respeto y consideración moral, en esto tanto sensocentristas gradualistas como sensocentristas igualitaristas estamos de acuerdo.

La cuestión es que si alguien no respeta a un animal sintiente porque ha violado su interés de vivir (asesinato) entonces ¿es igual de grave dicho asesinato independientemente de quien sea la víctima?... Si la respuesta es "sí, es igual de grave" entonces todos los casos de asesinato deberán ser castigados en la misma medida, independientemente de quien sea la víctima. Si la respuesta es "no, no es igual de grave" entonces unos casos serán tratados con mayor gravedad que otros, dependiendo de quien sea la víctima.

Los sensocentristas igualitaristas no ven ninguna razón por la que deban pensar que a partir de la complejidad sensitiva o de las acciones realizadas por un individuo sintiente deberían establecer una jerarquía de valor entre diferentes seres sintientes.

Algunos sensocentristas son igualitaristas porque consideran que no debemos hacer ningún cálculo sobre las consecuencias, como por ejemplo: "mejor salvar la barca en la que va el humano que salvar la barca en la que va el perro", sino que simplemente deberíamos salvar la vida de alguno. Esta postura tiene que ver con el rechazo al consecuencialismo o concretamente al utilitarismo(2), pues creen que 'salvar' pudiera sustituirse por 'asesinar' quedando algo como lo siguiente: "mejor asesinar a un perro que a un humano", lo cual, si es realizado, violaría el principio ético de respetar los intereses fundamentales de los demás. Por ello intentan evitar todo tipo de cuantificación moral, y en su lugar hablan de valor moral absoluto e inconmensurable.


Formulamos de forma más clara el argumento que utilizan los sensocentristas igualitaristas. Éste iría como sigue:

(A1) "La principal característica moralmente relevante para respetar a los demás es la sintiencia".
(A2) "La sintiencia es igual para todos".
(A3) Como (A1) y (A2) es verdadero entonces "Objetivamente todos los animales sintientes tienen el mismo valor moral".
(A4) Como (A3) es verdadero entonces "Quienes consideran que unos individuos sintientes valen más que otros es especista".


RESPUESTA VEGANA:

Este argumento puede rebatirse de las siguientes maneras:

1. Desde el punto de vista de la Ética:

(i) El sensocentrismo gradualista no es especista. El sensocentrismo gradualista defiende que los intereses fundamentales de todos los individuos sintientes merecen consideración y respeto, por lo tanto, no es una postura especista. De considerar que, siguiendo un determinado criterio, unos individuos son menos valiosos que otros no se deduce que sea éticamente correcto violar los intereses fundamentales de éstos[2]. El sensocentrismo gradualista sería una postura especista si considerara que los intereses fundamentales de los animales de una determinada especie no merecieran respeto moral, pero éste no es el caso. Peter Singer lo explcia de la siguiente manera en su libro Liberación animal:

"Esto no significa que para evitar el especismo, tengamos que mantener que es igualmente condenable matar a un perro que matar a un ser humano normal. La única postura irremediablemente especisista es aquella que sitúa el limite del derecho a la vida exactamente donde está el de nuestra propia especie". Peter Singer


(ii) Las acciones que violan intereses fundamentales restan valor moral a quien las realiza. Todos los sensocentristas defendemos que se deben respetar los intereses fundamentales de todos los individuos sintientes, pues el interés de que se respeten los intereses fundamentales es la verdad universal que fundamenta objetivamente la Ética Universal. El sensocentrismo gradualista no pone en duda el respeto de los intereses fundamentales sino el valor objetivo de la vida de cada individuo sintiente.

Respeto y valor están relacionados pero no son la misma cosa. Aunque todo lo valioso merece respeto, no todo lo que merece respeto es igual de valioso. Lo más valioso que existe para todos los individuos sintientes es el interés de que se respeten los intereses fundamentales, pues nadie quiere que los violen. El interés de que se respeten los intereses fundamentales es lo que dá valor a los individuos. Los sensocentristas gradualistas observamos que no todos los individuos sintientes tienen el mismo interés de que se respeten los intereses fundamentales, el caso más extremo es el de aquel individuo sintiente que tiene el interés de que sólo se respeten sus propios intereses fundamentales, por lo tanto, no podemos darles a todos los individuos sintientes el mismo valor, pues algunos actúan en contra de él.

Por ejemplo, un humano que viola los intereses fundamentales de otro humano (acción antivalor) tiene menos valor objetivo que un humano que respeta los intereses fundamentales ajenos. Este ejemplo enlaza con el tema del castigo y la protección de lo valioso: los individuos que agreden a otro realizando acciones antivalor son castigados con acciones antivalor adecuadas para contrarrestarlo, la más adecuada es aquella acción que viola el interés de disfrutar violando los intereses fundamentales de los demás pero que no viola el interés de vivir, esto se consigue inmovilizando al agresor y encerrándolo en una prisión.

Si consideramos que los individuos sintientes son valiosos, entonces un individuo que viola los intereses fundamentales de otros, es decir, que realiza acciones antivalor, no puede ser igual de valioso que aquél que no realiza ese tipo de acciones.


(iii) La capacidad para modular las acciones de acuerdo a la Ética Univesal viene determinada por capacidades cognitivas. Para poder realizar acciones que estén de acuerdo con la Ética Universal es necesario que previamente exista una base biológica adecuada para que éstas puedan darse. Por ello, el grado evolutivo en cuanto a capacidades cognitivas relacionadas con la Ética Universal dan más valor al individuo sintiente. Diferentes grados de capacidad para sentir-pensar darán como resultado diferentes valoraciones objetivas aproximadas para cada tipo de individuo.

Por ejemplo, una hormiga siente, pero su capacidad de sentir es más básica que la capacidad de sentir de un perro, debido a que la estructura cerebral de la hormiga no le permite desarrollar emociones y sentimientos tan avanzados como los de aquél. La hormiga y el perro merecen respeto como individuos sintientes que son, pero objetivamente el perro es moralmente más valioso debido a que tiene unas capacidades cognitivas mayores que la hormiga que le permiten regular su conducta de acuerdo a la Ética Universal.

Otros factores a tener en cuenta a la hora de valorar una vida sintiente son la plenitud (es más valiosa una vida sintiente cuando está sana que viviendo tetrapléjico, con una enfermedad terminal o en estado vegetativo) y la riqueza de la vida en cuanto a las experiencias que pueden darse en estado de plenitud.


(iv) El sensocentrimo igualitarista tiene como consecuencia que quien es éticamente correcto sea igual de valioso que el peor de los asesinos. Si todos fuéramos moralmente igual de valiosos entonces comportarnos de manera éticamente correcta o incorrecta dejaría de ser relevante, pues seguiríamos siendo tan valiosos como el más ético de todos. La muerte de la persona más ética sería una tragedia de la misma magnitud que la muerte del mayor de los asesinos. El bien y el mal se pondrían al mismo nivel valorativo, lo que nos lleva al relativismo moral[3]: hagamos lo que hagamos, seguimos siendo igual de valiosos que los demás.

La existencia de graduación del valor de los individuos sintientes permite que exista una graduación en los castigos aplicables. Como hemos visto en (ii) y en (iii), no todos los individuos sintientes tienen el mismo valor, esto tiene como consecuencia que el castigo por asesinar a unos y a otros no sea el mismo[4].


CONCLUSIÓN: La postura del sensocentrimo gradualista no es especista, pues defiende la consideración y el respeto de los intereses fundamentales de todos los individuos sintientes. Respeto y valor están relacionados pero no son la misma cosa. Aunque todo lo valioso merece respeto, no todo lo que merece respeto es igual de valioso si nos atenemos a un criterio moralmente relevante. Dicho criterio moralmene relevante es la capacidad y la adecuación de un individuo para seguir la Ética Universal. La consecuencia de la existencia de vidas de diferente valor objetivo es que moralmente no todas las muertes y no todos los asesinatos son igual de graves, por lo tanto, no todos los asesinatos deben ser castigados en la misma medida por las leyes jurídicas[4].


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