ARGUMENTO: "Comer carne es éticamente incorrecto, no es vegano"

RESUMEN: ¿Comer carne es éticamente correcto y por lo tanto vegano? ¿qué hay de malo en comer carne? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí voy a responder.

La Regla de Oro de la Ética es: «A priori, los intereses no deben ser frustrados», lo cual implica que, a priori, los seres sintientes tenemos derecho a la salud y a la vida. Aunque nos pueda resultar repugnante, al comer un cadáver que encontramos en el campo, en una cuneta de la carretera, en un cubo de la basura, etc. no se frustran intereses de nadie, por lo tanto es una acción éticamente correcta, pero es un gran error estratégico porque lanza un mensaje confuso sobre qué es el veganismo, promueve la errónea idea de que necesitamos consumir productos de origen animal para estar sanos y no colabora para que comer cadáveres no humanos se convierta en un tabú, por lo tanto no deberían comerse productos de origen animal de ninguna de las maneras.

Palabras clave: antropofagia, canibalismo, cadáveres, carne, necrofagia

1. Algunas personas no saben qué es la necrofagia, la antropofagia y el canibalismo. La necrofagia es el acto de comer la carne de un cadáver. La palabra deriva del griego, donde «nekros» significa cuerpo muerto, y «phagos», comer. A quien practica la necrofagia se le conoce como necrófago (del griego νεκροφάγος, quien se alimenta de cadáveres). Comer cadáveres de la especie humana es un caso particular de necrofagia llamado «antropofagia». Comer cadáveres de la misma especie es un caso particular de necrofagia llamado «canibalismo». Por lo tanto, si un humano come carne de un cadáver humano entonces practica la necrofagia (come cadáver), la antropofagia (come cadáver humano) y el canibalismo (come cadáver de su misma especie). Es importante tener presente que cuando hablamos de comer carne, puede ser carne de un cadáver (necrofagia) o carne de un animal vivo.

2. Algunas personas dicen que «la necrofagia es éticamente incorrecta, es contraria al veganismo». Según estas personas, comer carne de un cadáver no es una acción vegana, y por lo tanto es éticamente incorrecto comerla. Sin embargo, la Regla de Oro de la Ética es: «A priori, los intereses no deben ser frustrados», lo cual implica que, a priori, los seres sintientes tenemos derecho a la salud y a la vida[1] El derecho a la salud y a la vida es violado directamente por los granjeros en las granjas, por los matarifes en los mataderos, por los pescadores en los barcos pesqueros y en los ríos, por los cazadores en los campos, por los toreros, por los picadores y por los banderilleros en las plazas de toros, etc. También participan en la violación del derecho a la salud y a la vida quienes pagan a otros para que asesinen por ellos, por ejemplo pagando a un sicario o comprando productos y servicios de origen animal; y quienes aceptan como regalo esos productos y servicios también participan en la violación del derecho a la salud y a la vida ajena. Sin embargo, aunque nos pueda resultar repugnante, al comer un cadáver que encontramos en el campo, en una cuneta de la carretera, en un cubo de basura, etc. no se frustran intereses de nadie, por lo tanto es una acción éticamente correcta, pero es un gran error estratégico debido a las razones que a continuación voy a enumerar:

a) Un vegano que come cadáveres lanza un mensaje confuso sobre qué es el veganismo.
b) Un vegano que come cadáveres promueve la errónea idea de que necesitamos consumir productos de origen animal para estar sanos.[2]
c) Un vegano que come cadáveres no colabora para que comer cadáveres no humanos sea tabú, así como hoy es tabú comer cadáveres humanos. Convertir a algo en tabú crea «una barrera» más de protección para evitar que se asocie a los demás seres sintientes con comida, etc.

Los veganos, como personas éticas que son, tampoco deberían comer carne cultivada[3] ni otros productos de origen animal por las mismas razones que enumeré. Es cierto que la carne cultivada podría ayudar a eliminar muchas granjas y mataderos, pero la solución definitiva es eliminar los productos de origen animal de la alimentación. Por todas estas razones, aunque comer cadáveres sea éticamente correcto en sí mismo, estratégicamente es un completo error y por lo tanto no deberían comerse productos de origen animal de ninguna de las maneras.



El hombre que come animales atropellados (Link)