ARGUMENTO: “Los seres vivos con sistemas nerviosos no centralizados también tienen conciencia”

RESUMEN: ¿Tienen conciencia los seres vivos que tienen un sistema nervioso no centralizado? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí voy a responder.

La existencia de la conciencia ajena no se puede demostrar empíricamente, pues es imposible que un sujeto sea otro sujeto. Sin embargo disponemos del método deductivo para deducir que si uno mismo se origina en el cerebro entonces los demás seres vivos con cerebro también deben tener una conciencia. Por eso no podemos llegar a la conclusión de que los seres que no tienen cerebro tengan una conciencia. Físicamente, los sistemas nerviosos no centralizados son lo más cercano a un cerebro, pero éticamente ocupan una categoría cualitativamente distinta a los seres que sí que poseen cerebro. Quizás no esté de más aplicar un principio de precaución con estos seres cuando ello no nos perjudique a los seres que tenemos un sistema nervioso central, pero también quizás esta idea pueda derivar en la firme creencia de que sienten, lo cual sería erróneo.

Palabras clave: acto reflejo, arco reflejo, principio de precaución, sistema nervioso, sistema nervioso central

Como ya expliqué, el deber ético de respetar a los demás se origina en los intereses.[1] Los intereses es lo que una conciencia (alguien) quiere que ocurra.[2] La conciencia es un fenómeno físico que emerge de un sistema nervioso central (SNC), habitualmente conocido como «cerebro».


Algunas personas dicen que «la conciencia no se origina de un sistema nervioso central (de un cerebro), sino de cualquier sistema nervioso». Por lo tanto, según estas personas, la conciencia también se origina en sistemas nerviosos radiales (SNR) y en sistemas nerviosos difusos (SND), este último también llamado sistema nervioso reticular. Por ejemplo, en una entrevista de 2015 Joan Dunayer
Excepto por los individuos en estados patológicos particulares, considero a todas las criaturas con sistema nervioso como sintientes. El consenso científico es que todos los vertebrados son sintientes.

Como todos los vertebrados, la mayoría de invertebrados tienen cerebro, un centro nervioso primario en la cabeza. Entre otros, estos invertebrados incluyen a los insectos, arañas, crustáceos, moluscos y gusanos. En base a la evidencia, todos los animales con cerebro pueden sufrir. En los humanos la sustancia P transmite los impulsos de dolor, y los opiáceos naturales contrarrestan el dolor. Los insectos, crustáceos y moluscos producen sustancia P y opiáceos, los gusanos producen opiáceos. La morfina reduce la reacción de las mantis religiosas a las descargas eléctricas, las gambas a las descargas eléctricas, de los gusanos de tierra a las superficies candentes y de los gusanos de tierra a la presión. Las moscas de la fruta evitan olores, los pulpos las señales visuales, las babosas marinas los alimentos y los gusanos planos asociado con las descargas eléctricas. (El hecho de que cite evidencia de laboratorio para convencer a los escépticos no implica una aprobación moral de la vivisección. Me opongo moralmente de base a toda vivisección.) Tras ser arrojados al agua hirviendo, las langostas muestran movimientos desesperados por escapar, no reacciones reflejas. Uno de los entomólogos más importantes del mundo, el profesor de la universidad de Cambridge V. B. Wigglesworth afirma «Estoy seguro de que los insectos pueden sentir dolor».

Los invertebrados radiales poseen un sistema nervioso pero no cerebro (como tradicionalmente se define). Este grupo incluye a las hidras, las medusas, las anémonas de mar y las estrellas de mar (anteriormente denominadas peces estrella). Las hidras producen sustancia P. Las hidras, las medusas y las anémonas de mar muestran comportamientos de escapada, tales como huir de sustancia químicas dañinas. Las anémonas de California recogen sus tentáculos y disco oral en respuesta a las descargas eléctricas. Tras una luz brillante que ha sido asociada con una descarga, ellas reaccionan del mismo modo ante la luz sola, habiendo aprendido a asociarla con la descarga. Las estrellas de mar gigantes aprenden a moverse a regiones con alimento cuando se enciende la luz, haya o no comida presente de hecho. Múltiples estudios indican que el anillo nervioso de una estrella de mar actúa como un centro de control, esto es, como un cerebro.

La evidencia de la sintiencia es abrumadora en lo que se refiere a animales que tienen un cerebro y cada vez más fuerte en lo que respecta a invertebrados que carecen de cerebro pero tienen un sistema nervioso. Por tanto, cualquier criatura con sistema nervioso debería recibir el beneficio de la duda y ser considerado como sintiente. ¿Por qué los escarabajos, las ostras o cualquier otro con un sistema nervioso no iban a ser capaces de sentir? —Joan Dunayer, entrevista de Vegan Festival, 2005.

Antes que nada, debemos tener presente que la existencia de la conciencia ajena no se puede demostrar empíricamente, pues es imposible que un sujeto sea otro sujeto. Sin embargo disponemos del método deductivo para deducir que si uno mismo se origina en el cerebro entonces los demás seres vivos con cerebro también deben tener una conciencia. Por eso no podemos llegar a la conclusión de que los seres que no tienen cerebro tengan una conciencia. Físicamente, los sistemas nerviosos no centralizados son lo más cercano a un cerebro, pero éticamente ocupan una categoría cualitativamente distinta a los seres que sí que poseen cerebro. Quizás no esté de más aplicar un principio de precaución con estos seres cuando ello no nos perjudique a los seres que tenemos un sistema nervioso central, pero también quizás esta idea pueda derivar en la firme creencia de que sienten, lo cual sería erróneo.

Algunas personas no saben qué es el arco reflejo, el cual inicia la evolución de los sistemas nerviosos y nos muestra porqué la sola existencia de células nerviosas no implica la existencia de una conciencia. Para entender por qué razón lo más probable es que los seres vivos con sistemas nerviosos no centralizados no tengan conciencia es estudiar la evolución del sistema nervioso. Dicha evolución comienza con la aparición del arco reflejo.

El arco reflejo es la unidad básica de la actividad nerviosa integrada y podría considerarse como el circuito primordial del cual partieron el resto de las estructuras nerviosas. Este circuito pasó de estar constituido por una sola neurona multifuncional en los diblásticos a dos tipos de neuronas en el resto de los animales llamadas aferentes y eferentes. En la medida que se fueron agregando intermediarios entre estos dos grupos de neuronas con el paso del tiempo evolutivo, como interneuronas y circuitos de mayor plasticidad, el sistema nervioso fue mostrando un fenómeno de concentración en regiones estratégicas dando pie a la formación del sistema nervioso central, siendo la cefalización el rasgo más acabado de este fenómeno.

El arco reflejo es la vía nerviosa que controla el acto reflejo. En animales superiores, la mayoría de las neuronas sensitivas no pasan directamente al cerebro, sino que sinaptan en la medula espinal. Esta característica permite que los actos reflejos ocurran relativamente rápido al activar moto-neuronas sin que estas retrasen la señal al pasar por el cerebro, aunque este reciba información sensitiva mientras el acto reflejo ocurre.

Si sólo intervienen en este proceso dos neuronas, la sensitiva y la motora, el arco reflejo será simple. Si, en cambio, hay otras neuronas en este proceso, el arco reflejo será compuesto. Las neuronas que queden en el medio se denominan intercalares o interneuronas.

El arco reflejo es el trayecto que realizan uno o más impulsos nerviosos del cuerpo. Es una respuesta a un estímulo como un golpe. Es una unidad funcional que se produce como respuesta a estímulos específicos recogidos por neuronas sensoriales. Siempre significa una respuesta involuntaria, y por lo tanto automática, no controlada por una conciencia.

La información recibida por el arco reflejo pasa directamente de células nerviosas sensoras a células nerviosas motrices, sin pasar por el cerebro. Aunque existe movimiento (acto reflejo), éste se produce sin que haya una experiencia de él, por lo tanto, no hay posibilidad de sufrimiento o disfrute por sí solo. Este mecanismo es utilizado por individuos con sistemas nerviosos no centralizados.


Transmisión de información mediante arco reflejo y acto reflejo en un vertebrado. Hay una transmisión
de información nerviosa (1-2-3-4-5) al margen de la producción de experiencias.


Algunos sistemas nerviosos que usan el arco reflejo son los siguientes:

Sistema nervioso difuso (SND) (o sistema nervioso reticular). El sistema nervioso difuso es el sistema nervioso menos evolucionado y más simple. En el SND no existe ningún centro nervioso, las neuronas están dispersas por todos lados, formando una red nerviosa con neuronas bipolares y multipolares (protoneuronas) capaces de conducir los impulsos en ambos sentidos. Una red nerviosa funciona como un sistema difuso de conducción lenta formado por neuronas multipolares, mientras que la otra es un sistema rápido constituido por neuronas bipolares. Algunos individuos con sistema nervioso difuso son los siguientes: hydra (celenterados(2)), etc.


Sistema nervioso difuso de una hydra


Sistema nervioso radial (SNR). En el sistema nervioso radial simplemente se transmite información para que las células motrices se pongan en funcionamiento, pero no convierten esa información en experiencias, como sucede en el caso del SNC. Algunos individuos con sistema nervioso radial son los siguientes: estrella de mar, erizo de mar, etc.

Sistema nervioso radial de la estrella de mar