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9 ene. 2016

EXPLOTACIÓN Y MATANZA:
Perros usados como guías

Quien dice que «los humanos deben ser respetados porque son humanos» no está dando ninguna razón, está defendiendo una ética hueca, pues ya sabemos que «los humanos son humanos», «los blancos son blancos» y los «hombres son hombres». La razón por la que un humano debe ser respetado es porque tiene una conciencia[1] gracias a la cual puede sufrir y disfrutar, y por lo tanto tiene intereses respecto a dichas experiencias que deben ser éticamente considerados. Quienes no son humanos deben ser respetados exáctamente por esta misma razón. Discriminar a alguien porque es una determinada especie es especismo[2]. El especismo es una discriminación arbitraria que sigue el mismo patrón que siguen todas las discriminaciones arbitrarias, como lo son el racismo, el sexismo, etc.



Los perros guía se consideran instrumentos de movilidad personal (intransferible y monoplaza).

Historia de los perros guía

Los primeros perros que fueron convertidos en perros guías, fueron adiestrados en Austria en el siglo XVIII. Leopold Chimani relató en un libro la historia de como Joseph Resinguer, nacido en 1775 y ciego desde los 17 años había adiestrado a los tres perros con los que convivía para que le sirvieran de guías. Más tarde, en 1819, Johann Wilkelm Kleim escribió un libro explicando técnicas que las personas ciegas podían usar para adiestrar a las perras, perfeccionando las técnicas de Reisinger. También en 1845, el alemán Jacob Birrer publicó otro libro describiendo las técnicas que utilizó para adiestrar perras.

Casi cien años después, y movido por la cantidad de soldados alemanes que quedaron ciegos tras la Primera Guerra Mundial, el Dr. Gerhard Stalling abrió el primer centro de domesticación del mundo dedicado al adiestramiento de perras para personas con ceguera. El proyecto empezó a funcionar en 1916, en Oldenburg. Después, se abrieron más centros en otras ciudades de Alemania.

En 1927, Dorothy Eutis, que trabajaba en Suiza como adiestradora en la sección de perros de rescate de la Cruz Roja, se interesó junto a su marido George por el centro de adiestramiento de Alemania y fue allí para estudiar sus técnicas. Dorothy y George se dedicaban a la cría de perras. Su criadero «Fortunata Fields» estaba en Vevey, Suiza, y serviría más tarde para proveer de perras al centro de adiestramiento ‘L´Oeil Qui Voit’, que fue fundado en 1929 por Dorothy y Morris Frank (quien solicitó a Dorothy que le adiestrara una perra). A partir de 1934, la cría se comenzó a realizar desde el mismo centro de adiestramiento. En principio, estos centros utilizaban perros de raza pastor alemán, pero tras la Segunda Guerra Mundial esta raza de perro fue utilizada por el ejército, así que empezaron a usar otras.

A día de hoy en todo el mundo hay alrededor de 68 centros donde se entrenan a perros para ejercer como guías.

Características del perro guía

Dado que los perros que convierten en guías tienen que ser dóciles, aprovechan que las razas labrador retriever, golden getriver y pastor alemán tienen esta característica para usarlos. Estas razas también cuentan con buena capacidad de aprendizaje, así es más fácil su adiestramiento y sumisión.

Las hembras y machos que utilizan como reproductores tienen que tener entre 2 y 4 años de edad y un tamaño medio de entre 28 y 45 kilos además de tener el pedigrí acreditativo de pureza.

Ya que quieren conseguir un animal con unas características físicas y psíquicas concretas lo que hacen es criarlos únicamente para ese fin. De este modo, manipulan su genética para encontrar el ejemplar que les valga.

En el caso de la hembra, el control se basa en el siguiente proceso: la detección de celo, la monta natural o inseminación artificial, el diagnóstico de gestación y el control de éste y del parto.

En el caso del macho se basa fundamentalmente en el análisis de la calidad de su esperma. En concreto, la FOPG (Fundación ONCE del perro guía) está llevando a cabo un programa de congelación de semen con el fin de conservar los individuos mejorantes.

La selección se lleva a cabo fundamentalmente realizando pruebas de comportamiento, observando la conformación anatómica, y descartando la presencia de patologías congénitas y otras enfermedades.

Respecto a las pruebas de comportamiento, se busca que tengan alta capacidad de aprendizaje, sean disciplinadas, inteligentes y cariñosas. Se excluyen a las perras que presenten agresividad, miedo a ruidos, a personas extrañas y a aquellas que no sean del todo sociables.

En cuanto a la conformación anatómica, se pretende mantener el estándar de cada una de las razas anteriormente mencionadas en altura, peso, capa y aparato genital. Además, se necesita superar una serie de pruebas clínicas de cadera, codo y hombro; alergias, enfermedad congénita cardíaca, enfermedad oftalmológica y cualquier otro problema que le impida realizar su función de animal de trabajo durante el mayor tiempo posible.

En el caso de los machos, es esencial realizar una correcta selección de los sementales. Esta selección tiene lugar sobre el año de edad, y normalmente se hace una línea de cría: se suelen seleccionar descendientes de machos ya probados. Las pruebas de comportamiento, conformación anatómica y ausencia de patologías congénitas y otras enfermedades son las mismas que en el caso de la hembra de cría.

Toda esta búsqueda de perfección conlleva el rechazo a las perras que no salgan con las características que buscan, el futuro de estas perras es cuanto menos incierto.

Según una entrevista hecha a la FOPG «los reproductores» viven con familias de acogida y acuden al centro para la reproducción y los partos.

Adiestramiento del perro guía

El adiestramiento de los perros comienza casi desde su nacimiento. Una vez pasado un test inicial, a las 7 semanas de vida, si se considera que es apto para que le conviertan en perro guía, el cachorro es entregado a una familia de acogida para que se habitúe a las situaciones cotidianas en el hogar y alcance un objetivo de obediencia mínima.

Esto se hace mediante un contrato que tiene que firmar la familia en el que se tienen que comprometer a educar al cachorro según instrucciones concretas y a devolverlo a la escuela cuando lo necesiten.

Con la familia aprenderá a ser limpia y sumisa, a ser sociable, a desarrollar su autocontrol, a no tirar del arnés ni ser destructiva, a viajar en los transportes públicos, entrar en establecimientos y aceptar la obediencia como algo natural, algo curioso es que les prohíben jugar con cualquier pelota, ya que si lo asumen como algo normal más tarde eso podría poner en peligro la vida de la persona invidente.

Durante los primeros cuatro meses de adiestramiento se le enseña a obedecer comandos y desobedecerlos para salvaguardar su vida y la de su amo. A los 8 meses se le hace un reconocimiento completo (escáner, radiografía, etc. para detectar alguna posible enfermedad física), así como también un estudio psicológico para descartar a las que no les resulten útiles. El instinto de caza, protección y guarda tiene que quedar totalmente anulado.

Al cumplir un año de edad, cuando la perra ya se ha habituado a estar con la familia se lo llevan de nuevo a la fundación, donde seguirá con su adiestramiento. Durante esta época también serán castrados.

Esta fase de adiestramiento suele durar entre 6 y 10 meses. En esta etapa se sigue reforzando la obediencia básica que ya le inculcó la familia y se introduce el arnés especial que llevarán más tarde cuando estén con la persona con ceguera, cuando esto ya esta normalizado en la perra se le adiestra para cosas como cruzar la calle en línea recta, evitar obstáculos, marcar puertas, escaleras o bordillos.

Según la FOPG se refuerza los buenos compartimientos de la perra con premios y castigan los malos, aunque dicen que nunca utilizan la violencia física.

En esta etapa se hace también una selección descartando aquellos perros que parezca miedosos o «excesivamente decididos». Y se realiza también una prueba de detonación, por una parte para conocer su sensibilidad auditiva y por otra para prescindir de aquellos que no se recuperen fácilmente del susto provocado por la detonación.

No dejan claro a que tipo de detonación se les somete, pero por un vídeo que se pueden ver desde su página web podemos ver que se trata, al menos, de un disparo con un arma de fuego.

Al final de esta etapa, según los entrenadores, el 20% de las perras son descartadas.

Después del entrenamiento, empieza la etapa llamada «fase de acomplamiento», que es cuando entra en escena la persona invidente.

En esta etapa, esa persona tiene que hacer un curso durante 3 semanas para aprender a manejar al perro. Más tarde se continúa el curso en casa de la persona, y se trabajan sus rutas y necesidades concretas, y a partir de ese punto ya convivirán juntos.

Como si se tratase de un bien material, la persona adquiere en usufructo a la perra, a través de un contrato de cesión con la FOPG, en el que se detallan derechos y obligaciones de ambas partes.

La FOPG facilita a la persona invidente un manual donde dan indicaciones, consejos, derechos, obligaciones, etc., entre ellos hablan de las órdenes llamadas «control en movimiento» que sirve básicamente para conseguir que la perra haga lo que la persona quiere, es realmente llamativo como hay una orden llamada «haz» que sirve para marcar a la perra cuando debe de hacer sus necesidades.

Cuando llegue el momento en que la perra enferme o pierda capacidades, entre los 8 y 10 años, la reemplazaran por otra y esta «se jubilará», la llevarán de nuevo a las instalaciones de la FOPG donde tendrá que esperar para ser adoptada o quedarse en el centro si no encuentra una nueva familia.

Razas utilizadas

La razas más utilizadas como perros guía en la actualidad son (puestos en orden de resultados efectivos para las personas): El cruce entre labrador y golden, el labrador retriever, el golden retriever y el pastor alemán.

En menor número se utilizan o han utilizado border collie, flat coated , curly coated, leonberger, pastor belga, boxer, collie rough, caniche gigante, rodesian, perros mestizos, etc. En el Estado Español incluso se ha intentado con el Pastor Vasco sin ningún resultado deseable.

En la selección de la raza se tiene muy en consideración la salud de los progenitores, la ausencia de taras genéticas el temperamento, la talla y el pelaje, así como la adaptabilidad, grado de dominancia, concentración, motivación y grado de agresividad.

Historia del perro guía en España

Las primeras perras guía reconocidas en el Estado español llegaron en 1963 y provenían de la escuela de Rochester, en Detroit. La Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE) y la Asociación Club de Leones (fundadora de la escuela Leader Dogs) llegaron a un acuerdo para que las españolas pudieran obtener los perros en EEUU (116 desde 1991 a 1995). En la actualidad, entorno a 24 perros por año proceden de Rochester.

El primer centro de adiestramiento de perros guías en el Estado español fue la Escuela de Perros-Guía para ciegos General Óptica, de Sant Joan (Mallorca), que se fundó en 1972. Este centro entregó alrededor de 150 perras y cerró sus puertas en 1987.

Actualmente en el Estado español hay un único centro donde se adiestran a perras para convertirlos en guías. Lo fundó la ONCE en Mostóles en 1990, aunque en 1999 pasó a estar en Boadilla del Monte. La finca tiene 110.000 metros cuadrados y cuenta con una residencia canina, sala de partos, clínica, bloque de cachorros, perrera, entrenamiento, aislamiento y pista de ejercicios.

La FOPG adiestra alrededor de 100 perras anuales, aunque tienen como objetivo superarse y pasar a las 120.

Las razas de perro que utiliza principalmente la FOPG son labrador, golden retriever y pastor alemán.

El precio que le ponen a estos perros (cría, mantenimiento, entrenamiento, gastos veterinarios,etc.) es de alrededor de 35.000 € por perro.

A lo largo de sus más de 20 años, ha llegado a dar 1.876 perras. El 77% de estos animales han sido adiestrados en el mismo centro de la FOPG y el resto en la escuela «Leader Dogs For The Blind», en Rochester.

En 2013 se entregaron 143 perros guía, con lo que en el Estado español a través de la FOPG hay 1007 perros que son utilizados como guías.

La FOPG también suele hacer eventos donde lleva a perros guías para mostrarlos en una exhibición.

Consideraciones a tener en cuenta

De ser simple y llanamente un perro, el perro-guía pasa a ser una herramienta de trabajo, un instrumento con unos fines muy marcados.

Como esta “trabajando” se le prohíbe que otras personas le saluden, le den de comer e incluso que le toquen. De hecho, es frecuente ver cómo a estos perros se les cuelgan un cartel en el que pone ‘No me toques, estoy trabajando’.

Sus instintos y su naturaleza se ven constantemente reprimidos, cuando salen a la calle no puede olisquear a otras perras, jugar, curiosear el ambiente que les rodea ni interactuar con otras personas más allá de la persona a la que sirve, etc.

Estas perras son obligadas a trabajar casi todo el día, entendemos que el único momento de descanso es cuando la persona a la que sirve descansa.

Uno de los problemas que también surgen es cuando deciden que esta perra ya no es útil y la «jubilan». Como durante muchos años ha estado acostumbrada a no actuar como una perra si no como un instrumento, aún cuando encuentre una familia que la quiera cuidar después, los daños psicológicos que pueda sufrir son desconocidos, es decir, al estar reprimidas durante tantos años es probable que no actúen con normalidad.

Con esta práctica también se fomenta la cría de animales, ya que tienen que conseguir un ‘buen ejemplar’ con las características ya mencionadas. Esto lleva de la mano el comercio de estos perros.

En definitiva, nadie tiene derecho (sea cual sea su situación) a ejercer esa dominación sobre alguien, sean animales humanos o no humanos.

Más aún cuando esta misma labor la podrían realizar otras personas con las que las personas con ceguera se podrían comunicar mejor para expresar sus carencias y necesidades. De hecho, las sordociegas llevan un acompañante humano.

Aún así, también es conocido que hay muchísimas personas con ceguera que puede desarrollar su vida con normalidad solo con la ayuda de un bastón.

En ningún momento queremos menospreciar las dificultades que pueda llegar a tener una persona invidente en su día a día, pero creemos que para el bienestar de uno no hay que pasar por el malestar de otro, indiferentemente de la especie a la que pertenezca.

Por último y según palabras textuales de la FOPG “los cachorros comparten con las familias adoptivas la única fase de su vida en la que pueden ser simplemente perros”.


Fuente: «Perros utilizados como guías»