25/3/2013

Argumento: "Dios existe, pues podemos deducir su existencia racionalmente"

PROLEGÓMENO: Como hemos explicado, afirmar algo y no demostrarlo es eludir la carga de la prueba[1], pero algunas personas se empeñan en afirmar que existen seres sobrenaturales, especialmente un ser sobrenatural llamado "Dios". La creencia en un ser imaginario no debería representar ningún problema, pero en este caso concreto se lo asocia a unas creencias éticas adicionales[2] que afectan a los intereses de otras personas, por lo que es necesario dedicarle una entrada específica para rebatirlo. En esta entrada mostraremos las respuestas del ateísmo a esta afirmación.

Algunas personas dicen que existe un "ser sobrenatural" llamado "Dios" porque existen argumentos racionales que demuestran su existencia. En cambio, estas personas son ateas respecto a la existencia de otros dioses. A continuación mostramos algunos de estos argumentos:

- Argumento cosmológico: El argumento cosmológico es un argumento sobre la existencia de Dios. Es también conocido como argumento de primera causa sobre la existencia de Dios, o el argumento del creador primario. Fue defendido por Tomás de Aquino (1220-1274). Sostiene que todo lo que existe tiene una causa que, a su vez, tiene otra causa, y así sucesivamente remontándose hasta llegar a la causa primigenia, o sea, Dios; no admitía que la serie de causas pudiera ser infinita.

- Argumento ontológico: el argumento ontológico para la existencia de Dios es un razonamiento apriorístico que pretende probar la existencia de Dios empleando únicamente la razón; esto es, que se basa únicamente –siguiendo la terminología kantiana– en premisas analíticas, a priori y necesarias para concluir que Dios existe. El argumento analiza el concepto de Dios y afirma que el propio concepto implica la existencia de Dios: si podemos concebir un Dios, entonces, razona, Éste debe existir. Así, la principal crítica al argumento suele ser que no ofrece premisa alguna a la demostración más allá de cualidades inherentes a la proposición no demostrada, conduciendo a un argumento circular en el que las premisas se basan en las conclusiones, las cuales a su vez se basan en las premisas, conformando una falacia por petición de principio. Las principales diferencias entre las distintas versiones del argumento provienen principalmente de los diferentes conceptos de Dios que se toman como punto de partida. Por ejemplo, Anselmo de Canterbury (1033-1109) comienza con la noción de Dios como un ser tal que nada mayor puede ser concebido, mientras que René Descartes (1596-1650) comienza con la noción de Dios como el ser poseedor de todas las perfecciones.


Formulamos de forma más clara los argumentos que utilizan dichas personas. Las premisas y la conclusión serían las siguientes:

ESTRUCTURA DEL ARGUMENTO:

P1: "El argumento cosmológico, el argumento ontológico, etc. demuestran la existencia de Dios".
P2: "La existencia racional de Dios no tiene contradicciones lógicas".
C1: Como P1 y P2 es verdadera entonces "Dios existe".


RESPUESTA VEGANA:

Este argumento puede rebatirse de las siguientes maneras:

DIOS NO EXISTE:

(i) El argumento cosmológico falla. A continuación explicamos cómo se rebate el argumento cosmológico:

"Si todo debe tener una causa, entonces Dios debe tener una causa. Si puede haber algo sin causa, tanto podría ser el mundo como Dios, así que ese argumento no tiene validez". Bertrand Russell, "Why I Am Not a Christian and Other Essays"


Lo innecesario de lo divino. Carl Sagan hablando sobre Dios (Link) (Completo)


(ii) El argumento ontológico falla. A continuación explicamos cómo se rebate el argumento ontológico:

- Los argumentos aprioristas no pueden demostrar la existencia de nada. Uno de los principales ataques contra el argumento ontológico es su apriorismo: al contrario de, por ejemplo, las cinco vías de Santo Tomás, el argumento ontológico parte de la existencia de Dios a priori para demostrarla. El filósofo escocés David Hume produjo, en ese sentido, una refutación del argumento en virtud de la cual trataba de demostrar que nada puede probarse como existente a partir de un argumento racional a priori. En su Dialogues concerning Natural Religion (Diálogos sobre la religión natural) escribió:

"Es un absurdo evidente pretender demostrar un hecho como necesario, o pretender demostrarlo con cualesquiera argumentos a priori. Nada es demostrable salvo si su contrario implica una contradicción. Nada que sea distintivamente concebible implica una contradicción. Cualquier cosa que concebimos como existente igualmente la podemos concebir como inexistente. No hay, por tanto, ser alguno cuya inexistencia implique una contradicción. En consecuencia, no hay ser alguno cuya existencia sea demostrable a priori". David Hume. Dialogues concerning Natural Religion

El razonamiento de Hume podría resumirse así:

1º. La única manera de probar algo a priori es si su opuesto implica una contradicción.
2º. Si algo implica una contradicción, entonces es inconcebible.
3º. Todo puede ser concebido como inexistente.
4º. Por tanto, nada puede ser demostrado como existente a priori, incluyendo a Dios.

Kant responde al argumento ontológico diciendo que la razón por la que decimos que los caballos existen y los unicornios no, no es que el concepto de caballo tenga la propiedad de la existencia y el de unicornio no; no hay diferencia entre ambos conceptos en este sentido, y tampoco la hay entre el concepto de un caballo y de un caballo realmente existente: ambos conceptos son iguales. La razón por la que decimos que los caballos existen es que tenemos una experiencia espacio-temporal de los mismos: son objetos que se corresponden al concepto. Así, cualquier demostración de la existencia de algo, incluyendo a Dios, que se base en afirmar (predicar) una propiedad (en este caso la existencia) de ese algo es falaz: la definición de algo no implica su existencia.


LA SUPUESTA EXISTENCIA DE DIOS ES ILÓGICA:

(iii) Un Dios bueno, omnisciente y omnipotente no permitiría el mal ni el sufrimiento. El problema del mal o también, paradoja de Epicuro, es estudiado en filosofía de la religión, en teodicea y en metafísica como el problema que resulta al considerar la compatibilidad entre la presencia del mal y del sufrimiento en el mundo con la existencia de Dios omnisciente, omnipresente, omnipotente y omnibenevolente. El problema del mal surge de la suposición de que un Dios omnisciente y todopoderoso debería ser capaz de arreglar el mundo según sus intenciones. Como el mal y el sufrimiento existen, puede parecer que Dios quiere o permite que existan, por lo que no sería perfectamente bueno, o no sería omnisciente porque no se percata de todo el sufrimiento del mundo, o no es todopoderoso ya que no puede arreglar el mundo para eliminar de raíz el mal. O efectivamente, no es plenamente benevolente.

David Hume cita a Tertuliano —quien a su vez citó a Epicuro (341 a.C.–270 a.C)— planteando un argumento mediante una serie de preguntas:

"¿Es que Dios quiere prevenir la maldad, pero no es capaz? entonces no sería omnipotente. ¿Es capaz, pero no desea hacerlo? entonces sería malévolo. ¿Es capaz y desea hacerlo? ¿de donde surge entonces la maldad?. ¿Es que no es capaz ni desea hacerlo? ¿entonces por qué llamarlo Dios?" Diálogos sobre la religión natural (1779), David Hume

La cosa se complica aún mucho más cuando entra en juego el mal y el sufrimiento padecido por los animales no humanos. Así lo expresa Charles Darwin (1809–1882):

"Nadie discute que en el mundo hay mucho sufrimiento. Por lo que respecta al ser humano, algunos han intentado explicar esta circunstancia imaginando que contribuye a su perfeccionamiento moral. Pero el número de personas en el mundo no es nada comparado con el de los demás seres sensibles, que sufren a menudo considerablemente sin experimentar ninguna mejora moral. Para nuestra mente, un ser tan poderoso y tan lleno de conocimiento como un Dios que fue capaz de haber creado el universo es omnipotente y omnisciente, y suponer que su benevolencia no es ilimitada repugna a nuestra comprensión, pues, ¿qué ventaja podría haber en los sufrimientos de millones de animales inferiores durante un tiempo casi infinito? Este antiquísimo argumento contra la existencia de una causa primera inteligente, derivado de la existencia del sufrimiento, me parece sólido; mientras que, como acabo de señalar, la presencia de una gran cantidad de sufrimiento concuerda bien con la opinión de que todos los seres orgánicos han evolucionado mediante variación y selección natural." Charles Darwin, autobiografía no censurada, publicada en 1877. Editorial Laetoli.



La Analogia de la Tetera (Link)



CONCLUSIÓN: Es un absurdo evidente pretender demostrar un hecho como necesario, o pretender demostrarlo con cualesquiera argumentos a priori: Dios no existe. Además, suponiendo que un dios existiera, se llega a numerosas contradicciones lógicas entre sus supuestas cualidades.