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29 may. 2016

ARGUMENTO:
“La tauromaquia produce dinero”

RESUMEN: ¿Cómo es la actividad económica de la tauromaquia? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí vamos a responder.

La tauromaquia hace el mal a quienes son toros: se les clavan objetos punzantes y se les mata sin que ellos quieran, por lo tanto la tauromaquia ya está éticamente rebatida: debe ser prohibida, por la misma razón por la que también está rebatida y debe estar prohibida la prostitución infantil. Al contrario que ocurre con el fútbol, la tauromaquia se encuentra en una crisis económica debida a la falta de beneficios, razón por la cual apenas genera empleo.

Palabras clave: economía taurina

Algunas personas dicen que aunque la tauromaquia sea éticamente incorrecta debe existir porque genera puestos de trabajo. Como he demostrado en artículos previos, la tauromaquia hace el mal a quienes son toros: se les clavan objetos punzantes y se les mata sin que ellos quieran, por lo tanto la tauromaquia ya está éticamente rebatida: debe ser prohibida, así como también está rebatida y debe estar prohibida la prostitución infantil. Sin embargo, algunos taurinos dicen desde un marco ético consecuencialista que la tauromaquia es un mal menor, indicando que si rechazamos la tauromaquia eso tendría unas consecuencias peores. Es frecuente escuchar a los taurinos decir que esas peores consecuencias serían económicas: la pérdida de puestos de trabajo, una menor recaudación de impuestos y un menor número de visitas turísticas. Por ejemplo, según un estudio titulado título «The economic impact of bulffighting in Spain» («El impacto económico de las corridas de toros en España»), elaborado con datos oficiales por el doctor en Economía y profesor de la Universidad de Extremadura Juan Medina, los 15.000 espectáculos taurinos de todo tipo celebrados en España en 2013 generaron en la economía del país 1.100 milones de euros y 60 millones en concepto de IVA. La realidad es que, al contrario que ocurre con el fútbol, la tauromaquia se encuentra en una crisis económica debida a la falta de beneficios, razón por la cual apenas genera empleo. En julio de 2015, la Asociación de Veterinarios Antitaurinos contra el Maltrato Animal (AVATMA) publicó un informe titulado «El Empleo Fantasma que Genera la Tauromaquia» realizado por José Enrique Zaldivar en el que, con datos del Ministerio de Cultura del año 2014, se llega a la conclusión de que la tauromaquia genera muy pocos puestos de trabajo: de 4.225 'Jefes de Cuadrilla' (toreros, novilleros y rejoneadores) inscritos, sólo trabajaron 369, un 8,8%, los cuales contratan estacionalmente a banderilleros, picadores y a mozos de espadas, la gran mayoría de los cuales trabaja en precario, por lo que deberán tener otros empleos para llegar a fin de mes. El  21 de julio de 2015, el propio Zaldivar comentaba su informe en el artículo «Los sospechosos datos oficiales de la tauromaquia». Éste es el informe:




El 11 de octubre de 2016 se publicaba un artículo titulado «Los sospechosos datos oficiales de la tauromaquia II: análisis del año 2015», de José Enrique Zaldívar Laguía, en el que se denuncia que «es poco realista pensar que, en un sector en el que disminuye la actividad en la que pueden trabajar los profesionales de la tauromaquia –que son los festejos en plaza–, aumente el número de los que pueden intervenir en ellos».

La aportación económica de la tauromaquia al PIB de España es prácticamente nula. El propio portavoz de la Mesa del Toro, el ganadero Carlos Núñez reconoció que la cifra reflejada en el texto inicial de la ILP taurina por la cual la fiesta de los toros suponía una aportación al PIB nacional del 2,4% no se correspondía con la realidad, indicando que en realidad esta era de un 0,015 por MIL.

Algunos taurinos dicen que la tauromaquia no está subvencionada con dinero público. Según los datos del Ministerio de Cultura, sólo en 10 años, en el periodo comprendido entre 2003 y 2013, festejos taurinos mayores han descendido más del 36,62%. Exceptuando las grandes plazas de Madrid y de Sevilla, la organización de una corrida de toros es un negocio deficitario que sólo se sostiene con subvenciones públicas, como puede leerse en cualquier blog taurino. Por ejemplo, en 2015 el municipio madrileño de Fuenlabrada subvencionó los encierros y las corridas de toros con 132.000 € de dinero público para que pudieran realizarse. En agosto de 2015, el Partido Animalista (PACMA) publicó un informe titulado «El oscurantismo de las subvenciones públicas a la tauromaquia en Andalucía» en el que denuncia incoherencias y secretismo. La tauromaquia y las peñas taurinas son subvencionadas con dinero público en cientos de localidades españolas, lo que supone millones de euros en subvenciones del estado español. Ya en 2013 se publicó el informe «Toros e impuestos. Los subsidios en España y la UE para la tauromaquia y la crianza del Toro» en el que se calcula que las subvenciones a la tauromaquia en España superan los 500 millones de euros al año. En octubre de 2015, fue aprobada en la Eurocámara una enmienda propuesta por el grupo de los Verdes que prohíbe utilizar los fondos de la Política Agraria Común “para financiar actividades taurinas que impliquen la muerte del toro” pues supone una “clara violación del Convenio Europeo de protección de los animales en explotaciones ganaderas”; dicha prohibición eliminó más de 152 millones de euros de subvenciones, según una investigación del periódico británico The Telegraph.

Algunos taurinos dicen que la tauromaquia atrae el turismo. Los turistas que vienen a España son engañados por los touroperadores, haciéndoles creer que van a asistir a un espectáculo artístico pero, ante el horror y la sangre, salen asqueados, enfadados, vomitando, llorando... Por ejemplo, en el siguiente vídeo, grabado entre 2007 y 2008 a la salida de la plaza La Monumental de Barcelona, se ayuda a los turistas a poner una reclamación ante Consumo. Esto es lo que piensan los turistas sobre las aberrantes actividades económicas que los taurinos no quieren prohibir.


Turistas saliendo de La Monumental (Barcelona) - Parte 1 - 2 - 3