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10 abr. 2011

ARTÍCULO:
Noticias veganas (Donald Watson, noviembre 1944)

Donald Watson (1910-2005) fue fundador de la Vegan Society e inventor de la palabra 'vegano'. Nació en Mexborough, un pueblo minero en Yorkshire del Sur (Inglaterra), en una familia en la que todos comían carne.


Los recientes artículos y cartas en The Vegetarian Messenger (El Mensajero Vegetariano) acerca de la cuestión del consumo de productos lácteos han puesto de manifiesto la innegable evidencia de que la producción de dichos alimentos implica crueldad y explotación de la vida sintiente desarrollada. La excusa de que no es necesario matar para obtener productos lácteos ya no es sostenible por todos aquellos que conocen los métodos empleados en las granjas y la dura competencia que incluso los granjeros más humanitarios deben afrontar si quieren permanecer activos en el negocio.

Como lacto-vegetarianos hemos sabido durante muchos años que la industria cárnica y la industria láctea estaban relacionadas y que en cierta forma se complementaban la una con la otra. Sabíamos por tanto que el motivo basado en fundamentos morales para rechazar sus productos era excepcionalmente fuerte y aguardábamos a que tarde o temprano una crisis de conciencia nos liberara de ellos.

Para nosotros ya ha llegado ese momento. Habiendo seguido una dieta libre de alimentos de origen animal durante periodos que van de unas pocas semanas en algunos casos hasta varios años en otros, creemos que nuestras ideas y experiencias están suficientemente maduras para servir como prueba de ello. La incuestionable crueldad implicada en la producción de leche hace evidente que el lacto-vegetarianismo se encuentra a medio camino entre el consumo de cadáveres y una dieta verdaderamente humanitaria y civilizada, así que durante nuestra vida en esta tierra debemos intentar evolucionar lo suficiente como para recorrer por entero ese camino.

Podemos ver claramente como nuestra civilización actual está basada en la explotación de animales de la misma manera que las civilizaciones del pasado estuvieron fundadas en la explotación de esclavos, y creemos que el destino espiritual del ser humano conducirá a que en el futuro contemplaremos con horror el hecho de que el hombre se alimentó de productos hechos con los cuerpos de otros animales. Aunque sin una evidencia científica de ello, sospechamos que el gran impedimento para el desarrollo moral del hombre está en su condición de parásito de otras formas de vida animal. La investigación acerca de las propiedades inmateriales de los alimentos apenas acaba de comenzar y no parece que los usuales métodos materialistas de investigación puedan aclararnos mucho sobre ello. Pero, ¿acaso no sería posible que eliminando todas las vibraciones animales de nuestra dieta descubramos el camino no solamente hacia un modo de vida saludable sino también hacia un avance en nuestra capacidad intuitiva y psíquica desconocida hasta el presente?

Se nos suele alegar habitualmente como crítica el que nuestra época no está madura todavía para el cambio que proponemos. ¿Pero acaso alguna época estuvo madura para un cambio sin que fuera preparada previamente para ello mediante la determinación de algunos individuos? ¿Acaso Wilberforce esperó a que su época "madurara" antes de empezar a combatir la esclavitud? ¿Acaso Edwin Chadwick, Lord Shaftesbury y Charles Kingsley esperaron a que llegara un inexistente momento antes de intentar convencer a la opinión pública sobre las ventajas de tener baños y aguas limpias? Solamente si hubieran declarado su intención de envenenar a todo el mundo habrían podido encontrar una mayor oposición. Hay un evidente peligro en dejar la consecución de nuestros ideales a la posteridad, porque la posteridad puede ser que ya no tenga nuestros ideales. La evolución puede ser tanto regresiva como progresiva, de hecho parece haber siempre una poderosa tendencia a escoger el camino equivocado antes de que los cánones sean establecidos y las nuevas visiones respetadas. Por este motivo hemos creado nuestro grupo, el primero de su naturaleza, suponemos, en nuestro país o en cualquier otro.

ORGANIZACIÓN DEL GRUPO

Nuestros 25 miembros están amplia y lejanamente dispersos por lo que formar un comité no resulta posible. Debido a la ausencia de voluntarios he tomado disposición de los cargos de secretario, tesorero y auditor. Si esta para nada democrática organización pudiera ofender a alguien, estoy abierto a sugerencias de cualquier tipo que me permitieran, ya fuera intencionadamente o no, malversar los fondos disponibles con suscripciones de ¡un chelín al año!

Nuestro trabajo estará en principio limitado a la propaganda contenida en el boletín. Se ha despertado un gran interés respecto de nuestros argumentos, y parece probable que el boletín será ampliamente leído. Ya hemos recibido muchas peticiones de suscripción para nuestros primeros cuatro números, y llegarán más cuando nos publicitemos. Mr. J. W. Robertson Scott, editor de The Countryman, nos has escrito: "Me encantaría saber el éxito que habéis tenido en convencer a consumidores de que rechacen los productos lácteos. Siempre he sentido que el punto de vista vegetariano se encontraba en una posición ilógica, ya que los huevos no pueden ser producidos sin matar a los pollitos, ni los productos lácteos pueden ser económicamente rentables sin la colaboración del matarife." La claridad con la que los vegetarianos ven esta cuestión está bien reflejada en el resultado de un reciente debate organizado por la Sociedad Vegetariana de Croydon cuando fue aprobada casi por unanimidad la propuesta: "Los vegetarianos deben tener como meta el eliminar todo producto lácteo". Si recordamos bien la votación fue de 30 votos a favor y 2 en contra.

Nuestros miembros son pronunciadamente individualistas, no se intimidan fácilmente ante la crítica y están llenos del espíritu de los pioneros, y estoy seguro de que nunca permitirán que su revista degenere en un mero producto secretarial. Todos estáis invitados a escribir algo periódicamente para hacer la revista interesante, útil y provocadora. ¿Qué os parece una serie de artículos (de alrededor de 600 palabras) con el título: "Mi filosofía espiritual"? Artículos, cartas, recetas, dietas, artículos de prensa, sugerencias acerca de cultivar, notas sobra el cuidado de niños, anuncios (gratis para los socios), todo será bienvenido. Las cartas de aquellos que sean críticos con nosotros también serán publicadas. Se trata de un trabajo verdaderamente pionero y si todos cooperamos veremos con toda seguridad un avance en la práctica humanitaria, y quizás revelaremos verdades nutricionales que de otro modo habrían permanecido inaccesibles. Recordemos como gran parte de la investigación nutricional moderna ha sido fijada por intereses establecidos y realizados en laboratorios de vivisección, por lo que carecemos a propósito de datos concernientes acerca de las ventajas de una dieta libre de productos de origen animal. Sabemos que los animales domesticados están casi todos enfermos, por tanto el 99.9999% de la población consume los productos de esos cuerpos enfermos, ¿cómo podemos llegar medir el efecto que tales alimentos están causando? Miles de personas viviendo con una estricta dieta libre de alimentos animales durante muchos años nos otorgarán datos de inestimable valor. ¡El Gobierno ha concedido subvenciones para trabajos sociales de mucha menor utilidad!

BUSCAR UN NOMBRE

Debemos considerar cuidadosamente cual debe ser el nombre de nuestra organización, el de nuestra revista y cómo deberíamos denominarnos a nosotros mismos. "No-lactos" se ha convertido en un término coloquial, pero es un término negativo. Además no explicita que también nos oponemos al uso de los huevos como alimento. Necesitamos un nombre que sugiera el tipo de dieta, y si es posible que comunique la idea de que excluyendo cualquier alimento de origen animal, la Naturaleza sigue ofreciendo una abrumadora variedad entre la que elegir. "Vegetariano" y "frutariano" están asociados con dietas que permiten los "frutos" (!) de vacas y aves, por tanto parece que debemos crear y utilizar un término nuevo y más apropiado. Como puede verse en este primer número de nuestro boletín, he usado el título "Noticias Veganas". Ése es el término que debemos adoptar, nuestra dieta será conocida como una dieta VEGANA, y nosotros conocidos como VEGANOS. Las sugerencias al respecto de otros miembros son bienvenidas. La ventaja de tener un nombre corto es bien conocida por aquellos que como secretarios de sociedades vegetarianas han tenido que teclear ese nombre ¡varias miles de veces al año!

NUESTRA RELACIÓN CON LOS LACTO-VEGETARIANOS

El objetivo de nuestra organización es establecer las condiciones para un cambio que consideramos moral, saludable y lógico. Para ello manifestaremos abiertamente por qué condenamos el consumo de productos lácteos y huevos. Estamos seguros de que recibiremos críticas por ello. No nos importa si por ese motivo fallamos a la hora de convencer a otros, sino que debemos pensar que es algo que debe importarles a ellos si, en lo más profundo de sí mismos, saben que tenemos razón. En todo caso, no debería haber animosidad entre nosotros y los "lactos". Aceptamos que el lacto-vegetarianismo es un paso acertado dentro de la evolución dietética, y por esa razón muchos de nosotros en el pasado empleamos gran parte de nuestro tiempo trabajando por el lacto-vegetarianismo. Durante los últimos años las dos sociedades vegetarianas nacionales han dedicado mucho espacio en sus revistas a esta cuestión sobre el uso de productos lácteos, y tenemos razones para creer que le darán importancia a nuestra labor y ocasionalmente informarán sobre ello. (Antes de formar nuestra organización, se sugirió a la Sociedad Vegetariana el crear una sección específica como parte de la Sociedad. Dicha sugerencia fue vista con simpatía por el Comité, quien sin embargo decidió que todas las energías de la de Sociedad deberían seguir aplicándose en abolir el consumo de carne, y que cualquier otro enfoque debería, por tanto, sentirse libre de actuar como un cuerpo independiente). La necesidad de probar que es posible vivir sin consumir productos lácteos, es algo muy importante a tener en cuenta por cualquier lacto-vegetariano. Resignarse uno mismo al lacto-vegetarianismo como una solución satisfactoria al problema de la dieta es aceptar los corrales y los mataderos como parte de un inevitable plan divino. ¡Eso significaría también aceptar el espectáculo de un hombre adulto chupando las ubres de una vaca como parte de un propósito digno y racional de la Naturaleza!

Sin necesidad de hacer proclamas acerca de nuestra propia certeza, sentimos que nos encontramos en una posición fuerte para criticar el lacto-vegetarianismo, porque lo peor que podemos decir no es sino una repetición de la crítica que ya nos hicimos a nosotros mismos. Por tanto, expresaremos la verdad tal como la vemos y sentimos y a pesar de que nuestros amigos lacto-vegetarianos rechacen nuestras ideas si quieren, deseamos que no nos rechacen también a nosotros por comunicárselas.

ACERCA DE NOSOTROS MISMOS

Hasta donde sabemos cada miembro de nuestro grupo ha rechazado el uso de lácteos por razones éticas. Estamos al tanto de las teorías nutricionales ortodoxas y al ejercitar nuestra convicción moral encontraremos como refutar dichas teorías. Lo haremos sin miedo porque sentimos que una filosofía moral combinada con un poco de sentido común es una guía más racional que las teorías salidas de los laboratorios de vivisección. Nosotros no aceptamos que para obtener una nutrición adecuada sea necesario el transgredir nuestra conciencia. Ponemos en cuestión a cualquier nutricionista que alabe las virtudes de las proteínas animales sin haber experimentado una dieta equilibrada libre de dichas proteínas, porque entonces no entendemos como puede ser capaz de realizar semejantes juicios. Sabemos que la anatomía del ser humano es indudablemente frugívora. Nos damos cuenta de que el consumo de leche por parte de adultos es un absurdo que no se da en la Naturaleza. Sabemos que podemos estar al menos igual de bien sin productos lácteos que con ellos. Estamos al tanto de que al menos el cuarenta por ciento de las vacas padecen de tuberculosis. Sabemos que la pasteurización permite a los productores vender leche con varios días de antigüedad. Sabemos lo que ocurre con aquellos que consumen "nutritivas proteínas de primera clase" recomendadas por nutricionistas ortodoxos: casi todos ellos mueren de horribles y malignas enfermedades. ¡Que el cielo no asista si nuestra dieta nos provocara algo similar a eso!

Además de decir: "Muy bien, gracias" cuando nos pregunten, consideramos que ahora mismo es algo prematuro anunciar la ventaja fisiológica de nuestra dieta. Humildemente, este secretario vuestro es capaz de recorrer 230 millas en bicicleta cada día, mientras que hace años cuando se cebaba a sí mismo con leche y huevos ya estaba listo para irse a dormir después de recorrer la mitad de esa distancia. También puede llevar a cabo sus tareas durante diez horas al días sin sentirse fatigado a la mañana siguiente, aunque debemos tener cuidado con lo que digamos no sea que al resto del mundo le lleguen noticias sobre nosotros y espere encontrarse con robustos y musculosos gigantes de dos metros inmunes a todas las enfermedades. Que no nos sorprenda tampoco el que hasta la más insignificante incidencia que nos surja dentro de nuestra buena salud será visto a los ojos de los demás como una evidente prueba de nuestra irresponsabilidad por no seguir una "dieta adecuada". Mientras que todas las demás enfermedades que asolan a los miembros de la civilizada sociedad que sigue una "dieta adecuada" no contarán para nada en su contra. ¡Tenemos que estar preparados para hacer frente a las críticas! En nuestros momentos más reflexivos no podemos alimentar el pensamiento de que hay grandes riesgos para la vida viviendo a base de ensaladas, frutas, semillas y cereales integrales. Tampoco se nos puede considerar como unos gigantes morales al elegir una dieta que tan obviamente nos favorece.

Suponiendo que algunos miembros seguramente desearán cartearse unos con otros, nos proponemos publicar una lista con sus nombres y direcciones en nuestro próximo boletín. Si algún miembro prefiere no ser incluido en la lista que nos lo haga saber

Hemos oído que hace 40 años un especialista de Harley Street escribió un panfleto en contra del consumo de lácteos ¿Algún miembro del grupo ha tenido noticia de su publicación?

ACERCA DE AQUELLOS QUE NO ESTÁN TODAVÍA CON NOSOTROS

Reconocemos que el eliminar todos los productos lácteos crea algunas dificultades personales que varían de magnitud según el individuo. También nos damos cuentas de que el momento presente no es el más adecuado para semejante cambio, pero creemos que llevando a cabo ahora la fundación de nuestro movimiento pronto muchos se nos unirán buscando un "arma para la paz". Sabemos que hay una particular inquietud entre los vegetarianos acerca del uso de cuajo en la elaboración de quesos, y en esto se muestra la más manifiesta contradicción del lacto-vegetarianismo, por lo que sugerimos que hagan lo mismo que hemos hecho nosotros y eliminen el queso de su dieta. Nuestro amigo y compañero Dugald Semple nos cuenta que nunca le ha gustado el queso, ¡por lo tanto no puede ser considerado como un "toque de gusto" esencial para el cuerpo y la mente! Los siguientes pasajes extraídos de la editorial del último boletín de The Vegetarian News no deja lugar para muchos argumentos: "La mayoría de los vegetarianos son sin duda conscientes que el uso de cuajo de ternero en la elaboración de queso ha presentado siempre un problema para cualquiera con principios humanitarios, ya que se necesita matar al ternero para obtener el cuajo. En la supuesta ausencia de un sustituto vegetariano para el cuajo algunos vegetarianos se abstienen completamente del consumo de queso, excepto en ciertas variedades, mientras que la mayoría de los vegetarianos toman su ración de queso habitualmente y tratan de olvidar el incidente del cuajo de ternero en su elaboración." ¿Es correcto que las personas con conciencia moral gasten sus energías en tratar de olvidar semejantes hechos?

Durante la guerra todos los huevos han desaparecido, y se han podido fácilmente prescindir de ellos sin problema y sin ningún sentimiento de pérdida si uno piensa en el hecho de que son en su mayor parte ¡fetos y menstruaciones! Eliminar la leche supone indudablemente la mayor dificultad. La leche de almendras es un buen sustituto, aunque no va muy bien para el té (¡así que elimina el té y añade otros diez años a tu vida!)

Aquellos de nosotros que hemos vivido largos periodos sin lácteos podemos afirmar que estamos sanos y fuertes; que disfrutamos de nuestra comida como nunca y que una vez que la nueva dieta ha comenzado, la visión y el olor de la leche rápidamente desaparecen de nuestra mente.


"La incidencia de enfermedades de un tipo y otro continua siendo un factor limitante en la producción de leche, además de suponer pérdidas para el granjero. La tuberculosis es una de las mayores fuentes de problemas, y tal como afirmaba recientemente un asistente al Farmer Club (Club de Granjeros): no hemos conseguido ningún progreso al respecto durante los últimos 40 años." The Agricultural Correspondent, "The Yorkshire Post", 18/11/1944


"Dame un trago de whisky, tengo sed. -Usted debe beber leche, la leche hace la sangre-. Pero no estoy sediento de sangre."


67 Evesham Road,
Leicester.
24 de Noviembre de 1944

Donald Watson


Tradución: Luis Tovar

Fuente:
filosofiavegana.blogspot.com - Un documento histórico
Fuente original en inglés: ukveggie.com - The Vegan News



NOTAS

RespuestasVeganas.Org: La publicación de este artículo en RespuestasVeganas.Org no implica necesariamente que compartamos todas y cada una de las cuestiones expresadas en el mismo; sin embargo, consideramos interesante su publicación por la aportación que puede hacer a la causa del movimiento abolicionista por los Derechos Animales.