ARGUMENTO: “No es X, pero será X, por tanto debemos actuar como si ya fuera X”

RESUMEN: ¿Qué es «ser en acto»? ¿qué es «ser en potencia»? ¿debemos tratar a alguien o a algo como si ya fuera lo que supuestamente será en el futuro? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí vamos a responder.

Todo ser es «en acto», es decir, en el momento presente, pero como todo está cambiando entonces también todo ser es «en potencia». Ser «en potencia» es una estimación sobre cómo será un ser en el futuro. Por ejemplo, una semilla de una manzana es un una semilla «en acto», pero es un manzano «en potencia». Asimismo, un cigoto es un ser no sintiente «en acto», pero es un ser sintiente «en potencia». Para respetar la Realidad debemos tratar a cada ser como lo que es «en acto», no como lo que supuestamente dicho ser será en el futuro. Por ejemplo, un niño debe ser tratado como lo que es «en acto» (es un niño), no como lo que supuestamente será en el futuro (un adulto). Por lo tanto no tenemos el deber ético de respetar a los seres no sintientes, aunque sean seres sintientes «en potencia».

Palabras clave: argumento de la potencialidad, ser en acto, ser en potencia


Algunas personas dicen que «los humanos que no poseen una determinada característica la tienen "en potencia" y por lo tanto deben ser considerados como si ya tuvieran esa característica "en acto"». Este argumento se llama «argumento de la potencialidad» y ha sido usado por filósofos como Michael Leahy, Philip Devine, McCloskey, o Ronald Dworkin, pero es un argumento muy difundido. Por ejemplo, puede encontrarse el argumento de la potencialidad en el artículo «Los derechos de los niños en el liberalismo» y en otros miles de artículos. El argumento de la potencialidad suele utilizarse para rechazar el aborto, pero también para proteger éticamente a los llamados «humanos marginales»[1], es decir, para intentar proteger a los humanos que no cumplen con los requisitos que los antropocentristas exigen a los animales no humanos que, según ellos, son necesarios para otorgarles el respeto por sus vidas. Si bien es cierto que un ser puede tener una característica «en potencia», eso no es lo mismo que tener dicha característica «en acto», pues «lo que no es, no es» (¬A=¬A). Por ejemplo, un cigoto no es un ser sintiente «en acto», pero es un ser sintiente «en potencia». Si tener una característica «en potencia» fuese lo mismo que tener dicha característica «en acto», como dice el argumento de la potencialidad, entonces deberíamos actuar como si lo que es en potencia ya fuera en acto, lo cual es absurdo porque contradice la Realidad. Por ejemplo, es tan absurdo tratar a una semilla como si ya fuera un árbol, como tratar a un bebé como si ya fuera adulto. Debemos tratar a cada ser como lo que es «en acto», respetando la Realidad, no como lo que supuestamente dicho ser será en el futuro.




El argumento de la potencialidad justifica el infanticidio. Además, el argumento de la potencialidad considera éticamente correcto que se asesinen bebés y niños humanos, puesto que al hacerlo se anularía su potencial, con lo que ya no habría motivo para tenerlos en cuenta. Por ejemplo, si el motivo por el que alguien respeta a un bebé o a un niño no es que tenga intereses, sino porque cuando sea adulto tendrá ciertas capacidades, entonces si se mata al bebé o al niño se hace imposible que sea adulto, por lo tanto deja de tener razones para respetar a ese niño. En cambio, usando el argumento de la potencialidad no se podría, por ejemplo, torturar al bebé o al niño si se supiese que va a sobrevivir y convertirse en adulto.

Tener una característica «en potencia» no es garantía de que se tendrá dicha característica «en acto». Hay que tener en cuenta que nuestras previsiones sobre hechos futuros, aunque puedan ser más o menos probables, sólo existen en nuestra imaginación. Por lo tanto lo correcto es decir que una característica «en potencia» posiblemente se convertirá en una característica «en acto», pues se debe tener en cuenta que un ser puede ser destruido o morir antes de que lo que es «en potencia» se materialice. Es por ello que el argumento de la potencialidad deja fuera de la consideración ética a aquellos «humanos marginales»[1] que padecen una enfermedad y que debido a ella no cumplen y nunca cumplirán con el requisito ético que exigen los antropocentristas para ser merecedor de respeto. La razón por la que debemos respetar a los «humanos marginales» no es porque sean humanos o porque tengan una determinada capacidad «en potencia», sino porque son seres que tienen una conciencia «en acto»: son seres sintientes que tienen intereses. Dicha razón se llama sensocentrismo[2] y nos lleva a practicar el veganismo para respetar a los demás seres sintientes.

Algunas personas confunden erróneamente el argumento de la potencialidad con hacer estimaciones sobre el futuro. Mientras que el argumento de potencialidad dice que debemos actuar como si lo potencial ya fuera real, las estimaciones sobre el futuro nos llevan actuar teniendo en cuenta las posibles consecuencias de que una estimación se convierta en real.