MALTRATO: Granjas de sangre de yeguas embarazadas

Quien dice que «los humanos deben ser respetados porque son humanos»[1] no está dando ninguna razón, está defendiendo una ética hueca, pues ya sabemos que «los humanos son humanos», «los blancos son blancos» y los «hombres son hombres». La razón por la que los humanos deben ser respetados es porque cada uno de ellos tiene una conciencia[2] gracias a la cual siente y tiene intereses que deben ser éticamente considerados[3]. Quienes no son humanos deben ser respetados exactamente por esta misma razón. Discriminar a alguien porque es una determinada especie es especismo[4]. El especismo es una discriminación arbitraria que sigue el mismo patrón que siguen todas las discriminaciones arbitrarias, como lo son el racismo, el sexismo, etc.

En este artículo muestro otro maltrato que implica el consumo de carne: la extracción de sangre a yeguas preñadas para aumentar la fecundación de cerdas, vacas, etc. Cuando compras carne y otros productos de origen animal estás financiando este maltrato.



PRODUCCIÓN DE LA HORMONA GONADOTROFINA CORIÓNICA EQUINA (eCG)

Los caballos (Equus ferus caballus) son animales que son maltratados en las sociedades humanas de múltiples maneras. A la hembra de caballo se la llama yegua. Comer carne y otros productos de origen animal no sólo maltrata a esos animales en sí, sino que también tiene otras víctimas: las yeguas. A continuación describo un maltrato poco conocido.

1. Introducción a la industria de sangre de yeguas preñadas

Cada año decenas de miles de yeguas son maltratadas en Argentina y en Uruguay para extraerles su sangre. De esta sangre se obtiene la hormona gonadotrofina coriónica equina (eCG), anteriormente conocida como gonadotropina sérica de yegua gestante (PMSG).

La hormona eCG es una glicoproteina que se distingue de otras hormonas glicoproteícas en el hecho de que posee actividad folículo estimulante (FSH) y actividad luteinizante (LH) que permanecen cuando es administrada a la mayoría de animales domésticos. Como la hormona eCG es alta en carbohidratos tiene una vida prolongada con una sola dosis. La eCG acelera la pubertad, reduce el anestro postparto, produce superovulación (partos múltiples) y mejora de la fertilidad. La eCG causa crecimiento folicular en las hembras y estimula la secreción de estrógenos que favorecen la ovulación.



Este sangriento negocio lleva existiendo desde los años 80. Está oculto y organizado por unas pocas personas. Por ejemplo, la eCG es el principio activo de los fármacos NOVORMON 5000, OVUSYN y DUOGESTAL, vendidos por la empresa Syntex S.A. a granjas de Sudamérica. En el caso de estos dos últimos fármacos, además contienen la hormona Gonadotropina Coriónica humana (hCG) que se obtiene de la orina de mujeres embarazadas o por medio de modificación genética. La hormona eCG también es exportada desde Argentina y Uruguay hacia Japón y la Unión Europea (UE). En la UE, las farmacéuticas europeas IDT Biologika y MSD Animal Health (Merck) compran la eCG. Ignacio Videla Dorna, veterinario y gerente de Syntex S.A. Argentina, es uno de los tantos empresarios que se llenan los bolsillos de dinero a costa del sufrimiento y matanza de caballos y de otros animales. Syntex está integrada en el consorcio internacional ProLeche formado por cinco empresas unidas para hacer propaganda a favor del consumo de leche y para afrontar los problemas del sector: Syntex, DeLaval, Boehringer, Gepsa y reproductores de Uruguay.

2. Violación de las yeguas

Se extrae el semen a caballos directamente o mediante una hembra artificial. Las yeguas son preñadas mediante inseminación artificial. Les introducen el brazo por la vagina junto con un catéter que inyecta el semen. A los cuatro meses se las hará abortar, y se las embarazará de nuevo. Tras muchos embarazos dejan de poder quedarse embarazadas y son enviadas al matadero.

3. Extracción de grandes cantidades de sangre de las yeguas preñadas

El embarazo de las yeguas dura entre 11 y 12 meses. Entre los días 37 a 42 de embarazo, la sangre de las yeguas comienza a producir la hormona gonadotropina coriónica equina (eCG), con un pico alrededor de los 60 a 80 días, después de lo cual la cantidad de eCG comienza a disminuir, desapareciendo alrededor de los 120 a 150 días de embarazo. Durante esos cuatro meses y sin importar su estado de salud, a las yeguas les extraen por la vena yugular 10 litros de sangre dos veces a la semana (a veces a diario), lo cual les daña y debilita. Cada vez que las yeguas se quedan embarazadas las maltratan de esta manera, hasta que éstas colapsan debido a la anemia. Cuando a los explotadores no les sirven las envían a mataderos argentinos aprobados por la UE, por ejemplo Lamar y Clay, y su carne se vende en la UE y Suiza para el consumo humano.

4. Abortos inducidos hasta la muerte

Una vez pasado el período de extracción de sangre, introducen la mano por el útero de la yegua para romperle la placenta y provocarle un aborto. Tras esta brutal interrupción inducida de la gestación, hay yeguas que pueden volver a ser preñadas, otras sobreviven dos o tres años antes de morir por anemia o causas adyacentes al aborto y, aquellas que no pueden volver a reproducirse, son abandonadas o enviadas a mataderos aprobados por la Unión Europea.



5. Inyección de la hormona eCG en cerdas y en otros animales

Las yeguas no son las únicas víctimas de este negocio. La hormona eCG es utilizada por las empresas de la carne para optimizar los procesos de inseminación artificial y de transferencia de embriones especialmente en cerdas, pero también en vacas, ovejas y cabras explotadas por su carne y por su leche. Después de finalizar un tratamiento de sincronización de la ovulación con progesterona (o progestágenos sintéticos) y con estradiol, estos animales pueden entrar nuevamente en celo y entonces se les inyecta la hormona eCG para forzarles la ovulación. Como consecuencia de esto, las violaciones mediante inseminación artificial producen más embarazos. Esto permite inseminar a todas las hembras al mismo tiempo, planificar los nacimientos, reducir el intervalo entre dos gestaciones y así aumentar la rentabilidad económica de las empresas cárnicas. Esta práctica se lleva a cabo a pesar de que hasta el veinte por ciento de los lechones mueren directamente después del nacimiento, ya que la madre no tiene suficientes pezones para alimentarlos a todos.

La hormona eCG también es usada para experimentar con animales en laboratorios. En este vídeo se muestran cuatro crías nacidas en un sólo parto, 3 hembras y 1 macho; esto ocurrió por la inducción de ovulación múltiple mediante la inyección de la hormona eCG en un experimento para una tesis de licenciatura. La hormona eCG también es usada como complemento para ovinos, caprinos y bovinos destinados a la producción de carne.

INVESTIGACIONES SOBRE LAS GRANJAS DE SANGRE

- En 2017, las organizaciones Animal Welfare Foundation (AWF) y Tierschutzbund Zürich, en cooperación con la organización For The Animals Uruguay, volvieron a investigar el negocio de las granjas de sangre de yeguas preñadas en EEUU, Argentina y en Uruguay.

Report "The blood business" of Animal Welfare Foundation and Tierschutzbund Zürich (Link)

- En 2015, durante una importante investigación sobre la carne de caballo, la organización Animals Angels, Inc. (AA) y su socio europeo Tierschutzbund Zürich/Animal Welfare Foundation (TSB/AWF), descubrieron el cruel negocio de las granjas de sangre de yeguas preñadas en EEUU, Argentina y en Uruguay. Aquí podéis leer el informe: «The Trade with Horse Blood and Pregnant Mare Serum Gonadotropin (PMSG) in the United States, Argentina and Uruguay». Durante meses, se reunieron con trabajadores de granjas de sangre y con jefes de los departamentos gubernamentales. Hablaron con veterinarios, encontraron documentos de aduanas e instalaron una cámara en una granja de sangre.


Bloodfarms in Uruguay and Argentina (2015) (Link)

¡ACTÚA!

- Informa a otros compartiendo este artículo y los vídeos.
- Firma en AVAAZ esta petición contra el comercio de sangre de yegua preñada:
https://secure.avaaz.org/campaign/es/horse_blood_loc/
- Expresa tu rechazo al maltrato y denúncialo.
- Sé sensocentrista (respeto a los demás seres sintientes) y ponlo en práctica mediante el veganismo.
- Únete al movimiento por los Derechos Animales (derecho a la salud/vida).


Granjas de Sangre de yeguas preñadas (Link)