MALTRATO:
Carreras de galgos

Quien dice que «los humanos deben ser respetados porque son humanos» no está dando ninguna razón, está defendiendo una ética hueca, pues ya sabemos que «los humanos son humanos», «los blancos son blancos» y los «hombres son hombres». La razón por la que un humano debe ser respetado es porque tiene una conciencia[1] gracias a la cual puede sufrir y disfrutar, y por lo tanto tiene intereses respecto a dichas experiencias que deben ser éticamente considerados. Quienes no son humanos deben ser respetados exactamente por esta misma razón. Discriminar a alguien porque es una determinada especie es especismo[2]. El especismo es una discriminación arbitraria que sigue el mismo patrón que siguen todas las discriminaciones arbitrarias, como lo son el racismo, el sexismo, etc.

Las carreras de animales (así como el entrenamiento que les dan) son un ejemplo de la falta de respeto que los humanos tienen hacia quienes no son humanos. Quienes son obligados a participar en carreras, son valorados por la cantidad de victorias y dinero que pueden proporcionar. Apoyar las carreras de galgos implica apoyar el maltrato.

1. Introducción a las carreras con galgos

Existen diferentes tipos de carreras en los que se obliga a competir a quienes no son humanos. Las más comunes son las carreras de caballos (hípica)[3] y las carreras de galgos que se realizan en canódromos. El galgo es una de las razas de perro más nobles y compañeras, su carácter es amigable, por esto es fácil convertirlo en víctima de este negocio.

El negocio de las carreras de galgos crí­a alrededor de 50.000 cachorros cada año. De estos animales 15.000 se convertirán en corredores, el resto se utilizará como «stock» reproductivo, o simplemente serán asesinados. En EEUU, la industria del galgo suele vender los galgos que «no  son aptos para competir» a laboratorios, por lo que la crí­a de perros de carrera no sólo se convierte en una pieza fundamental del negocio de las apuestas, sino también en una fuente de animales no humanos para las crueles prácticas de experimentación animal. En España, aquellos perros que ya no rinden en las carreras, se los abandona o se los ahorca.

Las carreras de perros, cualquiera sea su raza, están prohibidas en toda la provincia de Buenos Aires (Argentina) según la ley 12.449. Sin embargo, no es la única que transgreden los galgueros. También violan la 13.470 (juego de azar ilegal) y la 13.879 (sacrificio de perros y gatos). Además, a nivel nacional, infringen la 14.346 (maltrato animal) y la 23.737 (fabricación y tráfico de estupefacientes).

2. Galgos enjaulados

Pasan parte de su tiempo enjaulados, donde se les somete a ayunos prolongados para convertir su carácter dócil en agresivo. Se les permite salir solo para entrenar, competir o hacer sus necesidades.

3. Uso de drogas para excitar a los galgos

Cualquiera que entre a un foro de galgueros puede leer cómo estos hablan de los diferentes tipos de drogas que les suministran a los galgos para que corran más. Se suelen referir a dichas drogas como «aguita blanca», «maicito», «el rojo» y complejos vitamínicos de dudosa procedencia. Muchas de las drogas que suministran a los galgos son para contrarrestar los efectos adversos que producen la administración de otras drogas. También se les suministran protectores gástricos sin ningún tipo de control. Todo ello perjudica absurdamente la salud/vida de estos animales que serán utilizados en carreras y apuestas. Se le da a los galgos sustancias como cardiotónico (niketamina, estricnina, etc.) y anabólicos como oxymetholone (anabólico androgénico). Otras veces son sometidos a técnicas como estimulación eléctrica y castigos con látigos. A continuación enumero algunas de las drogas que se les suministran a los galgos:


4. Matanza de galgos inservibles para las carreras

Los perros que han quedado heridos o que ya no corren lo suficiente como para poder competir son asesinados. Cuando pierden velocidad y su organismo comienza a ser presa de temblores y su cerebro deja funcionar a causa de las drogas, se los abandona o se les mata.

Santa Fe, una de las provincias de Argentina que más canódromos (ilegales) posee, tiene las calles de sus ciudades atestadas de galgos abandonados, con un estado de salud deplorable y con claras muestras de haber sufrido maltrato. Si un perro no gana más de dos carreras seguidas, se lo descarta.

5. Otros animales son asesinados por las carreras de galgos

Los perros destinados a competir en carreras no son los únicos que son maltratados. Cientos de conejos y otros animales pequeños mueren durante el entrenamiento de estos perros. Los entrenadores utilizan estos animales pequeños como carnada, para hacerlos correr y simular carreras. A los perros se les permite atrapar y destrozar a los animales utilizados como carnada.


Entrenan a perros matando a otros animales (Link)

Los perros que no son propensos a matar las carnadas, son encerrados en pequeñas jaulas en compañí­a de conejos. Los entrenadores entonces, privan a los animales de comida, haciéndolos que el hambre los lleve a comer a los conejos. De esta forma, los entrenadores van modificando el carácter no agresivo de muchos animales.

Algunos estados han establecido controles en el uso de animales vivos para el entrenamiento de perros de carrera. Los entrenadores de estos estados, utilizan entonces, métodos más "humanos" como dispositivos electrónicos que llaman la atención de los animales, y disparan la persecución. Sin embargo, muchos entrenadores se las ingenian para evitar estas leyes anti-crueldad. Transportan los perros fuera de estos estados, para entrenarlos con carnada viva, y luego regresan a competir o seguir con el tipo de entrenamiento permitido.

INVESTIGACIONES SOBRE LAS CARRERAS DE GALGOS:

Visita a las sociedades protectoras de tu ciudad y mira esta realidad, pregunta por los galgos y verás en qué estado se encuentran.

- En julio de 2016, la organización Animals Australia denunció que se entrenan galgos de carreras maltratando gatos, cerdos y conejos hasta la muerte.

- El 28 de septiembre de 2015 se informó que entre 13.000 y 17.000 galgos (greyhound) son asesinados cada año en Australia debido a que no se consideran suficientemente adecuados para competir en carreras. La información se encuentra en un memorando interno del Greyhound Australasia (GA), uno de los órganos dirigentes de la industria que explota a los galgos, y en el documento se podía leer lo siguiente: «Esta industria es responsable de las muertes innecesarias de entre 13000 y 17000 galgos sanos al año». Un «documento estrictamente confidencial» que fue dado a conocer el lunes durante la apertura de una investigación por parte de la industria de perros de carreras en Nueva Gales del Sur, Australia, deberá contener información de que hasta 17.000 galgos son asesinados cada año, escriben entre otros ABC y Mashable. El investigador Stephen Rushton, quien presentó el documento, dijo según ABC que la información que ahora se presenta es «una terrible acusación para la industria». La principal organización de Australia de los derechos de los animales Animals Australia, estima según Mashable que 9 de cada 10 perros que nacen en la industria nunca viven (sobreviven) todo el ciclo de su vida.

- El 22 de mayo de 2002, el New York Times informó del descubrimiento de fosas comunes en un terreno agrícola abandonado en las afueras de Lillian (Alabama) con millares de galgos enterrados en ellas. Juzgados como demasiados lentos para correr habían sido vendidos a Robert L. Rhodes, quien los había matado «humanamente» con un sólo disparo en la cabeza. «No se enteraron de nada», dijo a las autoridades que investigaban la carnicería.[1]

ACTIVISMO CONTRA LAS CARRERAS DE ANIMALES

- No asistas a carreras de animales.
- No hagas apuestas (quiniela hípica, carreras de galgos, etc.).
- Escribe a los representantes políticos que permiten las carreras de animales.
- Ayuda a difundir la información acerca de la crueldad detrás de las carreras de animales.
- Vota a partidos políticos que en su programa político incluyan la prohibición de estos espectáculos.
- No permitamos que se legalicen los canódromos y exijamos que esta actividad también desaparezca a nivel clandestino.


Proyecto Galgo Argentino (Link)