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9 jun. 2016

ARGUMENTO:
"El veganismo es la doctrina de que el hombre debe vivir sin explotar a animales"

RESUMEN: ¿Qué es el veganismo? ¿qué es un vegano? Éstas son las principales preguntas a las que aquí se debe responder.

La palabra «vegano» aparece por primera vez en el nº1 del fanzine The Vegan News (Noticias Veganas), publicado en noviembre de 1944 por Donald Watson (1910-2005). Donald Watson no creó el veganismo por salud, sino por Ética, para diferenciarse del lactovegetarianismo. Según la definición de Donald Watson, un vegano es quien practica el veganismo, y el veganismo es la práctica consistente en rechazar la esclavitud y explotación de los animales no humanos (que sean sintientes) por la misma razón que debemos rechazar la explotación y la matanza humana: por ÉTICA. La Ética de la que parte Donald Watson es el respeto a todos los seres sintientes (sensocentrismo) que es la que nos lleva a la práctica del veganismo. El veganismo incluye el respeto a los humanos porque los humanos también son seres sintientes. Toda ampliación de la definición veganismo es arbitraria, por eso la definición de veganismo de Donald Watson no debe ser ampliada, sino precisada como acabamos de hacer.

Palabras clave: doctrina, Donald Watson, especismo, vegano, veganismo


La palabra «vegano» fué inventada en 1944 por Donald Watson. La palabra «vegano» aparece por primera vez en la Historia en el nº1 del fanzine The Vegan News (Noticias Veganas), escrito por Donald Watson (1910-2005) en noviembre de 1944. Donald Watson acuñó el término «vegano» para diferenciarse de los vegetarianos, pues el término «vegetariano» es ambiguo al no dejar claro si se refiere a un vegetarianismo estricto o puro (alimentación que no contiene productos de origen animal), o si se refiere al lactovegetarianismo (alimentación que incluye lácteos), o a otras formas de vegetarianismo. En dicho documento puede leerse que Donald Watson no creó el veganismo por salud, sino por Ética, para diferenciarse del lactovegetarianismo: «la innegable evidencia de que la producción de dichos alimentos [productos lácteos] implica crueldad y explotación de la vida sintiente desarrollada. La excusa de que no es necesario matar para obtener productos lácteos ya no es sostenible». Además, como es lógico, Donald Watson no se refería sólo a la esclavitud y a la explotación en el ámbito de la alimentación, sino a todos los ámbitos: «Podemos ver claramente como nuestra civilización actual está basada en la explotación de animales de la misma manera que las civilizaciones del pasado estuvieron fundadas en la explotación de esclavos [humanos]».  Por lo tanto, según la definición de Donald Watson, un vegano es quien practica el veganismo, y el veganismo es la práctica consistente en rechazar la esclavitud y explotación de los animales no humanos (que sean sintientes) por la misma razón que debemos rechazar la explotación y la matanza humana: por ÉTICA. La Ética de la que parte Donald Watson es el respeto a todos los seres sintientes (sensocentrismo) que es la que nos lleva a la práctica del veganismo. El veganismo incluye el respeto a los humanos porque los humanos también son seres sintientes. En 1947, el Congreso n.11 de la Unión Vegetariana Internacional insistía en que es la Ética la que lleva a Donald Watson a crear la práctica vegana, incluyendo a los seres humanos: «Si el ideal vegano de no-explotación fuera adoptado masivamente entonces se produciría la mayor revolución pacífica jamás conocida en la historia, aboliendo las actividades injustas y sustituyéndolas por unas nuevas y mejores tanto para los intereses de los seres humanos como para los de los demás animales».

Algunas personas dicen que «el veganismo no se refiere al rechazo a la explotación y a la matanza en general, sino sólo a la relación entre los humanos y los animales no humanos». En 1951 una tal Leslie Cross dijo en un artículo titulado «Veganismo definido» que: «La palabra "veganismo" significará la doctrina de que el hombre debe vivir sin explotar a otros animales», parece ser que sólo refiriéndose a los animales no humanos y añadiendo además otras ideas extravagantes. Algunos veganos se han adherido a dicha definición de veganismo. Por ejemplo, en un artículo titulado «El veganismo se refiere a los animales nohumanos» se puede leer: «El veganismo significa rechazar la explotación de los animales nohumanos. Por eso, cualquier persona que rechace la explotación de los demás animales es vegano, sin importar cuál sea su relación con los humanos». Por lo tanto, según dicha definición de veganismo, la carne de humanos explotados y matados es un ingrediente vegano, consideran que explotar y matar a humanos es compatible con el veganismo, pero dicen que hacerlo es éticamente incorrecto. De esta manera pretenden amputar el veganismo de la Ética, como si por sí mismo el veganismo fuera «una ética» («doctrina» lo llaman) y una práctica al mismo tiempo. Ante dicha objeción, los «caníbalveganos» contestan diciendo que: «el feminismo sólo se refiere a las mujeres, pero considera que también debe respetarse a los hombres; y el veganismo sólo se refiere a los humanos, pero considera que también debe respetarse a los humanos», lo cual son afirmaciones contradictorias. Y no, el feminismo no se refiere sólo a las mujeres, sino a considerar por igual los intereses[1] de los hombres y de las mujeres (desde la perspectiva femenina). Además confunden la práctica de evitar, en la medida de lo posible, todas las formas de explotación o crueldad hacia los demás animales (veganismo) con la idea antiespecista de considerar por igual los intereses de los humanos y de quienes no son humanos. El antiespecismo no se refiere sólo a quienes no son humanos, sino a considerar por igual los intereses[1] de humanos y de quienes no son humanos. El veganismo es lo que hacemos cuando desde la Ética rechazamos el especismo.

Algunas personas van más allá y dicen que existe una «ampliación del veganismo», según la cual «el veganismo es esencialmente una doctrina de libertad» o lo que les viene en gana. Por si no fuera poco el problema de que existan personas que están difundiendo una definición errónea de veganismo, además algunas personas amplían dicha definición añadiéndola ideas que no tienen nada que ver con el veganismo, haciéndolo cada vez menos entendible y más manipulado. Por ejemplo, en el artículo de Luis Tovar titulado «La definición del veganismo» se enlaza una charla que la tal Leslie Cross dió en 1955, en la que ésta pretende introducir en el veganismo la falacia de la libertad[2], tan usada por los liberales, diciendo: «El veganismo es esencialmente una doctrina de libertad», y que Tovar asume como la «ampliación del veganismo». Tovar también colabora añadiendo «principio abolicionista» a la definición, pues parece ser que él sí que tiene potestad para modificar definiciones, los demás no, por eso dice: «necesitamos respetar los significados de los términos. Si alguien no está de acuerdo con la definición establecida de veganismo, puede inventarse libremente su propio término». Sin entrar en detalles, el veganismo tiene una definición dada por Donald Watson y que hemos precisado como: «la puesta en práctica de la Ética, entendida ésta como el rechazo a la explotación y a la matanza de los demás seres sintientes», sin crear otra cosa distinta al veganismo. Si alguien amplía la definición de veganismo con ser anti-vacuna, anti-soja, bailarín o lo que sea, eso no es veganismo, sino otro tipo de práctica (por la razón que sea) añadida al veganismo: será un vegano anti-vacunas, un vegano anti-soja, un vegano bailarín, etc., pero no será cierto que quien no asuma esas prácticas no practica el veganismo. Toda ampliación de la definición de veganismo es arbitraria, por eso la definición de veganismo de Donald Watson no debe ser ampliada, sino precisada, como se hace en la presente entrada.

Además, no basta con inventar un término ético y definirlo, pues sobretodo en Ética debe ser una definición precisa y coherente, no absurda. La definición que Donald Watson hace del «veganismo» como «puesta en práctica de la Ética, entendida ésta como el rechazo a la explotación y a la matanza de los demás seres sintientes» parece bastante acertada, pero podría recriminársele la necesidad de más precisión en la definición. Podemos dar precisión a la definición de «veganismo» si definimos «explotación» como «obligar por la fuerza o por la coacción a que alguien haga algo», y también podemos dar precisión dejando claro que matar a alguien es éticamente correcto sólo si dicha persona nos da su consentimiento y no está coaccionada[3]; y aún precisamos más si decimos que tampoco debemos matar a alguien por omisión[4]. Ésta es una precisión de qué es el veganismo, no una ampliación a ideas ajenas a él.

No es lo mismo una idea que una práctica. Debemos tener clara la diferencia entre una idea (lo que alguien piensa y defiende éticamente) y la puesta en práctica de dicha idea (lo que alguien hace). Por ejemplo, alguien puede pensar que es arbitrario discriminar a alguien por su raza (se da cuenta del racismo) y puede defender éticamente que dicha discriminación no debe permitirse (defiende el anti-racismo); además, en la práctica puede hacer cambios en su manera de vivir (actúa contra el racismo) para ser coherente con lo que defiende éticamente. Asimismo, alguien puede pensar que es arbitrario discriminar a alguien por su especie (se da cuenta del especismo) y puede defender éticamente que dicha discriminación no debe permitirse (defiende el anti-especismo); además, en la práctica puede hacer cambios en su manera de vivir (actúa contra el especismo) para ser coherente con lo que defiende éticamente. Y para que quede claro, el especismo y el veganismo están relacionados, pero el anti-especismo no nos lleva a la práctica del veganismo, pues el veganismo no es «actuar contra el especismo», sino «actuar respetando a los seres sintientes»[5]. El especismo fue definido por el psicólogo Richard D. Ryder en 1970, 26 años después de que Donald Watson definiera el veganismo. Por ejemplo, no es especismo explotar y matar a quienes pueden volar con sus alas, pero hacerlo no es veganismo (porque es éticamente incorrecto). Para darse cuenta de la discriminación racista, de la discriminación especista, y de la discriminación «vuelista», así como de cualquier otra discriminación arbitraria, se debe usar el Principio de igual consideración de intereses[1], también llamado Principio de imparcialidad. El Principio de igual consideración de intereses es un principio esencial de la Ética que rechaza la arbitrariedad en cómo debe tratarse a los demás. Hay personas que intuyen dicho principio pero, por usar la intuición y no la racionalidad, sólo se dan cuenta de algunas discriminaciones arbitrarias y no de todas. Es la Ética la que nos lleva a rechazar todas las discriminaciones arbitrarias, no sólo el especismo, y esto es lo que hace posible que podamos poner en práctica el respeto a todos los seres sintientes, incluido el respeto a los seres humanos. Definir el veganismo como la norma que dice que es «la doctrina de que el hombre debe vivir sin explotar a los animales» es una definición práctica arbitraria porque no parte de la Ética, sino del rechazo a sólo algunas discriminaciones arbitrarias.