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26 nov. 2016

ARGUMENTO:
"No se demostró que X no existe o que es falso, entonces X existe o es cierto"

RESUMEN: ¿Quién debe demostrar una afirmación, quien la formula o quien la escucha? ¿el acusado es culpable mientras no demuestre que es inocente o es inocente mientras no se demuestre que es culpable? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí vamos a responder.

Cuando hablamos de existencia (de realidad) nos referimos a existencia en el presente (presentismo), no a «existencia en el pasado» ni a la «existencia en el futuro». La falacia de eludir la carga de la prueba consiste en afirmar una conclusión sin aportar razones que la fundamenten o en exigírselas al oponente, pero es quien sostiene algo quien debe probarlo más allá de toda duda razonable. Es contrario a la realidad afirmar la existencia empírica de un objeto o de alguna propiedad del mismo sin demostrarlo empíricamente. Algunas personas usan la confianza de los demás para no aportar pruebas sobre lo que afirman, de esta manera pueden mentirles mientras no les descubran. Cuando alguien afirma la existencia de algo sin demostrarlo, tenemos todo el derecho a negar dicha existencia mientras no la demuestre, es lo que se llama una hipótesis nula. Las hipótesis nulas niegan la existencia de las cosas mientras no se demuestre lo contrario.

Palabras clave: afirmación, carga de prueba, creencia, hipótesis nula, empirismo, negación, Probabilidad bayesiana, prueba diabólica

Primeramente quiero dejar claro que este artículo trata sobre demostraciones empíricas de existencia, no sobre demostraciones lógicas de existencia, las cuales son tratadas en otro artículo[1]. Por ejemplo, la existencia de la conciencia (junto con sus experiencias de: dolor, placer, alucinaciones banales o divinas, etc.) no puede ser demostrada empíricamente a otros, sino sólo a uno mismo: la existencia de conciencias ajenas sólo se puede demostrar lógicamente. Sin embargo existe una relación entre demostraciones lógicas y demostraciones empíricas: aquello que se define de manera lógicamente contradictoria, por ejemplo «un círculo cuadrado», no puede existir empíricamente.

Algunas personas confunden el pasado con la existencia presente. Cuando hablamos de existencia (de realidad) nos referimos a existencia en el presente (presentismo), no a «existencia en el pasado» ni a la «existencia en el futuro». Por ejemplo, en la Tierra no existen Tyrannosaurus rex vivos, existieron: los Tyrannosaurus rex vivos no son parte de la realidad. Hay tres tipos de actitudes frente a la cuestión de si existen determinados objetos o propiedades en la realidad presente: afirmación de existencia, negación de existencia y duda.

Tyrannosaurus rex llamado Sue
Alguna persona dice que no podemos afirmar la existencia de nada, dice que no existe la realidad. Esta persona pone en duda la existencia de los objetos y por lo tanto también la existencia de las demás personas. Por ejemplo, si pones los huesos de un Tyrannosaurus rex delante de esta persona, negará la existencia objetiva (realidad) de dicho Tyrannosaurus rex, más allá de lo que ella percibe. En un artículo anterior ya rebatí a esta persona demostrando que la realidad está compuesta por la materia/energía y por la Lógica (A=A)[2]. Para afirmar la existencia material (objetiva) de algo debemos comprobar dicha existencia junto a otras personas (reproducibilidad) para descartar que seamos víctimas de una alucinación. Una vez descartado que sea una alucinación, podemos hacer público nuestro hallazgo indicando las coordenadas donde se encuentra para que cualquiera pueda comprobar su existencia. Dicha ubicación puede ir acompañada de fotografías y vídeos de su existencia que refuercen la confianza en qué nos vamos a encontrar si acudimos a la localización del mismo.

Algunas personas dicen que existen objetos o propiedades de los objetos, pero no lo demuestran empíricamente. Cuando a dichas personas se las solicita que demuestren la existencia de dichos objetos o de dichas propiedades responden diciendo que quien tiene que «demostrar la no-existencia de dichos objetos y propiedades» son los demás. Estas personas usan la falacia de eludir la carga de la prueba. La falacia de eludir la carga de la prueba consiste en afirmar una conclusión sin aportar razones que la fundamenten o en exigírselas al oponente, pero es quien sostiene algo quien debe probarlo más allá de toda duda razonable. Si una hipótesis sobre la realidad pretende ser objetiva y significar algo, entonces debe haber algunas condiciones imaginables que puedan verificarla, y algunas condiciones imaginables que puedan refutarla. La conclusión sobre la hipótesis debe apoyarse en los resultados de las observaciones. Es contrario a la realidad afirmar la existencia empírica de un objeto o de alguna propiedad del mismo sin demostrarlo empíricamente. Por ejemplo, si alguien afirma que existe la isla Arenosa en unas determinadas coordenadas de la Tierra entonces debe demostrarlo, no inventársela en el mapa y solicitar a los demás que demuestren su no-existencia. Algunas personas usan la confianza de los demás para no aportar pruebas sobre lo que afirman, de esta manera pueden mentirles mientras no les descubran. Cuando alguien afirma la existencia de algo sin demostrarlo, tenemos todo el derecho a negar dicha existencia mientras no la demuestre.

Algunas personas reconocen que es erróneo afirmar la existencia empírica de aquello que no se ha demostrado empíricamente, pero dicen que para negar la existencia de algo debe demostrarse que ese algo no existe. Esta idea es defendida por quienes dicen que debemos mantenernos en la duda, exigiendo las demostración empírica de la existencia, pero también exigiendo la demostración empírica de la no-existencia(1). Si bien podemos demostrar empíricamente que un objeto no existe en un determinado lugar y que una propiedad comprobable no existe en un determinado objeto, el problema aparece cuando se solicita demostrar empíricamente la no existencia de un objeto en el Universo o en espacios muy grandes a los que no podemos llegar para comprobarlo. Por ejemplo, según estas personas es incorrecto afirmar que «los gnomos no existen» porque «deberíamos demostrar que no existen». Por lo tanto, según estas personas es tan correcto afirmar «creo que existen los gnomos por X razón»(2) (porque mi abuela dijo que vió uno) como afirmar «creo que los gnomos no existen porque la ciencia no lo ha probado», pero dicen que es incorrecto afirmar que «los gnomos existen» y que «los gnomos no existen». A veces ocurre que quienes sin pruebas empíricas afirman la existencia de gnomos se hacen pasar por «creyentes de la existencia los gnomos»(3) con el objetivo de negar a quienes usan el conocimiento científico para negar a quienes afirman la existencia de los gnomos. Por eso repito: cuando alguien afirma la existencia de algo sin demostrarlo, tenemos todo el derecho a negar dicha existencia mientras no la demuestre. Lo cierto es que según el conocimiento científico, los gnomos no existen y no hay indicios de que estos pudieran existir. Por lo tanto es válido afirmar que «los gnomos no existen mientras no exista la evidencia que lo refute», es lo que se llama una hipótesis nula. Las hipótesis nulas niegan la existencia de las cosas mientras no se demuestre lo contrario.

«Como filósofo, si estuviera dirigiéndome a una audiencia puramente filosófica, debería decir que tendría la obligación de describirme a mí mismo como un Agnóstico, porque no creo que hay un argumento concluyente por el cual uno demuestre que no hay un Dios. Por otra parte, si voy a expresar la idea correcta al hombre común en la calle, pienso que tendría que decir que soy ateo, porque cuando digo que no puedo probar que no existe un Dios debería igualmente agregar que no puedo probar que no existen los dioses Homéricos.» Bertrand Russell. Collected Papers, vol. 11, p. 91. Discurso de 1949, "¿Soy un ateo o un agnóstico?"


La analogia de la Tetera (Link)