Argumento: "El veganismo es más respetuoso con la naturaleza, pero si no se asesinara a los animales se rompería el equilibrio de la naturaleza"

PROLEGÓMENO: El especismo es una discriminación moral arbitraria[1], y por lo tanto injusta. Además, viviendo de manera vegana, es decir, sin consumir productos de origen animal somos mucho más ecológicos que consumiéndolos[2].

En esta entrada responderemos a la siguiente pregunta: ¿existe el equilibrio de la naturaleza o es un mito?

Algunas personas dicen que si no asesinamos animales no-humanos (en granjas, mediante la caza, etc.) entonces se reproducirían tanto que se rompería el "equilibrio de la naturaleza", también llamado "equilibrio natural" o "equilibrio ecológico".

Se suele definir el "equilibrio de la naturaleza" como la "condición de estabilidad en un ecosistema cuando los organismos y los elementos físicos están interactuando en forma adecuada". Otra definición de "equilíbrio de la naturaleza" sería: "Estado de balance natural establecido en un ecosistema por las relaciones interactuantes entre los miembros de la comunidad y su hábitat, plenamente desarrollado y en el cual va ocurriendo lentamente la evolución, produciéndose una interacción entre estos factores".


Formulamos de forma más clara el argumento que utilizan dichas personas. Éste iría como sigue:

(A1) "Existe el equilibrio en la naturaleza".
(A2) "Si no respetamos el equilibrio de la naturaleza entonces habrá malas consecuencias".
(A3) "Si los animales no-humanos se reproducen sin control entonces no se respetaría el equilibrio de la naturaleza".
(A4) Como (A1) y (A2) y (A3) es verdadero entonces "Debemos asesinar a los animales no-humanos para respetar el equilibrio de la naturaleza".


RESPUESTA VEGANA:

Este argumento puede rebatirse de las siguientes maneras:

1. Desde el punto de vista de la ciencia:

(i) El equilibrio de la naturaleza no existe. En su primer sentido, el término "equilibrio" es puramente descriptivo que designa un estado de inmovilidad o de permanencia: las relaciones que mantienen los elementos de un ecosistema son tales que este conserva su estructura. A este primer sentido se le suele añadir un segundo sentido: estado ideal.

El equilibrio de los ecosistemas se mide en "orden de la naturaleza" o en "armonía de la naturaleza". La noción de "orden" evoca un sistema donde cada ser o categoría de seres se encuentra en su justo lugar. La noción de armonía hace pensar en un estado de unión o de convenio, donde cada ser se armoniza lo mejor posible con los demás para contribuir a la belleza del conjunto. Estas palabras sugieren que la naturaleza ordena el mundo para el bien de sus criaturas, haciendo sentir al mismo tiempo el peligro que implica desordenar su perfección.

A pesar del éxito que ha cosechado la idea de "equilibrio de la naturaleza" entre el gran público, esta idea no se corresponde con la realidad:

- En abril de 1992, se publicó el libro Discordant Harmonies: A New Ecology for the 21st Century (Armonías discordantes: una nueva ecología para el siglo 21), donde Daniel B. Botkin explica que las actuales ideas sobre la naturaleza tienen 4.000 años de antigüedad, y están dominadas por el antiguo mito del equilibrio de la naturaleza. La antigua idea del equilibrio de la naturaleza defiende la idea de una naturaleza fija donde cada cosa y cada individuo se encuentra en su justo lugar, un estado al que se regresa cuando los humanos dejan de alterarla y que es el mejor estado para ella y para nosotros. La consecuencia de estas ideas es que los humanos son malos para la naturaleza, pues ésta está mejor sin la intervención humana. Los humanos y la naturaleza están separados. Pero la ciencia moderna demuestra que la naturaleza siempre está cambiando, y que muchas especies se han adaptado a estos cambios y los exigen. Desaparecen unas especies y aparecen otras especies nuevas por medio de la evolución. Cuando evitamos los cambios naturales, muchas especies disminuyen y pueden extinguirse, por ello, la manera de "salvar" a la naturaleza y de resolver los problemas ambientales es la de aceptar los cambios naturales, dejar que ocurran. Los humanos están integrados en la naturaleza; los lugares que consideramos como naturaleza "primitiva" son, de hecho, muy afectados por los humanos y lo han sido durante mucho tiempo.[3]

En resumen, el mito del equilibrio natural contiene tres elementos importantes:

1) La naturaleza, de no ser por la intervención humana, alcanzaría una permanencia de forma y estructura que se mantendría indefinidamente;
2) esa condición permanente es la mejor condición posible para la naturaleza: es la mejor para el medio ambiente, para los animales no-humanos y para los humanos;
3) si se perturba ese orden natural perfecto, la naturaleza es capaz de regresar a él.

- Martha Nussbaum, en consonancia el filósofo norteamericano Botkin, también critica lo que llama "el mito del equilibrio natural".

Lo que realmente significa la expresión "equilibrio en la naturaleza" es "el estado de las cosas que beneficia a la especie humana", pues es una idea antropocentrista. Por ejemplo, si desaparecieran los depredadores de los conejos entonces estos aumentarían su población y algunas personas dirían que el aumento de la población de conejos es una "plaga" que rompe el "equilibro natural", pero la realidad es que verían a los conejos como una "plaga" porque afectarían intereses económicos al comerse las cosechas, no porque altas poblaciones de conejos vayan a producir el fin de la vida en la Tierra. Un aumento en la población de conejos no rompería ningún supuesto "equilibro" sino que los conejos, al no tener depredadores, se convertirían en una especie que expandiría su rama evolutiva, a partir de la cual aparecerían nuevas especies. En cambio, no se ve como una "plaga" a los miles de millones de animales que actualmente están esclavizados en las granjas, pues estos producen un beneficio económico. Tampoco dicen que los humanos son una "plaga" porque a mayor consumismo se produce un mayor beneficio económico.

Siguiendo el mito del "equilibrio en la naturaleza", si en el planeta Marte se encontrara vida entonces podríamos decir que existe un ecosistema marciano con su propio "equilibrio". Por lo tanto, si un desastre convirtiera el planeta Tierra en otro Marte con vida bacteriana entonces podríamos seguir diciendo que existiría un "equilibro de la naturaleza" en la Tierra, aunque sólo existieran bacterias. Por lo tanto, pase lo que pase, siempre hay "equilibrio en la naturaleza" mientras haya vida.

Venus, Marte y la Luna son lugares en los que se podrían cultivar vegetales. Marte parece tener unos entornos más apropiados para mantener vida de lo que se esperaba, ya que contiene trazas de magnesio, sodio, potasio y cloro. En estos planetas no se ha encontrado vida, por ello, podemos decir que no existe un "equilibrio natural" en ellos. Si en el futuro los humanos establecieran una base permanente en la Luna y construyeran invernaderos (Moon greenhouse) regados con agua lunar, ¿podríamos decir que los seres humanos habrían creado un "equilibrio natural o ecológico" en la Luna?


2. Desde el punto de vista de la Ética:

(ii) El "equilibrio de la naturaleza" es una idea religiosa que promueve el conservadurismo. La idea del "equilibrio" de la naturaleza es parte de los dogmas de creencias místicas y religiosas que pretenden ordenar el comportamiento humano mediante la apelación a la naturaleza[4] y a un supuesto "orden natural". Es interesante constatar que la noción de "orden natural" es contemporánea de regímenes políticos y sociales explícitamente autoritarios, mientras que la de "equilibrios naturales" es más contemporánea de las democracias parlamentarias. La idea de naturaleza ha sido muy frecuentemente una proyección de nuestro propio modo de vida en sociedad; es entonces inquietante notar que conservamos una visión de la naturaleza propiamente totalitaria, donde los individuos existen solamente como mecanismos y funciones en el seno de un orden totalizante[5]. El "equilibrio en la naturaleza" es violencia en la naturaleza, es guerra en la naturaleza.



Impresionante rescate de una cria de bufalo por parte de su manada (Link)
(Desde RespuestasVeganas.Org nos alegramos de ello)


(iii) Las poblaciones animales pueden gestionarse sin asesinar a nadie. Los animales tienden a regular sus poblaciones de acuerdo a las condiciones ambientales. Podemos gestionar las poblaciones humanas y no-humanas sin recurrir al asesinato[6].


CONCLUSIÓN: La idea de "equilibrio de la naturaleza" o "equilibrio ecológico" es parte de los dogmas de creencias religiosas y místicas que pretenden "ordenar" el comportamiento humano según intereses particulares mediante la apelación a la naturaleza. La ciencia dice que la naturaleza, con o sin intervención de los humanos, siempre está cambiando, desapareciendo unas especies y apareciendo otras especies nuevas, resultado de la evolución a través de la adaptación a los cambios ambientales. No existe un equilibrio de la naturaleza sino una evolución en la naturaleza. Aunque el "equilibrio de la naturaleza" no existe, ello no es una razón que justifique dañar a otros individuos sintientes mediante contaminación, violencia, etc.