ARGUMENTO:
“Existen cosas que no son naturales, no son parte de la naturaleza”

RESUMEN: ¿Qué es la naturaleza? ¿qué es natural? ¿es lo mismo lo «no natural» que lo artificial? ¿existe lo «no natural»? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí vamos a responder.

Algunas personas separan la naturaleza y lo natural que ésta produce, de los humanos y lo «no natural» o «artificial» que estos producen. Esta idea tiene un origen religioso, según la cual la conciencia humana no es un fenómeno natural que emerge de la materia (de un cerebro), como también ocurre con animales de otras especies, sino que dice que la conciencia humana es «sobrenatural», y por lo tanto las cosas que ésta produce no son naturales. Todo lo existente es naturaleza y natural, lo «no natural» no existe. La conciencia humana es un fenómeno natural que emerge de la materia (de un cerebro) y produce un tipo de cosas naturales llamadas «artificios» o «artificiales».

Palabras clave: artificial, natural, naturaleza, no natural, sobrenatural

En muchas conversaciones sobre la consideración ética hacia quienes no son humanos nos encontramos con personas que mencionan las palabras «naturaleza» y «natural». Como explicaremos a continuación, es innecesario usar dichas palabras y usarlas perjudica a quienes no son humanos.

Algunas personas afirman que por un lado existe la «naturaleza», que produce cosas «naturales», y que por otro lado existe lo «no natural» o «artificial». Generalmente estas personas suelen decir que las cosas manipuladas por los humanos no son naturales, sino «no naturales» o «artificiales». Por ejemplo, dicen que las ciudades no son naturales, sino artificiales («no naturales»). A veces estas personas hacen excepciones con las cosas que los humanos crean «en plan rústico», pero sin precisar mucho. Por ejemplo, dicen que si una casa está hecha con barro y paja entonces es natural, pero si está hecha con cemento entonces dicen que no es natural. Estas personas separan la naturaleza y lo natural que ésta produce, de los humanos y lo «no natural» o «artificial» que estos producen. Esta idea tiene un origen religioso, según la cual la conciencia humana no es un fenómeno natural que emerge de la materia (de un cerebro), como también ocurre con animales de otras especies[1], sino que dice que la conciencia humana es «sobrenatural», y por lo tanto las cosas que ésta produce no son naturales.

Todo es naturaleza y natural. Para saber qué es la naturaleza nos podemos preguntar, por ejemplo, si existe naturaleza en la Luna: la respuesta dependerá del significado que le estemos dando a la palabra «naturaleza». Los posibles significados que se le pueden dar a la palabra «naturaleza» son los siguientes: (a) «naturaleza» como sinónimo de «seres vivos». En tal caso, en la Luna no habría naturaleza, pues en la Luna no hay seres vivos que compongan un ecosistema. Los minerales no serían naturaleza ni naturales. No hay necesidad a usar la palabra «naturaleza» como sinónimo de «seres vivos», ni es el significado habitual. (b) «Naturaleza» como sinónimo de todo o de «Universo». Éste es el significado que da el diccionario de la RAE a «naturaleza» en su segunda acepción: «Conjunto de todo lo que existe y que está determinado y armonizado en sus propias leyes». Si todo es naturaleza entonces en la Luna habría naturaleza, pues la Luna es parte del todo o del Universo. Una variante de esta definición es la que afirma que «la naturaleza son las leyes de la naturaleza», pero no parece tener mucho sentido decir que lo que no son esas leyes no es también parte de la naturaleza. Si todo es naturaleza, como de hecho ocurre, entonces son absurdas las expresiones: «debemos respetar la naturaleza», «vamos a la naturaleza», «amo la naturaleza», etc. Lo que debemos respetar es a las personas humanas y no humanas, y por lo tanto también debe respetarse el medio que necesitan para vivir y disfrutar. El 10 de noviembre de 2015 me publicaron en tvanimalista.com un artículo titulado «Todo es naturaleza y 100% natural» en el que defiendo que todo lo existente es naturaleza y natural, lo «no natural» no existe. La conciencia humana es un fenómeno natural que emerge de la materia (de un cerebro) y produce un tipo de cosas naturales llamadas «artificios» o «artificiales». Por lo tanto es erróneo seguir utilizando las palabras «naturaleza» y «natural», y que además perjudican a quienes no son humanos.

La errónea creencia de que existe lo «no natural» es la base en la que se apoyan las teleologías y el argumento de apelación a la naturaleza, según el cual lo «natural» es bueno y lo «no natural» es malo[2]. Este error también lleva a la creencia de que existe un «equilibrio de la naturaleza»[3] que, según lo que hemos explicado, vendría a ser un «equilibrio del todo»: un estado de parálisis que rechaza el cambio, con el que se quiere conservar todo tal y como está; por eso esta idea mantiene una relación con el conservadurismo político y con el argumento de la tradición[4].