6 de octubre de 2017

ARGUMENTO:
"Los veganos también matan animales"

RESUMEN: ¿La práctica del veganismo es perfecta? ¿una puesta en práctica imperfecta rebate la teoría en la que se basa dicha práctica? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí vamos a responder.

La Ética Basada en la Realidad nos dice que los demás seres sintientes deben ser respetados (sensocentrismo). Ponemos en práctica dicha idea mediante la práctica del veganismo. Si alguien rechaza la idea de respetar a los demás seres sintientes entonces es absurdo que critique imperfecciones en la puesta en práctica de dicha idea mediante el veganismo. Si el veganismo es practicado de manera imperfecta eso no rebate la Ética en la que está basado. Actualmente el veganismo es una práctica imperfecta, en gran parte porque vivimos en sociedades antropocentristas que rechazan la Ética, pero cuantas más personas practiquen el veganismo, más alternativas éticas aparecerán y la práctica del veganismo será cada vez menos imperfecta.

Palabras clave: práctica imperfecta, teoría-práctica

Como expliqué en artículos anteriores, el deber ético se origina en los intereses de los seres sintientes, que universalizados se convierten en la Regla de Oro de la Ética Basada en la Realidad: «a priori, los intereses no deben ser frustrados»[1]. Por lo tanto las normas éticas operan con los intereses, es decir, la Ética es sensocentrista[2]. Discriminar arbitrariamente a alguien por su especie, por su raza, por su sexo, etc. viola el Principio de Igual Consideración de Intereses[3]. Para ser lo más coherente posible con la Ética se debe evitar frustrar los intereses de los seres sintientes, para lo cual se debe practicar el veganismo: el respeto a los seres sintientes[4]. Si alguien rechaza la idea de respetar a los demás seres sintientes entonces es absurdo que critique imperfecciones en la puesta en práctica de dicha idea mediante el veganismo.

Algunas personas dicen que «el veganismo está rebatido porque los veganos no son perfectos». Estas personas confunden una idea, con intentar ponerla en práctica. Debido a dicha confusión dicen que cuando la práctica de una idea no es perfecta entonces dicha idea está rebatida. Por ejemplo, la idea «no debe haber accidentes de tráfico» choca con la puesta en práctica de dicha idea: hay accidentes de tráfico, muchos de ellos debidos a imprudencias; sin embargo, los accidentes de tráfico no rebaten la idea de que debemos evitarlos. Otro ejemplo es la idea de que debemos respetar a los demás seres sintientes, sin embargo los veganos compran productos cuya producción implica matar a animales en los campos de cultivo[5], pisan animales al andar, usan transportes que atropellan a animales, compran productos con ingredientes animales ocultos, tienen dinero en bancos que lo prestan para explotación animal, contaminan al consumir productos (producción, transporte, residuos) lo cual les afecta, etc. Si bien es cierto que estas actividades son éticamente incorrectas, y por tanto no son veganas, una práctica vegana imperfecta no rebate la idea ética de que tenemos el deber de respetar a los demás seres sintientes, sino que únicamente denuncia errores en la puesta en práctica de dicha idea. Cuantas más personas practiquen el veganismo, más alternativas éticas habrá y la práctica del veganismo será cada vez menos imperfecta. Como un fin justo justifica los medios[6] entonces, para avanzar hacia el objetivo de un mundo ético, es menos malo practicar un veganismo imperfecto y promoverlo que suicidarse para no perjudicar a otros seres sintientes. En resumen: una práctica imperfecta no rebate la idea correcta en la que está basada.

Algunas personas dicen que «los veganos no existen porque no existen productos veganos». Las sociedades antropocentristas no tienen en cuenta los intereses de quienes no son humanos y debido a ello millones de ellos son maltratados: son hacinados, viven en condiciones pésimas, son agredidos y asesinados. Después de ser asesinados, sus cadáveres son despedazados y usados como ingredientes ocultos para elaborar una amplia variedad de productos. Esto hace que, por desconocimiento o por adaptabilidad social, sea muy difícil no comprar productos que no contengan algún ingrediente de origen animal. Sin embargo, como expliqué en el párrafo anterior, una práctica imperfecta no rebate la idea correcta que persigue.

Por lo tanto, la cuestión aquí es saber si es cierta la afirmación «los veganos no existen», que es una cuestión linguística. La idea esencial de la Ética es el respeto a los demás seres sintientes y su puesta en práctica se llama veganismo. Aunque sea muy difícil practicar el veganismo de manera perfecta, quien lo practica es vegano porque su objetivo es una sociedad lo más respetuosa posible con los demás seres sintientes, es decir, una sociedad sensocentrista.


Algunas personas dicen que existen «productos no veganos». Con «producto no vegano» quieren decir que un ser sintiente fue maltratado (hacinado, agredido, asesinado, etc.) para obtener dicho producto. Esta idea está totalmente insertada en el movimiento vegano. Sin embargo, lo que no es vegano es el cómo se ha obtenido el producto, no el producto en sí mismo. Al darnos cuenta de esto llegamos a la conclusión de que todos los productos son veganos, sin embargo coloquialmente y para simplificar decimos que un producto no es vegano cuando hay un maltrato para producirlo. No creo que se deba cambiar la manera en la que el movimiento está hablando actualmente respecto a esto, pero sí se debe tener en cuenta. No hay nada éticamente incorrecto en comer carne, huevos, leche o miel, ni en usar unos zapatos de piel, lo éticamente incorrecto está en agredir y matar a alguien que quiere seguir viviendo, y también es éticamente incorrecto financiar dicho maltrato mediante la compra de dichos productos o promover que otros lo financien aceptando regalos de origen animal. Por ejemplo, comerse un trozo de carne que hay en la basura es éticamente correcto, es una práctica vegana, aunque estratégicamente parece bastante errónea, pues lanza un mensaje confuso.