El consumo de productos de origen animal y sus enfermedades

Antes de entrar en temas de salud es necesario dejar claro que el antropocentrismo es la creencia absurda según la cual «los humanos deben ser respetados porque son humanos»[1]. El antropocentrismo tiene como consecuencia que quienes no son humanos sean discriminados arbitrariamente en lo que se ha venido a llamar «discriminación especista»[2], lo cual genera una inmensa cantidad de sufrimiento y de matanza que son un atentado contra la Ética[3]. Continuemos con el tema de la salud.

En base a numerosos estudios científicos sobre nutrición, las más grandes organizaciones de nutricionistas profesionales han avalado públicamente la alimentación vegetariana estricta equilibrada como una alimentación sana para todas las etapas de la vida[4]. Los productos de origen animal no sólo son innecesarios para una buena salud, sino que además son responsables en la aparición de numerosas enfermedades, tal y como demuestran los numerosos estudios científicos realizados. Este artículo sirve de índice para llegar a los artículos en los que se ha dividido la información sobre la relación alimentación-enfermedades.

- Estudios sobre consumo de leche y enfermedades.
- Estudios sobre alimentación y enfermedades cardiovasculares.
- Estudios sobre alimentación y cáncer.
- Estudios sobre alimentación y diabetes.
- Estudios sobre alimentación y toxinas.
- Alimentación y enfermedades zoonóticas.


Documental "Expediente carne" (Link)

Antibióticos cada vez menos efectivos

El consumo de productos de origen animal no sólo produce enfermedades, sino que también es responsable de que aparezcan bacterias cada vez más resistentes a los antibióticos.

Las grandes cantidades de antibióticos consumidas por los animales que hay en las granjas suponen un gran negocio para la industria farmacéutica. Estos animales consumen más antibióticos que los humanos. Esto está creando, por selección natural, la aparición de superbacterias que poseen el gen MCR-1 que las hace cada vez más resistentes a antibióticos como la colistina, el más importante antibiótico desde hace 30 años. Se estima que para el año 2050 pasaremos de 700.000 muertes de humanos por bacterias inmunes a 10 millones de muertes. Operaciones como los trasplantes de órganos, se volverán imposibles. En septiembre de 2017, la BEUC, oficina europea de consumidores, lanzó una campaña de información sobre el riesgo que supone el abuso de antibióticos en animales no humanos, y su contribución en el aumento de resistencias bacterianas. Además, grandes cantidades de antibióticos van a parar a las corrientes de agua, contaminándolas, una razón más para que todo aquel que se considera ecologista practique el veganismo[5].