Enfermedades zoonóticas

Los productos de origen animal son más susceptibles a patógenos que los productos de origen vegetal, pues pueden transmitir enfermedades de los animales no-humanos a quienes los comen. Así lo explica el Departamento de Agricultura de la FAO[1]:

"En términos de salud y seguridad alimentaria, los productos pecuarios son una categoría más susceptible a los patógenos que otros productos alimenticios ya que pueden transmitir enfermedades de los animales a los humanos (zoonosis). La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) estima que no menos del 60 por ciento de los patógenos humanos y del 75 por ciento de las enfermedades de reciente aparición son enfermedades zoonóticas. Es bien sabido que toda una serie de enfermedades humanas son de origen animal (como la influenza común o la viruela). La tuberculosis, la brucelosis y muchas enfermedades parasitarias internas, como las causadas por la tenia, las lombrices intestinales y muchas otras, se transmiten a través del consumo de productos animales. Las enfermedades de aparición reciente como la influenza aviar, el virus Nipah o la variante de la enfermedad Creutzfeldt-Jakob demuestran el potencial de la interfaz producción animal-seres humanos para desarrollar y transmitir nuevas enfermedades." FAO


Las enfermedades zoonóticas son otra consecuencia de la ganadería sobre la salud de
los humanos. Al margen de las consecuencias, todos los animales merecemos respeto.


"Hoy en Asia se dan los ingredientes necesarios para una gran pandemia" afirma Klaus Stohr, director del Programa contra la Lucha de la Gripe en Naciones Unidas. Stohr afirma que "el virus de la gripe aviar está intentando extenderse a los humanos para probar si se puede transmitir, y si que puede".

Para este experto virólogo este virus está cambiando su composición genética y adquirirá fácilmente la capacidad de transmitirse entre los humanos. En 1918 la denominada “gripe española” con 1800 millones de personas en el Planeta causó entre 40 y 50 millones de muertos, un 2’2% de la población mundial. El virus de aquella gripe humana tardó 6 meses en viajar de Europa o Eurasia al punto más lejano del Plantea. Actualmente, la Tierra está habitada por más de 6 millones de personas y existen 1.600 millones de vuelos anuales en el mundo por lo que “esto cambia la tendencia de transmisión de los virus”, según Stohr. Otro problema es la cría intensiva de aves y los sistemas sanitarios ineficaces en los países pobres.




"Es nuestra proximidad con los animales, que hemos tenido por milenios, lo que nos hace tan vulnerables a enfermedades que pueden matarnos en gran escala. Incluso desde que el hombre dejó de ser un cazador-recolector y comenzó a a vivir en estrecha cercanía con su ganado, ha corrido el riesgo de pandemias. Muchas enfermedades humanas se originaron entre los animales domesticados: el sarampión y la tuberculosis vinieron del ganado vacuno; la viruela del ganado vacuno y de otro ganado con virus emparentados con la viruela; la gripe, de los cerdos y patos; la tos convulsa, de los perros. Estos patógenos se desarrollaron y diseminaron fácilmente porque los animales vivían en rebaños o bandas. Cuando fueron domesticados por los primeros granjeros, los virus estaban esperando para transmitirse. Las así llamadas enfermedades zoonóticas son entonces transmitidas más rápidamente entre los humanos, porque las propias personas viven en estrecha proximidad unas con otras." [2]

El 95% de las intoxicaciones alimentarias proceden de productos animales, y el resto se debe a contaminación cruzada en la cocina [6].

ENFERMEDADES ZOONÓTICAS

Algunas de las enfermedades que pueden transmitirnos los productos de origen animal son las siguientes: Brucelosis, Campilobacter, Escherichia coli, Estafilococos, Fiebre aftosa, Gripe aviar, Mycobacterium Avium Paratuberculosis (MAP), Listeria, Salmonella, Staphylococcus, Toxoplasmosis, etc.

Brucelosis

Los humanos se infectan con brucelosis al entrar en contacto con animales, por comer o beber alimentos infectados con la bacteria Brucella (leche y sus derivados no pasteurizados), así mismo al inhalar polvo de corrales o mataderos y permitir la entrada de bacterias a través de heridas. Entre los síntomas comunes de la brucelosis se encuentra el escalofrío, sudoración, dolor de cabeza, decaimiento, pérdida o disminución de ganas para realizar actividades físicas (astenia), dolor muscular (mialgias), dolor en las coyunturas (artralgias), pérdida parcial del apetito (hiporexia), náuseas, dolor abdominal, vómito y pérdida de peso.

Campilobacter

En 1991 en el Reino Unido, 350.000 personas cogieron el campylobacter de las aves y la leche [6]

Campylobacter jejuni es ahora una de las principales causas de intoxicación alimentaria en muchos países desarrollados[7].

Escherichia coli (E. Coli)

Pero el retrato robot de esta bacteria quedaría incompleto sin citar que E.coli es también responsable de muchos cólicos, diarreas e incluso muertes por deshidratación. En la Unión Europea, las infecciones causadas por cepas patógenas de E.coli generan por lo menos 6.000 millones de euros en costes sanitarios. Y es que no todas las cepas de E.coli contribuyen por igual a la salud; algunas, la ponen en peligro. La vía de contagio es siempre la misma: la comida (principalmente de origen animal). [3]

- En mayo de 2011, en Alemania, miles de personas se infectaron con una cepa de E.Coli que causó decenas de muertos.

- En 1991, en Reino Unido, 500 personas cogieron E. coli de la carne vacuna, de los cuales 50 murieron[6].

Estafilococos

En 1991 en Reino Unido, 5.000 personas cogieron estafilococos de la carne, nata, natillas y alimentos procesados, y 5 murieron[6].

Fiebre aftosa

Existen dos enfermedades distintas denominadas fiebre aftosa: la fiebre aftosa humana y fiebre aftosa del ganado o glosopeda.

La producción animal es la que más sufre las consecuencias de la fiebre aftosa, una enfermedad altamente contagiosa con efectos sobre rumiantes y porcinos, en los que aparecen úlceras en forma de ampollas en lengua y labios, así como en las ubres y entre las pezuñas. Provocada por un aftovirus de la familia "Picornaviridae", hay siete cepas y cada una de ellas requiere una vacuna específica. Asia, gran parte de África y Oriente Medio son los países más afectados, aunque los que están considerados como libres de la enfermedad, como Australia, Nueva Zelanda, Indonesia y Europea Occidental, entre otros, tienen el riesgo de sufrir casos esporádicos si no se controlan los movimientos de animales y productos procedentes de animales en las fronteras, según la OIE.

La infección entre animales suele producirse por vía respiratoria u oral, y el virus se difunde con facilidad en vehículos, materiales como piensos, agua o leche, equipos o carne y productos animales, crudos o insuficientemente cocidos utilizados en la alimentación animal. Los animales con síntomas más agudos son los bovinos y porcinos de cría intensiva, en los que aparecen, además de las úlceras comentadas, fiebre, pérdida de apetito y peso, y caída de la producción de leche. Su transmisión a humanos no es habitual y, si lo hace, el cuadro patológico es de poca relevancia.

Según el Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE, la fiebre aftosa "no es fácilmente transmisible a las personas" y sólo se han registrado "unos pocos casos benignos de infecciones humanas que no han requerido hospitalización" ya que la infección suele revelarse con síntomas leves como ampollas en las manos y en la boca, fruto del contacto directo con animales enfermos.[4]

Gripe aviar H5N1

H5N1 es una cepa altamente patógena de gripe aviar. La primera aparición de este tipo de gripe en humanos se dio en 1997 en Hong Kong. La infección en humanos coincidió con una epidemia de gripe aviaria, causada por la misma cepa, en la población de pollos en Hong Kong.

Normalmente el virus es trasportado en el intestino de las aves, y no son letales. Sin embargo, esta variante ha mutado a la más letal de las cepas de virus de la gripe existente. Las mutaciones son normales y ya han pasado con anterioridad, como la pandemia por gripe causada en 1918 conocida como gripe española, una variante de H1N1 en la que murieron entre 25 y 50 millones de personas.

Hasta octubre de 2005 sólo se habían reportado alrededor de 200 personas infectadas por el H5N1, pero su tasa de mortalidad ha sido muy alta (cerca del 50%). Trece países de Asia y Europa se han visto afectados, y más de 120 millones de aves han muerto, han sido sacrificadas o han sido puestas en cuarentena.

Mycobacterium Avium Paratuberculosis (MAP)

Últimamente se contempla la posibilidad de que la bacteria Mycobacterium Avium Paratuberculosis (MAP), que parece responsable de la enfermedad de Crohn, infecte al ganado y por añadidura, a la leche, la carne y al agua.

El Doctor John Hermon-Taylor, director del departamento de cirugía de la escuela de medicina del Hospital St. George, el cual ha estudiado la enfermedad de Crohn por los últimos 20 años dice que el Mycobacterium avium subespecie paratuberculosis (MAP) es el microorganismo asociado con esta enfermedad y que se pasa a través de la leche. La pasteurización no mata a esta bacteria. En un estudio de los envases para la leche hecho en 1990 y 1994, el doctor Hermon encontró que el 7% estaban contaminas con MAP.[9][10]

Especialmente significativa me parece esta afirmación del profesor Hermon-Taylor al respecto:

"La bacteria MAP también ha sido encontrada en el 2% de los cartones de leche pasteurizada. No recomendamos que todo el mundo deje de beber leche. Sin embargo, los individuos con enfermedad de Crohn o aquellas personas que tengan un mayor riesgo de padecer esta anomalía, deberían consumir leche uperizada."

La enfermedad de Crohn consiste en diarreas, vómitos, etc. acompañados de dolor, y debilidad. Todo ello derivado de la inflamación intestinal que posiblemente produce esta bacteria.

Listeriosis

La listeriosis es una infección debida a la bacteria Listeria monocytogenes. Es una zoonosis poco frecuente en humanos, pero extremadamente grave. Tiene poca morbilidad, pero muy alta mortalidad, el 30%, que en el caso de grupos sensibles se eleva aun más, hasta un 70%.

- En 1991, 400 personas cogieron listeria del paté y de los quesos blandos en Reino Unido, de los cuales 100 murieron[6].

La bacteria listeria puede crecer sobre algunas frutas y verduras. No compre melón en rodajas. Lave todas las frutas y verduras con agua. Frote las frutas y verduras duras, como pepinos y melones, con un cepillo limpio.

Salmonella

- En 1991, 300.000 personas cogieron salmonella del pollo y los huevos, y 100 murieron en el Reino Unido[6].

SIDA (VIH/HIV)

La causa del síndrome de la inmunodeficiencia humana adquirida (SIDA), es una enfermedad zoonótica .. orígenes de la pandemia del VIH y de la no pandémica HIV-1 en distintas comunidades de chimpancés geográficamente aisladas.[5]

Staphylococcus

Es un género de bacterias estafilococáceas de la clase Cocci. Comprende microorganismos que están presentes en la mucosa y en la piel de los humanos y de otros mamíferos y aves, incluyendo a 35 especies y 17 subespecies, muchas de las cuales se encuentran en los humanos. Las especies que se asocian con más frecuencia a las enfermedades en humanos son Staphylococcus aureus (el miembro más virulento y conocido del género), Staphylococcus epidermidis, Staphylococcus saprophyticus, Staphylococcus capitis y Staphylococcus haemolyticus.

Toxoplasmosis [8]

La toxoplasmosis es una enfermedad causada por un parásito microscópico llamado Toxoplasma gondii (T. gondii). No se trata de una enfermedad nueva, ya que fue identificada en 1908. Desde su descubrimiento, T. gondii se ha encontrado prácticamente en todos los animales de sangre caliente, incluyendo la mayoría de las mascotas, ganado y aves, desafortunadamente también en el ser humano. Aproximadamente el 11% de la población en los Estados Unidos entre los 6 y 49 años de edad poseen anticuerpos a T. gondii, lo cual indica que han estado expuestos al parásito. Aunque la infestación con el parásito es relativamente común, en realidad la enfermedad es rara. Los signos de la enfermedad presentan síntomas similares a una gripe leve, como son fiebre, dolor y otras molestias, también puede encontrarse un aumento en el tamaño de los nódulos linfáticos por un plazo muy corto.

Existen tres teorías principales que explican como se transmite el T. Gondii:

1. La ingestión de oocistos (se pronuncia oo-cis-tos) infestantes en lugares sucios, donde los gatos han defecado o por la ingestión de oocistos infestantes encontrados en el alimento o agua contaminada con excrementos felinos.

2. El consumo de carne cruda, carne poco cocida o leche sin pasteurizar proveniente de animales que han sido infestados con T. gondii.

3. Transmitida directamente al nonato por vía transplacentaria, cuando durante el embarazo la madre llega a ser infestada con T. gondii.

En la Unión Americana la ruta más común de infestación es el consumo de carne cruda o sin cocimiento completo. Los quistes de T. gondii presentes en los tejidos, con frecuencia se encuentran en la carne de oveja, cerdo y cabra. Por el contrario, en la carne de pollo, de res o en la carne de animales de cacería como lo es el venado, es poco frecuente encontrar estos quistes.