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14 ene. 2013

ARGUMENTO
“La Biblia no dice nada sobre respetar a los animales”

(Volver a "Las religiones no dicen nada sobre respetar a los animales")

PROLEGÓMENO: Dios no es necesario para fundamentar la ética[1], pero algunas personas se empeñan en obedecer libros religiosos, ya sea por miedo al castigo o por la esperanza de recibir una recompensa.

En esta entrada responderemos a la siguientes preguntas: ¿qué dice la Biblia sobre el respeto a los animales no humanos? ¿quienes obedecen a la Biblia deberían ser veganos?

Algunas personas religiosas que tienen como libro sagrado el conjunto de libros que forman la Biblia dicen que en ellos no hay nada escrito sobre que los humanos deban respetar a los animales no humanos y que, por lo tanto, no hay nada éticamente incorrecto en escavizarles y en asesinarles.

Algunas religiones que basan sus creencias en la Biblia o en parte de ella son:

- Iglesia Católica Romana.
- Iglesia Ortodoxa.
- Judaismo.
- Testigos de Jehová.
- Adventistas del septimo día (suelen ser por lo general vegetarianos o veganos basándose en Génesis y en las profecías de Isaías)
- Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (conocidos también como Mormones o Santos de los Últimos Días).
- etc..

A veces, en los folletos que reparten los Testigos de Jehová aparecen humanos conviviendo idílicamente con animales de otras especies, porque creen que en el futuro se cumplirán las profecías de Isaías (Isaías 11:6-9, Isaías 65:25), haciendo que el final se una con el principio (con el paraíso del Génesis). En cambio, no promueven una forma de vida vegana para que esta profecía se cumpla, creen que será Dios quien hará que dejemos de asesinar a los demás animales no humanos, y por ello los Testigos de Jehová siguen esclavizándolos y asesinándolos. Así lo explican los Testigos de Jehová en uno de sus folletos[5]:


"Está claro que el propósito original de Dios era que los humanos disfrutaran para siempre de un paraíso terrestre. Podemos estar absolutamente seguros de que ese propósito se cumplirá en el futuro. Examinemos las breves descripciones que suministra la Biblia respecto a cómo será la vida en el nuevo mundo de Dios. Veremos que, de hecho, todos los animales, tanto domésticos como salvajes, estarán en paz entre sí y con la humanidad (Isaías 65:17, 21-25; 2 Pedro 3:13)".

Formulamos de forma más clara el argumento que utilizan dichas personas. Las premisas y la conclusión serían las siguientes:

 ESTRUCTURA DEL ARGUMENTO:

P1: "Dios es necesario para fundamentar la Ética". ✓ ¡Rebatido!
P2: "Debemos obedecer lo que pone en la Biblia".
P3: "La Biblia no dice nada sobre respetar a los animales no humanos".
C1: Como P1 y P2 y P3 son verdaderas entonces "Es éticamente correcto esclavizar y asesinar a los animales no humanos".


RESPUESTA VEGANA:

Este argumento puede rebatirse de las siguientes maneras:

Con la religión entran en juego dogmas e interpretaciones de libros religiosos, por lo cual lo único que se puede hacer es intentar ver si en las escrituras religiosas puede encontrarse el vegetarianismo o la consideración moral a los animales no humanos. 


(i) La Biblia fue manipulada por el Imperio romano para que la religión se adaptara a sus intereses, haciéndo el cristianismo religión oficial y creando un canon. Hay numerosos estudiosos de la Biblia que afirman que la Iglesia Romana la modificó a conveniencia del Imperio Romano (leer sobre Jerónimo de Estridón más abajo).

Jesús de Nazaret (4 a.C.–30 d.C) nació en un pesebre, entre los animales. Él y Juan el Bautista se unieron a muchos otros judíos que reprobaban el sacrificio de animales y apoyaban el vegetarianismo. Una práctica a la que Jesús se unió para respaldar a estos judíos vegetarianos es el bautismo para el perdón de los pecados del hombre, reemplazando así la matanza de animales en el templo. Finalmente, fue crucificado por condenar la cultura del templo: la cultura de vender animales para el sacrificio. Después de la matanza los animales serían comidos. El singular acto que Jesús realizó al enfrentarse directamente con las autoridades se lleva a cabo aquí, en el matadero de la Palestina del siglo primero. Inmediatamente los escribas y sacerdotes principales «se reunieron para ver la manera de acabar con él». La evidencia de que Jesús y sus primeros seguidores eran vegetarianos es fuerte. Las elocuentes escrituras de muchos de los primeros líderes de la Iglesia dicen que, citando a San Jerónimo: «Jesucristo, quien apareció cuando el tiempo se había cumplido, ha unido nuevamente el fin con el principio, así que ya no está permitido que sigamos comiendo carne animal». Considerando el predominio de santos vegetarianos sería peculiar que Jesús no fuera vegetariano.

De hecho, no existen escrituras en las cuales se diga que Jesús comió cordero, lo que él seguramente habría comido en la Pascua si no hubiese sido vegetariano. En los días de Jesús había muchos judíos que eran vegetarianos por su fe, como los hay en la actualidad. Los no-vegetarianos comieron cordero en la pascua, pero los vegetarianos comieron únicamente pan ácimo (pan sin levadura), como se puede ver que hizo Jesús. La evidencia indica que los primeros relatos acerca del milagro de la multiplicación (la historia de los panes y los peces) no incluyeron el pescado originalmente. Jesús, cuando se refiere al milagro, habla únicamente del pan (Mateo 16:9–10; Marcos 8:19–20; Juan 6:26). Los peces fueron agregados a las historias por una variedad de razones, una de las cuales es que la iglesia cristiana fue y es identificada con el pez. La palabra griega para pez, ‘ictus', contiene las palabras que forman la frase «Jesucristo, Hijo de Dios y Salvador» (Iesous Christos Theou Uios Soter). Los peces son un símbolo de los cristianos y la multiplicación es una profecía sobre la naciente iglesia de Cristo [10].

El 12 de abril de 2007, Jueves Santo, Joseph Ratzinger, el Papa Benedicto XVI, afirmó en su homilía que, en la Última Cena, Jesús y sus apóstoles no comieron cordero, contra lo que siempre se había pensado. Benedicto XVI parte de una disparidad en la fecha de la Última Cena entre los evangelios sinópticos (de Lucas, Marcos y Mateo) y el de Juan. Explica el Papa que Jesús celebró la Pascua con sus discípulos “probablemente según el calendario de Qumran, es decir, al menos un día antes y “sin cordero, como la comunidad de Qumran". Qumran estaba formada por los esenios, judíos bastante heterodoxos que no reconocían como Templo al de Herodes y que eran, al parecer, vegetarianos, y no podían, por tanto, comer carne. (Fuentes: eluniverso.com, elpais.com). En su libro "Jesús de Nazaret. Desde la entrada en Jerusalén hasta la resurrección" Benedicto XVI niega la última cena como la Iglesia Católica ha venido enseñando.


La imagen del pez Simboliza a Cristo porque las letrasque forman
la palabra “Pez”, en griego IXTHUS, pueden servir de sigla a la expresión Iēsous Xhristos Theou Hyios Soter = Jesús Cristo, de Dios Hijo).

En la Biblia, Jesús resucitado (un zombi necesario, leer Primera Carta a los Corintios 15) dicen que comío peces en: Lucas 24:36-43 y en Juan 21:1-14.
¿Eres capaz de imaginarte a Jesús degollando animales?

Más información: Jesús era vegetariano


Muchos cristianos creen que Jesús comía productos de origen animal. Jesús era llamado el "Príncipe de la Paz",y sus enseñanzas incluían amor, compasión, y respeto mútuo a un nivel universal. Es difícil reconciliar la imagen de pacifista supremo de Jesús con matar animales. En el Nuevo Testamento hay varios ejemplos de Jesús pidiendo carne, pero las palabras griegas originales desde las que se traduce la palabra "carne" al latín en realidad hacen referencia a "comida":

- 'Broma' = Comida (mencionado en 4 ocasiones)
- 'Brosis' = Comida. Acto de comer (mencionado en 4 ocasiones)
- 'Phago' = Comer (mencionado en 3 ocasiones)
- 'Brosimos' = Algo que comer (mencionado en 1 ocasión)
- 'Trophe' = Nutrición (mencionado en 6 ocasiones)
- 'Prosphagon' = Algo que comer (mencionado en 1 ocasión)

Incluso podemos encontrar citas de los apóstoles en relación al vegetarianismo:

“Yo vivo de pan y olivas, a las que sólo en ocasiones añado alguna verdura” Pedro (Homilías clementinas XII, 6; rec.VII, 6)

“Jesús me ordenó que no comiera ninguna carne ni bebiera ningún vino, sino sólo pan, agua y frutos, para que me halle puro cuando quiera hablar conmigo”. Pablo (Toledoth Jesch. Edición Krauss)

“Mateo vivía de granos, frutos de árboles y verduras, sin carne” Mateo (Paidagogus II, 1, 16)

“Santiago, el hermano del Señor, vivía de semillas y plantas, y no probó ni la carne ni el vino”. Santiago (Epístolas a Fausto XXII, 3)

Durante los primeros tiempos de la Cristiandad; por ejemplo, un gran número de sectas cristianas y judías se oponían a comer carne porque era lujo costoso y cruel. Algunos ejemplo eran los ebionitas y los esenios, estos últimos han dado que hablar, pues de decía que Jesús de Nazareth perteneció a esta secta. Plinio el joven (62–113) en el año 112, escribe una famosa carta al emperador Adriano y le dice: "El Medio Oriente se ha convertido de tal manera que los ricos, los latifundistas, pierden su poder, porque los cristianos se nutren de alimentos inocuos".

Santos que conocemos, que muchos admiran y veneran fueron vegetarianos, estos son: San Benito, Tertuliano y Orígenes. Jaime fue vegetariano.

Clemente de Alejandría (mediados siglo II - 211–216) Padre de la Iglesia, recomendaba una dieta sin carne, citando el ejemplo del apóstol Mateo, «quien consumía semillas, miel, frutas y vegetales sin carne». Y añadía: «los sacrificios fueron inventados por los hombres como pretexto para comer carne».

"El hombre vulgar vive para comer, mas el sabio come para vivir. Aquellos que comen más frugalmente son más fuertes, más nobles y más sanos. Los sacrificios de los animales a los dioses fueron inventados por los hombres como un macabro pretexto para comer su carne (...) Hay que dar preferencia a los alimentos que se pueden comer crudos, esto es, en su estado natural". Clemente de Alejandría

Muchos de los primeros grupos cristianos mantenían una dieta sin carne. Agustinos, franciscanos, benedictinos, etc., todos ellos abogaban por una dieta vegetariana. De hecho, los primeros escritos de la iglesia determinan que comer carne no estuvo oficialmente permitido hasta el siglo cuarto, cuando el emperador Constantino decidió que su versión del cristianismo sería la de todos. Una interpretación carnívora de la Biblia se convirtió en el credo oficial del Imperio Romano, y los vegetarianos cristianos tenían que serlo en secreto por correr el riesgo de que les mataran por herejes. Se dice que Constantino les ponía plomo fundido en la garganta.

Históricamente, cuando en las iglesias los ricos usurpan el poder, empiezan a perseguir a los verdaderos discípulos de Jesús y a sus libros, declarándolos heréticos. El el año 314 hubo tambíen un Concilio en Angora que suspendio a todos los clérigos y los diáconos de sus funciones si no demostraban que comían carne. Se había ido consolidando en la nueva Iglesia la posición opuesta, que se hizo doctrina en dicho Concilio: "No querer comer carne, ni siquiera escondida entre las legumbres, es un ultraje al Creador que nos ha dado los animales para que los comiésemos". Eregida esta concepción a nivel de teoría oficial, hubo también persecuciones contra los vegetarianos. El primer mártir fue Prisciliano, decapitado con otros. Pero lo importante es que, desde el siglo IV en adelante, la exhortación del Libro del Apocalipsis de no comer la carne de los animales muertos "en nombre de Dios" será letra muerta.[9]

Constantino I (285–337) favoreció a la religión cristiana, dándo libertad de religión y en  el año 334 convirtió al cristianismo en religión estatal. A cambio la Iglesia le convirtió en santo. Constantino, no obstante, no se diferenció en nada de sus antecesores respecto a las ansias de poder, despotismo y crueldad. Llevó a cabo muchas guerras. Su concepción del cristianismo se la im­puso a la Iglesia en el Primer Concilio de Nicea en el año 325.

Los cristianos originarios que querían permanecer fieles a sus ideales pacifistas fueron obligados bajo amenaza de tortura a ir a la guerra a favor del emperador. Se dice que a quien no quería co­mer carne, el emperador le hacía embutir plomo líquido en la garganta.

"Bibliada era una mujer de aquellas que habían renegado de Cristo, el diablo, creyéndola ya suya, y queriéndola hacer responsable de un nuevo crimen, el de blasfemia, la condujo al tormento, esperando que como antes se había mostrado débil y remisa, ahora conseguiría de ella hacerla confesar nuestros crímenes. Pero ella lo rehuso, aunque la aplicaron el tormento, y recapacitando y como despertando de un profundo sueño, los tormentos que tenía presentes la hicieron pensar en los del infierno. Y dijo a sus verdugos: "¿Cómo creéis vosotros que unos hombres a quienes está prohibido comer carne de animales han de comerse a los niños?" Desde aquel momento se confesó cristiana y fue contada entre el número de los mártires". [8]
 
El cristianismo de los orígenes fue con ello practicamente disuelto. “Los cristianos fueron entonces obligados oficialmente a prestar servicio militar, comer animales y beber alcohol“. Ahora habían de ser adaptados los evangelios al espíritu de la época. Para ello se instituyeron los llamados “correctores”. Las falsificaciones conscientes se realizaron sobre todo después del concilio de Nicea. Cuánto fue cambiado también por Pablo, no se sabe con exactitud, y sólo puede ser sospechado a tenor de algunas citas que nos han sido transmitidas.

Jerónimo de Estridón (340–420) fue quien recibió alrededor del año 370 la tarea del Papa Dámaso de traducir al latín todos los textos de los evangelios y de ordenarlos en una gran obra, la Biblia, tenía en ese entonces a su disposición todos los escritos aún existentes sobre las enseñanzas de Jesús. El sabía muy bien, que Jesús no comía carne y que enseñó a amar también a los animales y a no matar. En una carta a Joveniano, Jerónimo hizo una declaración muy significativa sobre este tema. De este texto se deduce que Jesús evidentemente mandó no comer carne, lo que también atestiguan claramente muchos escritos antiguos ajenos a la Biblia. A pesar de todo, en la compilación de la Biblia, Jerónimo ocultó este importante aspecto de la enseñanza de Jesús, incluyendo textos ya falsificados. Cada día millones de animales tienen que pagar con su vida esta falsificación de la enseñanza de Jesús. Innumerables miles de millones de animales se han consumido desde entonces en establos oscuros y han sido liquidados. Especialmente los pueblos “cristianos” se han transmutado convirtiéndose en carnívoros. Las consecuencias de este fraude son inimaginables para la naturaleza, los animales y los seres humanos.

En la carta a Joveniano, Jerónimo escribe:

“El placer por la carne era desconocido hasta el diluvio universal; pero desde el diluvio se nos han embutido las fibras y los jugos pestilentes de la carne animal… Jesucristo que apareció cuando se cumplió el tiempo, volvió a unir el final con el principio, de manera que ya no nos está permitido comer más carne”… “Y por eso os digo, si queréis ser perfectos, entonces es conveniente no comer carne”. San Jerónimo (Adversus Jovinanum 1,30)

San Jerónimo sostiene que el permiso dado después a Noé para que pudiera comer la carne es una interpolación en el texto sagrado, agregado tardíamente en una época de escasa religiosidad:

"Sería mejor que no comieras ninguna carne ni bebieras ningún vino. Pues el uso del vino comenzó con el comer carne, después del diluvio universal" (...) "Comidas inofensivas son comidas que son obtenidas sin el derramamiento de sangre" (...) "El placer por la carne, por beber vino y saturar el estómago son los semilleros de la conscupiscencia“ San Jerónimo (Adversus Jovinanum 1,30)

A pesar de ello, aún siguieron siendo vegetarianos algunos de los que fueron convertidos en santos de la Iglesia. Santos que conocemos, que muchos admiran y veneran fueron vegetarianos, estos son: San Benito, Tertuliano y Orígenes. Jaime fue vegetariano.

San Basilio (330–379), llamado Basilio el Magno (griego: Μέγας Βασίλειος), fue obispo de Cesarea, y preeminente clérigo del siglo IV. Es santo de la Iglesia Ortodoxa y uno de los cuatro Padres de la Iglesia Griega, junto con San Atanasio, San Gregorio Nacianceno y San Juan Crisóstomo.

"El humo de las comidas con carne oscurece el espíritu. Uno puede obtener difícilmente la virtud si disfruta con comidas con carne. En el paraíso terrenal, no había sacrificios de animales y nadie comía carne". San Basilio

"La alimentación carnívora obscurece la luz del espíritu. Difícilmente podremos sostener que amamos la virtud, con nuestras manos y estómagos manchados con la sangre inocente de nuestros hermanos los animales". San Basilio

San Juán Crisóstomo (347–404) consideraba que comer carne era para los cristianos una costumbre muy cruel y antinatural. El dijo:

"Imitamos a los lobos y a los leopardos, y somos peor que ellos, debido a que Dios nos ha honrado con el habla y la equidad. Nos hemos vuelto peores que bestias salvajes". San Juán Crisóstomo

"No existen manchas de sangre en ellos, no matan animales ni cortan carne... La antinatural ingestión de carne es de origen demoníaco". San Juán Crisóstomo

"Nosotros, los líderes cristianos, practicamos la abstinencia de carne para amansar nuestros cuerpos. Alimentarse innaturalmente de carne es contaminante". San Juán Crisóstomo

San Agustín (354–430) es, junto con Jerónimo de Estridón, Gregorio Magno y Ambrosio de Milán, uno de los cuatro más importantes Padres de la Iglesia latina.

"De la alimentación con carne dependen los demás vicios (...) Si crees que por haber abrazado la fe de Cristo, puedes impunemente cometer toda suerte de pecados, estás en un error lamentable (...) La fe sin obras es una fe muerta (...) Practica lo que crees y probarás así que tu fe es verdadera". San Agustín

Porfirio (232–304), quien vivió a fines del siglo III y era según San Agustín el más grande de los filósofos, escribió un libro en el que afirma que Jesús había declarado la alimentación carnívora como la alimentación de los demonios.


San Benito de Nursia (480–547) fue el fundador de la Orden Benedictina, ordenó a sus monjes tomar sólo alimentos vegetarianos. La orden Trapense también siguió estrictamente una dieta vegetariana.

San Francisco de Asís (1181/1182–1226). A veces se dice que San Francisco, patrón de los animales, no era vegetariano. El caso es que la mayoría de los monjes franciscanos sí lo son, debido a su franco amor por todas las criaturas de Dios. San Buenaventura escribe que San Francisco, al considerar la fuente de todas las cosas, dijo llamar hermanos a todas las criaturas, sin importar lo pequeñas que sean, pues todas tenemos la misma fuente. Esta es la perfección del amor cristiano.

- "Todas las cosas de la creación son hijos del Padre y hermanos del hombre. Dios quiere que ayudemos a los animales si necesitan ayuda. Cada criatura en desgracia tiene el mismo derecho a ser protegida". San Francisco de Asís

- "No herir a nuestros humildes compañeros los animales es nuestro primer deber para con ellos, tenemos la misión de servirles cuando lo requieran. Sí alguien excluye a cualquier criatura de Dios del refugio de la compasión y la lastima, actuará de igual manera con sus compañeros humanos". San Francisco de Asís

- "¿Cómo podéis asesinar y devorar despiadadamente a esas adorables criaturas que mansa y amorosamente os ofrecen su ayuda, amistad y compañía?". San Francisco de Asís

El 4 de Octubre, se celebra el Día Mundial de los Animales. La fecha escogida va fuertemente ligada con la festividad de San Francisco de Asís, considerado como el primer humano que defendió públicamente los derechos de los animales, al considerar a todos los seres vivos, sin distinción, como criaturas de Dios. Y es que en 1980 el Papa Juan Pablo II, declaró a Francisco de Asís, Patrono de los Animales y de los Ecologistas, por su amor y entrega hacia los mismos.

San Martín de Porres (1579–1639) es el patrón de la intercesión de los animales. La caridad de San Martín de Porres, santo peruano de la orden de los dominicos, (...) no se circunscribía a las personas, sino que también se proyectaba a los animales, sobre todo cuando los veía heridos o faltos de alimentos. Tenía separada en la casa de su hermana un lugar donde albergaba a gatos y perros sarnosos, llagados y enfermos. El futuro santo fue frugal, abstinente y vegetariano. Se le reputó control sobre la naturaleza, las plantas germinaban antes de tiempo y toda clase de animales atendían a sus mandatos. Uno de los episodios más conocidos de su vida es que hacía comer del mismo plato a un perro, un ratón y un gato en completa armonía.




(ii) A pesar de la manipulación, en la Biblia hay numerosas menciones al respeto a los animales. A continuación mencionamos citas de la Biblia que promueven el respeto a los animales, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento.

ANTIGUO TESTAMENTO:

El Antiguo Testamento es, para muchos cristianos, el conjunto de la primera parte de los libros canónicos de la Biblia. Abarca tanto el Pentateuco como libros históricos, proféticos y sapienciales. Es aceptado por la religión judía, al contrario que pasa con el Nuevo Testamento. El Pentateuco está compuesto por los libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. Se cree que fueron escritos entre el 1445 y el 1405 a.C.

Génesis (Moises, 1440 a.C.)

Aunque el Antiguo Testamento contiene algunas prescripciones para comer carne, es muy claro que el plan original de Dios fue el vegetarianismo. En el Génesis, Dios describe como crea el Paraiso en el cual Adan, Eva y el resto de animales (para los creacionistas incluiría a todos los animales que han existido a lo largo de la historia: dinosaurios, megafauna, etc) son vegetarianos y viven sin violencia según su voluntad:

"Y continuó diciendo: «Yo les doy todas las plantas que producen semilla sobre la tierra, y todos los árboles que dan frutos con semilla: ellos les servirán de alimento. Y a todas la fieras de la tierra, a todos los pájaros del cielo y a todos los vivientes que se arrastran por el suelo, les doy como alimento el pasto verde». Y así sucedió. Dios miró todo lo que había hecho, y vio que era muy bueno. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el sexto día". Génesis 1:29-31

Una de las preguntas que surgen es: ¿por qué Dios diseño un Paraiso de paz en el que había animales con grandes colmillos y garras? [6]



Adán y Eva en el Paraiso


Es a partir del momento en el que Adán y Eva desobedecen a Dios y comen del árbol de la ciencia del bien y del mal cuando el Paraiso se derrumba y todo comienza a cambiar para mal:

"Entonces Dios bendijo a Noé y a sus hijos, diciéndoles: «Sean fecundos, multiplíquense y llenen la tierra. Ante ustedes sentirán temor a todos los animales de la tierra y todos los pájaros del cielo, todo lo que se mueve por el suelo, y todos los peces del mar: ellos han sido puestos en manos de ustedes. Todo lo que se mueve y tiene vida les servirá de alimento; yo les doy todo eso como antes les di los vegetales. Sólo se abstendrán de comer la carne con su vida, es decir, con su sangre. Y yo pediré cuenta de la sangre de cada uno de ustedes: pediré cuenta de ella a todos los animales, y también pediré cuenta al hombre de la vida de su prójimo. Otro hombre derramará la sangre de aquel que derrame sangre humana, porque el hombre ha sido creado a imagen de Dios. Ustedes, por su parte, sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y domínenla»" Génesis 9:1-7

Antiguamente no lo sabían pero actualmente sabemos que la sangre circula por venas, arterias y capilares que recorren todo el cuerpo de los animales. Toda carne contiene sangre, todo aquel que come carne también come sangre y eso, según el Dios de la Biblia, es pecado[7]. Los TJ se oponen a las transfusiones de sangre y no comen morcillas ya que estas se hacen con sangre, sin embargo comen carne a pesar de que a día de hoy sabemos científicamente que el cuerpo de los animales (incluido el humano) está recorrido por venas, arterias y capilares que llevan sangre con oxígeno a cada una de las células del cuerpo. Cuando un TJ come carne come sangre, independientemente de como desangre al animal y, por lo tanto, según sus creencias, peca ante Dios, ya no pueden refugiarse en la ignorancia.

En el libro Génesis, Dios pide al Adán que ponga un nombre a cada animal (no que clasifique), lo cual sugiere que cada animal tiene su propia personalidad, es decir, que es único e irrepetible:

"Entonces el Señor Dios modeló con arcilla del suelo a todos los animales de campo y a todos los pájaros del cielo, y los presentó al hombre para ver qué nombre les pondría. Porque cada ser viviente debía tener el nombre que le pusiera el hombre. El hombre puso un nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales del campo; pero entre ellos no encontró la ayuda adecuada." Génesis 2:19-20

Exodo (Moises, 1400 a.C.)

- ( לֹא תִרְצָח ) "No Matarás" Exodo 20:13 -> Esto tradicionalmente se malinterpreta como si se refiriera sólo al asesinato, pero el hebreo original es "lo tirtzach", lo cual se traduce claramente como "No Matarás". El diccionario completo Hebreo-Inglés del Dr. Reuben Alcalá dice que la palabra tirtzach, especialmente utilizada en el hebreo clásico, se refiere a "cualquier clase de matanza", y no necesariamente al asesinato de un ser humano.

Podemos ver como se menciona que el ganado tiene que descansar, lo mismo que todos los demás humanos. Tengase en cuenta de que las mentalidades de entonces eran muy distintas a las de hoy, habiendo ya eliminado tantas discriminaciones: "pero el séptimo es día de descanso en honor del Señor, tu Dios. En él no harán ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni el extranjero que reside en tus ciudades. Exodo 20:10

Levítico (Moises, 1445 a.C.)

- "Por ley perpetua en todas nuestras generaciones y en todas nuestras moradas, no comeréis jamás ni sangre ni grasa". Levítico 3:17

- "Y cualquier varón de la casa de Israel o de los extranjeros que peregrinan entre ellos que comiere alguna sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre y le cortaré de entre su pueblo". Levítico 17:10-12

- "Ustedes no comerán nada que tenga sangre". Levítico 19:26

Números (Moises, 1400 a.C.)

El Maná, la comida que Dios hizo caer a los judíos que salieron de Egipto, es descripto en la Torá como una comida vegetariana, a pesar de ello el pueblo de Israel pide carne y paga las consecuencias:

- "Pero ahora, tenemos reseca la garganta; ¡y no vemos nada que no sea este maná!» A propósito, el maná se parecía a la semilla del cilantro y brillaba como la resina. El pueblo salía a recogerlo, y lo molía entre dos piedras, o bien lo machacaba en morteros, y lo cocía en una olla o hacía pan con él. Sabía a pan amasado con aceite. Por la noche, cuando el rocío caía sobre el campamento, también caía el maná. (...) Ni siquiera habían empezado a masticar la carne que tenían en la boca cuando la ira del Señor se encendió contra el pueblo y los hirió con gran mortandad. Por eso llamaron a ese lugar Quibrot Hatavá, porque allí fue sepultado el pueblo glotón". Números 11

Deuteronomio

- "No matarás". Deuteronomio 5:17

Isaías (700 - 681 a.C.)

- "¿De qué me sirven sus muchos sacrificios? —dice el Señor—. Harto estoy de holocaustos de carneros y de la grasa de animales engordados; la sangre de toros, corderos y cabras no me complace. ¿Por qué vienen a presentarse ante mí? ¿Quién les mandó traer animales para que pisotearan mis atrios? No me sigan trayendo vanas ofrendas; el incienso es para mí una abominación. Luna nueva, día de reposo, asambleas convocadas; ¡no soporto que con su adoración me ofendan! Yo aborrezco sus lunas nuevas y festividades; se me han vuelto una carga que estoy cansado de soportar. Cuando levantan sus manos, yo aparto de ustedes mis ojos; aunque multipliquen sus oraciones, no las escucharé, pues tienen las manos llenas de sangre. ¡Lávense, límpiense! ¡Aparten de mi vista sus obras malvadas! ¡Dejen de hacer el mal! ¡Aprendan a hacer el bien! ¡Busquen la justicia y reprendan al opresor! ¡Aboguen por el huérfano y defiendan a la viuda!" Isaías 1:11-17

- "El lobo vivirá con el cordero, el leopardo se echará con el cabrito, y juntos andarán el ternero y el cachorro de león, y un niño pequeño los guiará. La vaca pastará con la osa, sus crías se echarán juntas, y el león comerá paja como el buey. Jugará el niño de pecho junto a la cueva de la cobra, y el recién destetado meterá la mano en el nido de la víbora. No harán ningún daño ni estrago en todo mi monte santo, porque rebosará la tierra con el conocimiento del Señor como rebosa el mar con las aguas." Isaías 11:6-9

- "Al ser maltratado, se humillaba y ni siquiera abría su boca: como un cordero llevado al matadero, como una oveja muda ante el que la esquila, él no abría su boca." Isaías 53:7

- "El lobo y el cordero pacerán juntos, el león comerá paja como el buey y la serpiente se alimentará de polvo: No se hará daño ni estragos en toda mi Montaña santa, dice el Señor". Isaías 65:25

- "Pero los que sacrifican toros son como los que matan hombres; los que ofrecen corderos son como los que desnucan perros; los que presentan ofrendas de grano son como los que ofrecen sangre de cerdo, y los que queman ofrendas de incienso son como los que adoran ídolos. Ellos han escogido sus propios caminos, y se deleitan en sus abominaciones" Isaías 66:3

Ezequiel (Ezequiel, 590 - 570 a.C.)

- "Mira que mi alma no está contaminada y desde mi infancia hasta ahora no he comido cosa mortífera ni jamás ha entrado en mi boca especie alguna de carne inmunda." Ezequiel 4:14

Oseas (Oseas, 750 - 710 a.C.)

- "Porque yo quiero amor y no sacrificios, conocimiento de Dios más que holocaustos." Oseas 6:6

- "Me han ofrecido sacrificios y ofrendas, y se han comido la carne, pero eso a mí no me agrada. Voy ahora a tomar en cuenta sus perversidades, y castigaré sus pecados; ¡y tendrán que regresar a Egipto!" Oseas 8:13

Hechos

- "Al día siguiente, mientras ellos iban de camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea a orar. Era casi el mediodía. Tuvo hambre y quiso algo de comer. Mientras se lo preparaban, le sobrevino un éxtasis. Vio el cielo abierto y algo parecido a una gran sábana que, suspendida por las cuatro puntas, descendía hacia la tierra. En ella había toda clase de cuadrúpedos, como también reptiles y aves. —Levántate, Pedro; mata y come —le dijo una voz. —¡De ninguna manera, Señor! —replicó Pedro—. Jamás he comido nada impuro o inmundo. Por segunda vez le insistió la voz: —Lo que Dios ha purificado, tú no lo llames impuro. Esto sucedió tres veces, y en seguida la sábana fue recogida al cielo. Pedro no atinaba a explicarse cuál podría ser el significado de la visión." Hechos 10:9-17

Salmos

- "Haces brotar la hierba para el ganado y las plantas que el hombre cultiva, para sacar de la tierra el pan" Salmos 104:14

- "El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; el Señor es bueno con todos y tiene compasión de todas sus criaturas". Salmos 145:8-9

Provervios

- "El justo provee a las necesidades de su ganado, pero las entrañas de los malvados son crueles". Provervios 12:10
- "Más vale un plato de legumbres con amor que un buey cebado, pero con odio". Provervios 15:17

Eclesiastes

- "Yo pensé acerca de los hombres: si Dios los prueba, es para que vean que no se distinguen de los animales. Porque los hombres y los animales tienen todos la misma suerte: como mueren unos, mueren también los otros. Todos tienen el mismo aliento vital y el hombre no es superior a las bestias, porque todo es vanidad. Todos van hacia el mismo lugar; todo viene del polvo y todo retorna al polvo. ¿Quién sabe si el aliento del hombre sube hacia lo alto, y si el aliento del animal baja a lo profundo de la tierra?" Eclesiastes 3:18-21

Daniel (Daniel, 536 - 530 a.C.)

- "Pero Daniel se propuso no contaminarse con la comida y el vino del rey, así que le pidió al jefe de oficiales que no lo obligara a contaminarse. Y aunque Dios había hecho que Daniel se ganara el afecto y la simpatía del jefe de oficiales, éste se vio obligado a responderle a Daniel: «Tengo miedo de mi señor el rey, pues fue él quien te asignó la comida y el vino. Si el rey llega a verte más flaco y demacrado que los otros jóvenes de tu edad, por culpa tuya me cortará la cabeza.» El jefe de oficiales le ordenó a un guardia atender a Daniel, Ananías, Misael y Azarías. Por su parte, Daniel habló con ese guardia y le dijo: «Por favor, haz con tus siervos una prueba de diez días. Danos de comer sólo verduras, y de beber sólo agua. Pasado ese tiempo, compara nuestro semblante con el de los jóvenes que se alimentan con la comida real, y procede de acuerdo con lo que veas en nosotros.» El guardia aceptó la propuesta, y los sometió a una prueba de diez días. Al cumplirse el plazo, estos jóvenes se veían más sanos y mejor alimentados que cualquiera de los que participaban de la comida real. Así que el guardia les retiró la comida y el vino del rey, y en su lugar siguió alimentándolos con verduras. A estos cuatro jóvenes Dios los dotó de sabiduría e inteligencia para entender toda clase de literatura y ciencia. Además, Daniel podía entender toda visión y todo sueño". Daniel 1:8-17

Eclesiástico

- "El hombre sólo tiene misericordia de su prójimo, pero el Señor es misericordioso con todos los vivientes". Eclesiástico 18:13


Otras citas pendientes por poner

Miqueas, Amós y Jeremías condenan el sacrificio de animales.


NUEVO TESTAMENTO:

El Nuevo Testamento es la parte de la Biblia compuesta por un conjunto canónico (autorizado) de libros escritos después del nacimiento de Jesús de Nazaret. Se le designa así desde Tertuliano en la Iglesia cristiana. Al contrario del Tanáj o Antiguo Testamento, los cristianos no tienen esta parte de la Biblia en común con los judíos.

En un estudio profundo de los escritos griegos se muestra que la vasta mayoría de palabras traducidas como carne son "trophe", "brome" y otras palabras, que simplemente, quieren decir alimento, o comer en un sentido amplio. Por ejemplo en el Evangelio de San Lucas (8:55) leemos que Jesucristo resucitó a una mujer y "mandó que le dieran carne". La palabra griega original traducida como "carne" es "phago", que significa sólo "comer". La palabra griega carne es "kreas" y nunca es usada en relación con Jesucristo.

En ninguna parte del Nuevo Testamento existe alguna referencia directa de Jesucristo comiendo carne. Esto coincide con la famosa profecía de Isaías acerca de la aparición de Jesucristo que dice: "Hé aquí, que una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y se llamará Enmanuel. Mantequilla y miel él comerá, y así sabrá rechazar lo malo y elegir lo bueno".

Mateo (Anónimo, 50 - 60 d.C.)

- "Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores". Mateo 9:13

- "Si hubieran comprendido lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios, no condenarían a los inocentes." Mateo 12:7

Romanos

- "En efecto, toda la creación espera ansiosamente esta revelación de los hijos de Dios. Ella quedó sujeta a la vanidad, no voluntariamente, sino por causa de quien la sometió, pero conservando una esperanza. Porque también la creación será liberada de la esclavitud de la corrupción para participar de la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Sabemos que la creación entera, hasta el presente, gime y sufre dolores de parto". Romanos 8:19-22

- "Lo mejor es no comer carne ni beber vino ni hacer nada que pueda escandalizar a su hermano. Guarda para ti, delante de Dios, lo que te dicta tu propia convicción. ¡Feliz el que no tiene nada que reprocharse por aquello que elige! Pero el que come a pesar de sus dudas, es culpable porque obra de mala fe. Y todo lo que no se hace de buena fe es pecado". Romanos 14:21-23

OTROS:

La Iglesia Católica Romana y las corridas de toros

Pocos taurinos que se autodenominan católicos saben que en 1567, el Papa Pío V promulgó la bula “De salute gregis dominici” decreto contra los encierros y corridas de toros, en el que se excomulga y se niega sepultura cristiana a los toreros y aficionados por considerar estos espectáculos más propios de demonios que de personas.

“… prohibimos terminantemente por esta nuestra constitución, que estará vigente perpetuamente… Dejamos sin efecto y anulamos y decretamos y declaramos que se consideren perpetuamente revocadas, nulas e irritas todas las obligaciones, juramentos y votos que hasta ahora se hayan hecho o vayan a hacerse en adelante… Sin que pueda aducirse en contra cualesquiera constituciones u ordenamientos apostólicos y exenciones , privilegios, indultos, facultades y cartas apostólicas concedidas, aprobadas e innovadas por iniciativa propia o de cualquier otra manera a cualesquiera personas, de cualquier rango y condición, bajo cualquier tenor y forma y con cualesquiera cláusulas, incluso derogatorias de derogatorias…”. Bula "De salute gregis dominici" (Pío V, 1567)

La bula sigue vigente, así lo recordó en 1920 el Secretario de Estado del Vaticano, cardenal Gasparri: “La iglesia continúa condenando en voz alta, como lo hizo la Santidad de Pío V, estos sangrientos y bochornosos espectáculos”. En 1989, Monseñor Canciani, consultor de la Congregación para el Clero de la Santa Sede, declaró la validez de la Bula en declaraciones públicas recogidas, entre otros, por Diario 16 el 5 de junio de dicho año.

"el hombre, salido de las manos de Dios, resulta solidario con todos los seres vivientes, como aparece en los salmos 103 y 104, donde no se hace distinción entre los hombres y los animales". Juan Pablo II

¿Por qué los sacerdotes que promueven las fiestas patronales y las iglesias encargadas de ellas, hacen caso omiso de estas palabras de sus líderes? Pero, a la hora de la verdad, la iglesia y en especial la española no se ha distinguido precisamente por condenar “en voz alta” tal canallada; más bien, ha sido cómplice con su silencio o su participación activa, admitiendo que se celebren torturas y se asesinen a toros en nombre de vírgenes y santos, o bendiciendo cosos taurinos. En cada plaza de toros, hay una capilla. Matar y luego rezar, o al revés. ¿No había un 5º mandamiento?...


(iii) Los libros apócrifos hablan de vegetarianismo. La Biblia es un conjunto de libros, separados en el Antiguo y el Nuevo Testamento, que fueron aceptados por la Iglesia Católica Romana; los libros que no fueron aceptados se les llamó evangelios apócrifos. Un evangelio apócrifo o extracanónico es el nombre dado a escritos surgidos en los primeros siglos del cristianismo en torno a la figura de Jesús de Nazaret y que no fueron aceptados por la ortodoxia católica, entre los que se encuentran los textos de Nag Hammadi (manuscritos del Mar Muerto). El evangelio de la paz (uno de los manuscritos del Mar Muerto)

Manuscristos del Mar Muerto

En el Evangelio Esenio de la Paz de los Manuscritos del Mar Muerto, Jesús dice:

- "Y la leche de toda bestia que se mueve y que vive sobre la faz de la tierra será carne para vosotros, así como les he dado a los animales la hierba verde, así doy a vosotros su leche; pero la carne y la sangre que le dan vida no la comeréis". Jesús, Evangelio Esenio de la Paz

"Pero el que mata a una bestia sin razón, aún cuando la bestia no lo ataque, por deseos de matar, o por su carne, o por su piel, o por sus colmillos, mala es la acción que hace, pues se torna en bestia salvaje él mismo. Su fin es también como el de la bestia salvaje". Jesús, Evangelio Esenio de la Paz (Capítulo XXIII 10-14). Traducción del Aramaico por Edmond S. Bordeaux.

Evangelio de los Doce

Este evangelio también es llamado "El evangelio del Santo Doce ó El evangelio de la vida perfecta” Fue editado por primera vez en el año 1902 por el reverendo Gideon Jasper Richard Ouseley (1835 - 1906). En su prólogo expone:

"Este evangelio de inspiración crística es uno de los documentos de los primeros cristianos más antiguo y completo, y está conservado en un monasterio budista del Tibet, donde fue escondido por unos miembros de la comunidad de los Eseos para preservarlo de las manos de los falsificadores". Ouseley demanda haber descubierto y traducido el evangelio original de el cual los actuales cuatro evangelios fueron derivados, y , también dice, "que es la primera vez que han sido traducidos del arameo." … "los padres cristianos tempranos mandaron destruir las fuentes y los expedientes de los cuales recopilaron la información y los datos que pusieron ellos en la Biblia. Pero no pudieron destruirla toda. Algunos escapados, y como es descubierto aquí y allí por los investigadores pacientes, es asombroso ver cómo el mundo ha sido engañado por los padres cristianos… "El evangelio original, representa las enseñanzas de Cristo, el señor del amor y la compasión a todos los seres vivos, incluyendo animales y seres humanos. Por razones sobre indicado, los sacerdotes romanos en Nicea opusieron estas doctrinas y las eliminaron del Evangelio, que cambiaron radicalmente para ser aceptables a Constantino el Grande, que amó las carnes rojas y el vino que fluye de sus banquetes nocturnos demasiado para aceptar una religión que prohibió estos placeres, que eran una razón principal por la que él persiguió tan amargamente a cristianos tempranos que abogaron estas doctrinas. Por esta razón los padres de la iglesia cambiaron el evangelio de una manera tal que el amor y la compasión fueron limitados solamente a los seres humanos pero todos los animales de la vida fueron excluidos de recibir estas ventajas". Gideon Jasper Richard Ouseley

Evangelio de los Esenios

Edmond Bordeaux Székely en El Evangelio de los Esenios (Londres, 1937) afirma que ese Evangelio estaba en arameo en la Biblioteca del Vaticano, que contiene las palabras de Jesús registradas por San Juan y que en ese escrito se inspiraron San Jerónimo, San Benito y San Francisco de Asís. Este Evangelio es mencionado también por el sacerdote católico Mario Canciani, convencido de que Jesús era vegetariano, y autor del libro Nell’arca di Noè: religioni e animali. En dicho "Evangelio" se lee:

" "No matarás", pues Dios da a todos la vida, y lo que Dios ha dado no debe el hombre arrebatarlo. Pues en verdad os digo que de una misma Madre procede cuanto vive sobre la tierra. Por tanto quien mata, mata a su hermano. Y de él se alejará la Madre Terrenal y le retirará sus pechos vivificadores. Y se apartarán de él sus ángeles y Satán tendrá su morada en su cuerpo. Y la carne de los animales muertos en su cuerpo se convertirá en su propia tumba. Pues en verdad os digo que quien mata se mata a sí mismo, y quien come la carne de animales muertos come del cuerpo de la muerte. Pues cada gota de su sangre se mezcla con la suya y la envenena; su respiración es un hedor; su carne se llena de forúnculos; sus huesos se convierten en yeso; sus intestinos se llenan de descomposición; sus ojos se llenan de costras; y sus oídos de ceras. Y su muerte será la suya propia. […] Y Jesús continuó: "Dios ordenó a vuestros antepasados: "No matarás". Pero su corazón estaba endurecido y mataron. Entonces, Moisés deseó que por lo menos no matasen hombres, y les permitió matar a los animales. Y entonces el corazón de vuestros antepasados se endureció más aún, y mataron a hombres y animales por igual. Mas yo os digo: No matéis ni a hombres ni a animales, ni siquiera el alimento que llevéis a vuestra boca. Pues si coméis alimento vivo, él mismo os vivificará; pero si matáis vuestro alimento, la comida muerta os matará también". Jesús de Nazaret, Evangelio de los Esenios


El Amor de Jesus por los Animales que nos fue ocultado (Link)



(iv) La Iglesia Católica Romana ha dicho cosas respecto a cuestiones sobre los animales.

Papa Juan Pablo II en locución dominical, publicada en L'Osservatore Romano (14/01/1990), dijo que "los animales poseen un soplo vital recibido de Dios", citando los Salmos 103 y 104, siéndoles reconocida, por tanto, el 'alma sensitiva' (griego 'pneuma', soplo, aire), sin olvidar que el vocablo 'animal' proviene del latín 'anima' (alma). "Los animales poseen un alma y los seres humanos deben amar y sentirse solidarios con nuestros hermanos menores"[4]

"Es preciso, pues, estimular y sostener la "conversión ecológica", que en estos últimos decenios ha hecho a la humanidad más sensible respecto a la catástrofe hacia la cual se estaba encaminando. El hombre no es ya ‘ministro’ del Creador. Pero, autónomo déspota, está comprendiendo que debe finalmente detenerse ante el abismo. ‘También se debe considerar positivamente una mayor atención a la calidad de vida y a la ecología, que se registra sobre todo en las sociedades más desarrolladas, en las que las expectativas de las personas no se centran tanto en los problemas de la supervivencia cuanto más bien en la búsqueda de una mejora global de las condiciones de vida’. Por consiguiente, no está en juego sólo una ecología ‘física’, atenta a tutelar el hábitat de los diversos seres vivos, sino también una ecología ‘humana’, que haga más digna la existencia de las criaturas, protegiendo el bien radical de la vida en todas sus manifestaciones y preparando a las futuras generaciones un ambiente que se acerque más al proyecto del Creador.

Sin embargo el señorío del hombre no es absoluto, sino ministerial, reflejo real del señorío único e infinito de Dios. Por eso, el hombre debe vivirlo con sabiduría y amor, participando de la sabiduría y del amor inconmensurables de Dios. En el lenguaje bíblico dar el nombre a las criaturas es el signo de esta misión de conocimiento y de transformación de la realidad creada. Es la misión no de un dueño absoluto e incensurable, sino de un administrador del reino de Dios, llamado a continuar la obra del Creador, una obra de vida y de paz. Su tarea, definida en el libro de la Sabiduría, es la de gobernar el mundo con santidad y justicia.

Por desgracia, si la mirada recorre las regiones de nuestro planeta, enseguida nos damos cuenta de que la humanidad ha defraudado las expectativas divinas. Sobre todo en nuestro tiempo, el hombre ha devastado sin vacilación llanuras y valles boscosos, ha contaminado las aguas, ha deformado el hábitat de la tierra, ha hecho irrespirable el aire, ha alterado los sistemas hidro-geológicos y atmosféricos, ha desertizado espacios verdes, ha realizado formas de industrialización salvaje, humillando el jardín que es la tierra, nuestra morada." Juan Pablo II. Audiencia, 17 de enero de 2001

El Catecismo de la Iglesia Católica dice en el punto 2418: "Es contrario a la dignidad humana hacer sufrir inútilmente a los animales y sacrificar sin necesidad sus vidas". El veganismo evita el sufrimiento y los sacrificios de los animales.

En la imagen de la derecha podemos observar al Sr. Joseph Ratzinger con un gorro de piel de armiño, un pequeño mamífero a quien se le hizo sufrir inutilmente durante toda su vida por un capricho estético.

El 5 de abril de 2007, Jueves Santo, el mismo Benedicto XVI reconoció en la homilía de la Santa Misa «In Cena Domini» que Jesús celebró la Pascua sin comer cordero, pues él mismo iba a ser sacrificado:

Mientras tanto, el descubrimiento de los escritos de Qumram nos ha llevado a una posible solución convincente que, si bien todavía no es aceptada por todos, se presenta como muy probable. Ahora podemos decir que lo que san Juan refirió es históricamente preciso. Jesús derramó realmente su sangre en la víspera de la Pascua, a la hora de la inmolación de los corderos. Sin embargo, celebró la Pascua con sus discípulos probablemente según el calendario de Qumram, es decir, al menos un día antes: la celebró sin cordero, como la comunidad de Qumram, que no reconocía el templo de Herodes y estaba a la espera del nuevo templo.

Por consiguiente, Jesús celebró la Pascua sin cordero; no, no sin cordero: en lugar del cordero se entregó a sí mismo, entregó su cuerpo y su sangre. Así anticipó su muerte como había anunciado: "Nadie me quita la vida; yo la doy voluntariamente" (Jn 10, 18). En el momento en que entregaba a sus discípulos su cuerpo y su sangre, cumplía realmente esa afirmación. Él mismo entregó su vida. Sólo de este modo la antigua Pascua alcanzaba su verdadero sentido.



JESÚS y el veganismo. DOCUMENTAL (Link)