ARGUMENTO:
"Si tu supervivencia dependiera de ello matarías a quien fuera"

RESUMEN: ¿Es éticamente correcto matar a otros individuos sintientes para poder sobrevivir, sin que haya existido un intento de agresión ni una agresión previa hacia nosotros? ¿Está justificado hacer algo éticamente incorrecto por supervivencia? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí voy a responder.

Si no nos encontramos en una situación de supervivencia entonces no se infiere lógicamente la necesidad de matar a nadie. Aunque nos encontremos en una situación de supervivencia, matar a quien quiere seguir viviendo sigue siendo éticamente incorrecto, en cambio comer carne es éticamente correcto. Quienes son deontologistas no deberían matar a nadie, ni siquiera para sobrevivir. En cambio, quienes somos consecuencialistas podemos estimar que sobrevivir matando tendrá consecuencias menos malas que elegir morir para no matar.

Palabras clave: supervivencia

Matar a quien quiere seguir viviendo siempre es éticamente incorrecto[1], por lo tanto a priori no debemos hacerlo, excepto si estimamos que no hacerlo tendrá consecuencias peores.

Algunas personas dicen que «no debemos respetar a los demás seres sintientes porque en una situación de supervivencia mataríamos a quien fuera necesario». Una situación de supervivencia o situación de necesidad es aquella situación en la que el interés en seguir viviendo se encuentra en peligro constante, al mismo tiempo que se va dañando su integridad física por no poder satisfacer correctamente sus necesidades vitales. Estas personas usan un argumento falaz, pues si no nos encontramos en una situación de supervivencia entonces no se infiere lógicamente la necesidad de matar a nadie.

Algunas personas dicen que «en una situación de supervivencia no debemos matar a nadie, aunque eso implique morir». Estas personas suelen ser deontologistas que afirman que ningún fin justifica usar medios éticamente incorrectos. En cambio, quienes somos consecuencialistas podemos estimar que sobrevivir matando tendrá consecuencias menos malas que elegir morir para no matar. En todo caso, es importante recalcar que no es lo mismo matar que comer carne. Al matar a alguien que quiere seguir viviendo hacemos un mal, es decir, hacemos algo éticamente incorrecto; en cambio al comer un cadáver no hay frustración de intereses, pues no existe alguien a quien podamos perjudicar, por tanto es éticamente correcto. Por ejemplo, el libro y película «Viven» narra los hechos reales ocurridos en las montañas de los Andes tras un accidente aéreo. Los supervivientes tuvieron que comer carne humana para sobrevivir[1]:

«El viernes 13 de Octubre de 1972 un avión uruguayo, que llevaba 45 pasajeros a Chile, de los cuales muchos eran estudiantes y jugadores de un equipo de rugby, se estrelló en la Cordillera de los Andes.

Doce murieron a causa de la caída, los sobrevivientes a esta tuvieron que soportar entre otras cosas a la temible Cordillera, treinta grados bajo cero durante las noches y al hambre.

Trataron de resistir con las escasas reservas alimenticias que poseían, esperando ser rescatados, pero su esperanza cayó al enterarse por una radio, que se había abandonado la búsqueda.

Finalmente hartos de las bajísimas temperaturas, los amenazadores aludes, angustiados por la continua muerte de sus compañeros y la lenta espera del rescate, dos muchachos deciden cruzar las inmensas montañas para así llegar a Chile.

De esta manera es como el 22 de diciembre de 1972, después de haber estado durante 72 días aislados de todo, el mundo se entera que dieciséis vencieron a la muerte en la Cordillera de los Andes.»

Otra experiencia aún más extrema es la que se nos cuenta en el siguiente documental:


Documental «Canibales» de History Channel (Link)

Según antropólogo Marvin Harris (1927 - 2001), la ausencia de mamíferos en el territorio azteca fue la causa de que se comiesen a sus prisioneros.